¡Ay, Dios mío! Parece que algunos diputados no quieren que las cosas cambien por acá. Este miércoles, la Comisión de Seguridad y Narcotráfico le dio un portazo al proyecto de ley 25.057, el que buscaba darle más poder a la Junta de Protección Social (JPS) y ponerle candado a toda esa maraña de loterías y apuestas ilegales que andan dando vueltas por el país. Tres votos a favor contra cinco en contra… ¡qué lata!
Para refrescarles la memoria a los que andan distraídos, este proyecto iba en serio. Buscaba modernizar las leyes para regular cómo funcionan las loterías, los juegos de azar y hasta esas apostas deportivas que le gustan tanto a algunos. Además, pretendía meterle presión a la gente que anda vendiendo estas cositas de manera ilegal, porque ya saben, pura sal, sin pagar impuestos ni cumplir con reglas.
¿Y quiénes fueron los héroes (o villanos, dependiendo de cómo lo mires) que le metieron freno al proyecto? Pues ahí estaban las diputadas Gloria Navas, Priscilla Vindas y Alejandra Larios, junto con los diputados Gilberto Campos y, sorpresivamente, aunque firmaba el proyecto, Fabricio Alvarado no estaba presente para votar. Los que sí estuvieron arrojando sus votos a favor fueron Gilberth Jiménez, Pilar Cisneros y Horacio Alvarado, tratando de hacer lo correcto, vamos.
Ahora, ¿qué significa esto en la práctica? Que seguimos arrastrándonos con las mismas leyes viejas y obsoletas, mientras la mara de vendedores ambulantes de loterías clandestinas sigue engordando sus bolsillos a costa del bolsillo de los costarricenses. Plata que debería ir directamente a financiar programas sociales para los más necesitados, pero que termina en manos de unos cuantos aprovechados.
No nos olvidemos de que estas operaciones ilegales no tienen ningún tipo de supervisión estatal. No hay controles para evitar que menores de edad se metan en problemas con el juego, ni medidas para asegurar que la gente juegue de forma responsable. ¡Es un riesgo pa’ todos!
El expediente 25.057 también quería darle a la JPS el control exclusivo sobre las loterías, apuestas y juegos de azar, además de establecer sanciones penales severas para aquellos que se atrevan a operar de manera ilegal. Imagínate, cárcel para los que se aprovechan de la necesidad ajena y no cumplen con sus obligaciones fiscales. ¡Sería un buen comienzo!
Pero no todo está perdido, ¿eh? El proyecto todavía tiene una oportunidad en el Plenario Legislativo. Ahí, los demás diputados podrán decidir si le dan luz verde o si lo mandan directo al basurero. Depende de ellos si realmente les importa el bienestar del país o si prefieren seguir dejando que la corrupción siga campante.
En fin, parece que la lucha contra la lotería ilegal y la defensa de la JPS siguen siendo una vara difícil de manejar para nuestros representantes. ¿Ustedes qué piensan? ¿Creen que el Plenario dará vuelta atrás en esta decisión o seguiremos viendo cómo se van al traste los recursos destinados a programas sociales?
Para refrescarles la memoria a los que andan distraídos, este proyecto iba en serio. Buscaba modernizar las leyes para regular cómo funcionan las loterías, los juegos de azar y hasta esas apostas deportivas que le gustan tanto a algunos. Además, pretendía meterle presión a la gente que anda vendiendo estas cositas de manera ilegal, porque ya saben, pura sal, sin pagar impuestos ni cumplir con reglas.
¿Y quiénes fueron los héroes (o villanos, dependiendo de cómo lo mires) que le metieron freno al proyecto? Pues ahí estaban las diputadas Gloria Navas, Priscilla Vindas y Alejandra Larios, junto con los diputados Gilberto Campos y, sorpresivamente, aunque firmaba el proyecto, Fabricio Alvarado no estaba presente para votar. Los que sí estuvieron arrojando sus votos a favor fueron Gilberth Jiménez, Pilar Cisneros y Horacio Alvarado, tratando de hacer lo correcto, vamos.
Ahora, ¿qué significa esto en la práctica? Que seguimos arrastrándonos con las mismas leyes viejas y obsoletas, mientras la mara de vendedores ambulantes de loterías clandestinas sigue engordando sus bolsillos a costa del bolsillo de los costarricenses. Plata que debería ir directamente a financiar programas sociales para los más necesitados, pero que termina en manos de unos cuantos aprovechados.
No nos olvidemos de que estas operaciones ilegales no tienen ningún tipo de supervisión estatal. No hay controles para evitar que menores de edad se metan en problemas con el juego, ni medidas para asegurar que la gente juegue de forma responsable. ¡Es un riesgo pa’ todos!
El expediente 25.057 también quería darle a la JPS el control exclusivo sobre las loterías, apuestas y juegos de azar, además de establecer sanciones penales severas para aquellos que se atrevan a operar de manera ilegal. Imagínate, cárcel para los que se aprovechan de la necesidad ajena y no cumplen con sus obligaciones fiscales. ¡Sería un buen comienzo!
Pero no todo está perdido, ¿eh? El proyecto todavía tiene una oportunidad en el Plenario Legislativo. Ahí, los demás diputados podrán decidir si le dan luz verde o si lo mandan directo al basurero. Depende de ellos si realmente les importa el bienestar del país o si prefieren seguir dejando que la corrupción siga campante.
En fin, parece que la lucha contra la lotería ilegal y la defensa de la JPS siguen siendo una vara difícil de manejar para nuestros representantes. ¿Ustedes qué piensan? ¿Creen que el Plenario dará vuelta atrás en esta decisión o seguiremos viendo cómo se van al traste los recursos destinados a programas sociales?