¡Ay, Dios mío! Se armó un quite en Pejibaye, cartagüeños. Un incendio voraz arrasó con viviendas y locales comerciales la mañana de este sábado, dejando a varias familias con el corazón roto y perdiendo sus sustento. La cosa está fea, pues los negocios de la zona sufrieron daños considerables, especialmente un súper que quedó medio calcinado. ¡Qué torta!
Según nos cuentan los vecinos y la propia alcaldesa, Ana Azofeifa, el fuego comenzó alrededor de las seis y media de la mañana. Aunque todavía no saben bien cuál fue la chispa que encendió todo esto, lo cierto es que las llamas se propagaron rapidísimo, aprovechándose del calorcito que andaba haciendo. Se movilizó personal de bomberos, pero la distancia hasta Pejibaye jugó en contra, y tardaron un buen rato en llegar.
La alcaldesa, visiblemente afectada, comentó que la situación es “lamentable”. No es para menos, imagínate perderlo todo en un abrir y cerrar de ojos. Además del daño material, hay muchas familias que ahora no saben cómo van a salir adelante. La gente está preocupadísima, buscando ayuda y tratando de entender cómo salió tan caro el pan.
Uno de los puntos más críticos que resaltó la alcaldesa es la necesidad imperiosa de tener una estación de bomberos más cerca. Con el crecimiento de Pejibaye y Tucurrique, la distancia a las estaciones más cercanas, como las de Turrialba y Juan Viñas, se ha vuelto prohibitiva. Cada segundo cuenta en estos casos, y esos segundos perdidos pueden marcar la diferencia entre salvar vidas y dejar que el fuego consuma todo.
“Vamos a luchar con uñas y dientes para conseguir eso,” aseguró Azofeifa. Dijo que ya están trabajando en buscar alternativas y gestionarlo a nivel institucional. Esperan que se pueda analizar la viabilidad de construir una estación en Pejibaye o incluso en Tucurrique, pensando en cubrir ambas comunidades. No es tarea fácil, claro está, pero es vital para la seguridad de todos los habitantes de la zona.
Y es que la verdad, chavos, la afectación fue grande. Más allá de las pérdidas económicas, hay un dolor profundo en la comunidad. Las personas han perdido recuerdos, sueños y proyectos. Ver sus tiendas y casas reducidas a cenizas es algo que nadie debería vivir. Hay que darle apoyo a estos vecinos, porque se le metió duro este brete.
Mientras tanto, las autoridades locales hacen un llamado a la población a tomar precauciones y estar alerta ante cualquier riesgo de incendio. Recomiendan mantener limpios los alrededores de las viviendas, revisar las instalaciones eléctricas y tener extintores a mano. La prevención es clave para evitar tragedias como esta. Además, piden que en caso de detectar algún foco de incendio, avisen inmediatamente a los bomberos y a las autoridades competentes.
Este incidente nos hace reflexionar sobre la importancia de invertir en seguridad y protección civil. Una estación de bomberos en Pejibaye no es un lujo, sino una necesidad urgente. ¿Ustedes creen que el gobierno debería priorizar la construcción de una estación de bomberos en Pejibaye, o consideran que hay otras necesidades más apremiantes en la región? Compartan sus opiniones y propuestas en el foro.
Según nos cuentan los vecinos y la propia alcaldesa, Ana Azofeifa, el fuego comenzó alrededor de las seis y media de la mañana. Aunque todavía no saben bien cuál fue la chispa que encendió todo esto, lo cierto es que las llamas se propagaron rapidísimo, aprovechándose del calorcito que andaba haciendo. Se movilizó personal de bomberos, pero la distancia hasta Pejibaye jugó en contra, y tardaron un buen rato en llegar.
La alcaldesa, visiblemente afectada, comentó que la situación es “lamentable”. No es para menos, imagínate perderlo todo en un abrir y cerrar de ojos. Además del daño material, hay muchas familias que ahora no saben cómo van a salir adelante. La gente está preocupadísima, buscando ayuda y tratando de entender cómo salió tan caro el pan.
Uno de los puntos más críticos que resaltó la alcaldesa es la necesidad imperiosa de tener una estación de bomberos más cerca. Con el crecimiento de Pejibaye y Tucurrique, la distancia a las estaciones más cercanas, como las de Turrialba y Juan Viñas, se ha vuelto prohibitiva. Cada segundo cuenta en estos casos, y esos segundos perdidos pueden marcar la diferencia entre salvar vidas y dejar que el fuego consuma todo.
“Vamos a luchar con uñas y dientes para conseguir eso,” aseguró Azofeifa. Dijo que ya están trabajando en buscar alternativas y gestionarlo a nivel institucional. Esperan que se pueda analizar la viabilidad de construir una estación en Pejibaye o incluso en Tucurrique, pensando en cubrir ambas comunidades. No es tarea fácil, claro está, pero es vital para la seguridad de todos los habitantes de la zona.
Y es que la verdad, chavos, la afectación fue grande. Más allá de las pérdidas económicas, hay un dolor profundo en la comunidad. Las personas han perdido recuerdos, sueños y proyectos. Ver sus tiendas y casas reducidas a cenizas es algo que nadie debería vivir. Hay que darle apoyo a estos vecinos, porque se le metió duro este brete.
Mientras tanto, las autoridades locales hacen un llamado a la población a tomar precauciones y estar alerta ante cualquier riesgo de incendio. Recomiendan mantener limpios los alrededores de las viviendas, revisar las instalaciones eléctricas y tener extintores a mano. La prevención es clave para evitar tragedias como esta. Además, piden que en caso de detectar algún foco de incendio, avisen inmediatamente a los bomberos y a las autoridades competentes.
Este incidente nos hace reflexionar sobre la importancia de invertir en seguridad y protección civil. Una estación de bomberos en Pejibaye no es un lujo, sino una necesidad urgente. ¿Ustedes creen que el gobierno debería priorizar la construcción de una estación de bomberos en Pejibaye, o consideran que hay otras necesidades más apremiantes en la región? Compartan sus opiniones y propuestas en el foro.