¡Ay, Dios mío! Liberty Costa Rica anda echándole ganas a la onda de la sostenibilidad, y la verdad es que esto sí que va pegando. No estamos hablando de puro marketing, sino de datos duros que confirman que le están metiendole cabeza a cuidarle el planeta y a apoyar a la comunidad. Lanzaron su informe anual de ambiente, impacto social y gobernanza, y vaya si tienen cositas que mostrar.
Para ponerlos en el contexto, Liberty ya ven que siempre andan buscando cómo conectar a todos los rincones del país, pero ahora también quieren asegurarse de que lo hagan cuidando nuestros recursos. Eso quiere decir pensar en la energía que usan, qué tan bien tratan a sus empleados y cómo impactan a las comunidades donde trabajan. ¿Se imaginan? Ya no basta con tener internet rápido, ¡también hay que ser responsables!
Y ahí es donde entra el tema del bono vinculado a la sostenibilidad con el BID Invest. ¡Eso sí que es cachete! Literalmente, están apostando su dinero a bajar las emisiones de gases contaminantes. Se han propuesto reducir un 30% las emisiones directas y un 40% las de toda su cadena de valor para el 2027. Imagínense el esfuerzo que eso implica, ¡pero parece que están encarrilados! En 2024 ya lograron una bajada del 15% en sus emisiones directas – ¡un buen paso, mae!
Pero no se quedan solo en lo ambiental. También están renovando toda la flota de carros con modelos eléctricos, y usándoles pura energía renovable. Eso sí que es darle duro al asunto, quitarle el aire a los que siguen quemando combustible fósil como si no hubiera un mañana. Además, andan apoyando a colegios y fundaciones donándole computadoras y dando acceso a internet. ¡Qué lindo detalle, así ayudan a cerrar la brecha digital y a que nuestros jóvenes tengan mejores oportunidades!
Ahora, hablemos de la gente que trabaja allí. Parece que también le están poniendo el ojo a tratar bien a sus empleados. Un 31% de los puestos directivos son ocupados por mujeres, ¡y esas chicas están liderando el grupo de empoderamiento ELLAS! Ofrecen licencias parentales largas, días libres ilimitados, y hasta tienen un programa para ayudar a sus empleados con problemas emocionales. ¡Eso sí es cuidarlos, mae!
Y no solo eso, sino que también invierten en capacitaciones para que sus trabajadores aprendan cosas nuevas y mejoren su desempeño. Parece que realmente quieren que la gente crezca dentro de la empresa y que se sientan parte de ella. Esto habla muy bien de la cultura que están construyendo, porque no se trata solo de hacer dinero, sino también de crear un ambiente de trabajo positivo y productivo.
Con todo este panorama, Liberty Costa Rica se está posicionando como un líder en sostenibilidad dentro del sector de telecomunicaciones en Centroamérica. Están cumpliendo con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, específicamente en temas de industria, consumo responsable y acción por el clima. ¡Ya no es suficiente ser rápidos, ahora hay que ser conscientes! Y ellos parecen estar tomando cartas en el asunto con toda la seriedad del mundo.
Así que, díganme, ¿creen que otras empresas de telecomunicaciones deberían seguir el ejemplo de Liberty Costa Rica y echarle más empeño a la sostenibilidad? ¿Será que nos estamos moviendo lento en cuanto a cuidar nuestro planeta, o ya estamos viendo cambios reales en la actitud de las empresas?
Para ponerlos en el contexto, Liberty ya ven que siempre andan buscando cómo conectar a todos los rincones del país, pero ahora también quieren asegurarse de que lo hagan cuidando nuestros recursos. Eso quiere decir pensar en la energía que usan, qué tan bien tratan a sus empleados y cómo impactan a las comunidades donde trabajan. ¿Se imaginan? Ya no basta con tener internet rápido, ¡también hay que ser responsables!
Y ahí es donde entra el tema del bono vinculado a la sostenibilidad con el BID Invest. ¡Eso sí que es cachete! Literalmente, están apostando su dinero a bajar las emisiones de gases contaminantes. Se han propuesto reducir un 30% las emisiones directas y un 40% las de toda su cadena de valor para el 2027. Imagínense el esfuerzo que eso implica, ¡pero parece que están encarrilados! En 2024 ya lograron una bajada del 15% en sus emisiones directas – ¡un buen paso, mae!
Pero no se quedan solo en lo ambiental. También están renovando toda la flota de carros con modelos eléctricos, y usándoles pura energía renovable. Eso sí que es darle duro al asunto, quitarle el aire a los que siguen quemando combustible fósil como si no hubiera un mañana. Además, andan apoyando a colegios y fundaciones donándole computadoras y dando acceso a internet. ¡Qué lindo detalle, así ayudan a cerrar la brecha digital y a que nuestros jóvenes tengan mejores oportunidades!
Ahora, hablemos de la gente que trabaja allí. Parece que también le están poniendo el ojo a tratar bien a sus empleados. Un 31% de los puestos directivos son ocupados por mujeres, ¡y esas chicas están liderando el grupo de empoderamiento ELLAS! Ofrecen licencias parentales largas, días libres ilimitados, y hasta tienen un programa para ayudar a sus empleados con problemas emocionales. ¡Eso sí es cuidarlos, mae!
Y no solo eso, sino que también invierten en capacitaciones para que sus trabajadores aprendan cosas nuevas y mejoren su desempeño. Parece que realmente quieren que la gente crezca dentro de la empresa y que se sientan parte de ella. Esto habla muy bien de la cultura que están construyendo, porque no se trata solo de hacer dinero, sino también de crear un ambiente de trabajo positivo y productivo.
Con todo este panorama, Liberty Costa Rica se está posicionando como un líder en sostenibilidad dentro del sector de telecomunicaciones en Centroamérica. Están cumpliendo con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, específicamente en temas de industria, consumo responsable y acción por el clima. ¡Ya no es suficiente ser rápidos, ahora hay que ser conscientes! Y ellos parecen estar tomando cartas en el asunto con toda la seriedad del mundo.
Así que, díganme, ¿creen que otras empresas de telecomunicaciones deberían seguir el ejemplo de Liberty Costa Rica y echarle más empeño a la sostenibilidad? ¿Será que nos estamos moviendo lento en cuanto a cuidar nuestro planeta, o ya estamos viendo cambios reales en la actitud de las empresas?