¡Ay, Dios mío! Esto del PPSO sigue dando de qué hablar, mi gente. Resulta que el fin de semana pasado, llegaron unos mensajitos bastante picantes a la casa club del partido en Santo Domingo de Heredia. Hablamos de cosas así como "Chaves corrupto", "Laura fascista" y hasta "vende patrias". Un quilombo, ¿eh?
Imaginen la escena: llegan de vuelta los militantes, quieren relajarse después de una larga semana, y se topan con esto pintarrajeado en las paredes. La cosa explotó en redes sociales, claro. Algunos defendiendo a capa y espada al PPSO, otros echándole la bronca a diestra y siniestra. Como siempre, pura controversia tica.
Y no es la primera vez que pasa algo así, mis panas. Hace unos meses, en el Parque Morazán de San José, aparecieron grafitis dedicados a la diputada Pilar Cisneros, acusándola de corrupción. De hecho, hubo unas vallas publicitarias en Palmares donde la trataban de "diputada de honor", un título inventado, vamos. La propia Cisneros admitió que ni sabía quién era la mayoría de los candidatos a diputados de ese partido... ¡Imagínate!
¿Pero qué onda con estas estrategias, mae? Parece sacado de una novela. Una valla con Laura Fernández y estos aspirantes a diputado, todos posando junto a Cisneros como si fuera la reina del reino. Ella, que ahora es estratega de comunicación de Laura, no puede postularse, ¡qué brete! Se supone que debería estar cuidando la imagen, y esto le hace un flaco servicio, ¿me entienden?
La verdad es que estas situaciones se han repetido en varias provincias: Limón, Guanacaste, la Zona Sur... Parece que el PPSO está tratando de imitar la jugada del Progreso Social Democrático (PPSD), que usaba la imagen de Cisneros en lugares donde ella no podía votar. Ya saben, esas tácticas políticas para llegar al corazón de la gente... aunque a veces salen puñetera mente torcidas.
Hablando de política y escándalos, recuerden lo del caso de la madre que entregó a su hija de 15 años como pago de un préstamo gota a gota. ¡Qué sal! Eso sí que da tristeza y demuestra lo difícil que es para algunas familias salir adelante. O fíjense el cambio en el calendario escolar, MEP anda moviendo fechas a diestra y siniestra... parece que nunca nos dejan tranquilos.
También hay noticias más alegres, ¿saben? Muchos ticos están evitando comprar carros de ciertas marcas por motivos políticos. Parece que la polarización llegó hasta nuestras preferencias automovilísticas. ¡Increíble! Y hablando de eso, resulta que los números ganadores de la lotería siguen siendo un misterio para muchos, pero alguien seguramente anda festejando con champá.
En fin, todo esto me lleva a preguntarme: ¿Hasta dónde llegará la desesperación política en Costa Rica? ¿Será que estos ataques personales y estrategias cuestionables realmente funcionan, o terminan perjudicando más de lo que ayudan? ¿Ustedes creen que la manipulación de imágenes y nombres de figuras públicas es una herramienta legítima en la campaña electoral, o simplemente una muestra de falta de ética y respeto? ¡Den sus opiniones, mi gente, quiero leerlos en los comentarios!
Imaginen la escena: llegan de vuelta los militantes, quieren relajarse después de una larga semana, y se topan con esto pintarrajeado en las paredes. La cosa explotó en redes sociales, claro. Algunos defendiendo a capa y espada al PPSO, otros echándole la bronca a diestra y siniestra. Como siempre, pura controversia tica.
Y no es la primera vez que pasa algo así, mis panas. Hace unos meses, en el Parque Morazán de San José, aparecieron grafitis dedicados a la diputada Pilar Cisneros, acusándola de corrupción. De hecho, hubo unas vallas publicitarias en Palmares donde la trataban de "diputada de honor", un título inventado, vamos. La propia Cisneros admitió que ni sabía quién era la mayoría de los candidatos a diputados de ese partido... ¡Imagínate!
¿Pero qué onda con estas estrategias, mae? Parece sacado de una novela. Una valla con Laura Fernández y estos aspirantes a diputado, todos posando junto a Cisneros como si fuera la reina del reino. Ella, que ahora es estratega de comunicación de Laura, no puede postularse, ¡qué brete! Se supone que debería estar cuidando la imagen, y esto le hace un flaco servicio, ¿me entienden?
La verdad es que estas situaciones se han repetido en varias provincias: Limón, Guanacaste, la Zona Sur... Parece que el PPSO está tratando de imitar la jugada del Progreso Social Democrático (PPSD), que usaba la imagen de Cisneros en lugares donde ella no podía votar. Ya saben, esas tácticas políticas para llegar al corazón de la gente... aunque a veces salen puñetera mente torcidas.
Hablando de política y escándalos, recuerden lo del caso de la madre que entregó a su hija de 15 años como pago de un préstamo gota a gota. ¡Qué sal! Eso sí que da tristeza y demuestra lo difícil que es para algunas familias salir adelante. O fíjense el cambio en el calendario escolar, MEP anda moviendo fechas a diestra y siniestra... parece que nunca nos dejan tranquilos.
También hay noticias más alegres, ¿saben? Muchos ticos están evitando comprar carros de ciertas marcas por motivos políticos. Parece que la polarización llegó hasta nuestras preferencias automovilísticas. ¡Increíble! Y hablando de eso, resulta que los números ganadores de la lotería siguen siendo un misterio para muchos, pero alguien seguramente anda festejando con champá.
En fin, todo esto me lleva a preguntarme: ¿Hasta dónde llegará la desesperación política en Costa Rica? ¿Será que estos ataques personales y estrategias cuestionables realmente funcionan, o terminan perjudicando más de lo que ayudan? ¿Ustedes creen que la manipulación de imágenes y nombres de figuras públicas es una herramienta legítima en la campaña electoral, o simplemente una muestra de falta de ética y respeto? ¡Den sus opiniones, mi gente, quiero leerlos en los comentarios!