¡Ay, mae! Quién lo diría... La exdiputada Johana Obando, que andaba medio apagada desde que salió del PLP, reapareció en escena con una sorpresa digna de novela. Se le vio clara como el agua acompañando a Ariel Robles en un evento de campaña en Cartago, dejando a muchos preguntándose qué onda con esta movida.
Para refrescarle la memoria a los que ya se olvidaron, Obando dio bandera al Partido Liberal Progresista allá por marzo del año pasado, justo después de que la acusaran de querer hacer negocios con unos chinos de una compañía de 5G. Dicen que no la bancaron en el partido, y ella sacando pecho diciendo que la estaban atacando y que hasta le retuvieron la visa americana por eso. ¡Una bronca que daba para telenovela!
Y ahí estaba, ahora, respaldando a Robles, el candidato del Frente Amplio. ¿Será que encontró en él un hombro donde llorar sus penas políticas? O, quizás, ¿vio que el FA es la vara más alta para llegar a algún lado? En fin, los rumores ya están volando más alto que un quirquincho en el Cerro de la Muerte.
Lo curioso es que esta aparición de Obando sucede apenas unos días después de que se confirmara que la diputada Kattia Cambronero, otra exmilitante del PLP que decidió lanzarse como independiente, también se estaría haciendo amiguis con Robles. Parece que el FA anda buscando refuerzos para la batalla electoral, y no le importa si tienen fama de controversiales o no. ¡Qué brete se armó!
Algunos analistas políticos dicen que Obando podría aportar experiencia y contactos valiosos a la campaña de Robles. Otros, más escépticos, señalan que su pasado turbulento en el PLP podría ser un lastre más que una ventaja. Lo cierto es que la jugada es arriesgada, pero también puede resultar muy rentable si sale bien. Esta señora siempre ha sabido cómo meterse en temas picantes, diay.
Recordemos que la polémica alrededor de la reunión con representantes de la empresa china de telecomunicaciones generó un gran revuelo en Costa Rica. Además de las acusaciones de tráfico de influencias, la pérdida de su visa estadounidense puso aún más presión sobre la exlegisladora. Fue un golpe duro, y parece que todavía anda buscando cómo limpiar su nombre y recuperar su protagonismo político. Que salado se puso todo para ella, la verdad.
Ahora, con su apoyo a Robles, algunos se preguntan si Obando busca redimirse ante la opinión pública o simplemente aprovechar la oportunidad para impulsar su propia carrera política. Sea cual sea la razón, su presencia en la campaña del Frente Amplio ha encendido todas las alarmas y ha puesto a temblar a sus antiguos compañeros del PLP. Se siente el aire cargado de tensión, chunches.
¿Será que esta alianza entre Obando y Robles marcará un nuevo rumbo en la política costarricense? ¿Podrá la exdiputada lavar su imagen gracias a este respaldo o terminará hundiendo aún más la candidatura del Frente Amplio? Y la pregunta clave: ¿qué tan genuino será este acercamiento o estamos frente a una estrategia calculadora para ambos lados? Déjame saber tu opinión en los comentarios, ¡quiero escuchar qué piensan ustedes sobre esta torta!
Para refrescarle la memoria a los que ya se olvidaron, Obando dio bandera al Partido Liberal Progresista allá por marzo del año pasado, justo después de que la acusaran de querer hacer negocios con unos chinos de una compañía de 5G. Dicen que no la bancaron en el partido, y ella sacando pecho diciendo que la estaban atacando y que hasta le retuvieron la visa americana por eso. ¡Una bronca que daba para telenovela!
Y ahí estaba, ahora, respaldando a Robles, el candidato del Frente Amplio. ¿Será que encontró en él un hombro donde llorar sus penas políticas? O, quizás, ¿vio que el FA es la vara más alta para llegar a algún lado? En fin, los rumores ya están volando más alto que un quirquincho en el Cerro de la Muerte.
Lo curioso es que esta aparición de Obando sucede apenas unos días después de que se confirmara que la diputada Kattia Cambronero, otra exmilitante del PLP que decidió lanzarse como independiente, también se estaría haciendo amiguis con Robles. Parece que el FA anda buscando refuerzos para la batalla electoral, y no le importa si tienen fama de controversiales o no. ¡Qué brete se armó!
Algunos analistas políticos dicen que Obando podría aportar experiencia y contactos valiosos a la campaña de Robles. Otros, más escépticos, señalan que su pasado turbulento en el PLP podría ser un lastre más que una ventaja. Lo cierto es que la jugada es arriesgada, pero también puede resultar muy rentable si sale bien. Esta señora siempre ha sabido cómo meterse en temas picantes, diay.
Recordemos que la polémica alrededor de la reunión con representantes de la empresa china de telecomunicaciones generó un gran revuelo en Costa Rica. Además de las acusaciones de tráfico de influencias, la pérdida de su visa estadounidense puso aún más presión sobre la exlegisladora. Fue un golpe duro, y parece que todavía anda buscando cómo limpiar su nombre y recuperar su protagonismo político. Que salado se puso todo para ella, la verdad.
Ahora, con su apoyo a Robles, algunos se preguntan si Obando busca redimirse ante la opinión pública o simplemente aprovechar la oportunidad para impulsar su propia carrera política. Sea cual sea la razón, su presencia en la campaña del Frente Amplio ha encendido todas las alarmas y ha puesto a temblar a sus antiguos compañeros del PLP. Se siente el aire cargado de tensión, chunches.
¿Será que esta alianza entre Obando y Robles marcará un nuevo rumbo en la política costarricense? ¿Podrá la exdiputada lavar su imagen gracias a este respaldo o terminará hundiendo aún más la candidatura del Frente Amplio? Y la pregunta clave: ¿qué tan genuino será este acercamiento o estamos frente a una estrategia calculadora para ambos lados? Déjame saber tu opinión en los comentarios, ¡quiero escuchar qué piensan ustedes sobre esta torta!