¡Ay, Dios mío, qué escándalo! El Ministerio de Educación Pública (MEP) echó a patadas a un profe del Liceo de Santa Ana, don Jiménez Artavia, después de que salió a luz un caso bien turbio de insinuaciones sexuales a una chiquilla de 14 añitos. El caso, que ya había dado que hablar hace unos meses, finalmente llegó a su conclusión, y pa’ peor, el mae terminó sin pega.
La cosa es así: según la resolución RES-2230-2025, el MEP decidió despedirlo “sin responsabilidad patronal”, lo que significa que no le tienen que pagar ni un chícharo más. Imagínate, el tipo se cree que puede andar haciendo esas cosas y encima espera seguir cobrando. ¡Qué poca vergüenza!
El expediente, al que CR Hoy tuvo acceso, detalla cómo el profe, durante una clase de octavo grado, empezó a soltar comentarios bien salados sobre la apariencia de la estudiante y hasta hizo referencia a casos de abuso sexual en otras escuelas. ¡Un ambiente horrible para cualquier jovencito! Se dice que hasta sacó el celu pa’ comparar a la chica con otra estudiante, como si fuera un concurso de belleza, ¡diay!
Y eso no es todo, señores. Parece que el profe andaba más pegajoso que chicle en verano, acercándose a la estudiante en varias oportunidades y mirándola de una forma considerada ‘morbosa’, como dicen por ahí. ¡Qué descaro, mae! Que pena ajena da escuchar todo esto. Las compañeras de clase tuvieron que salvarla de este tipo de situaciones
Lo bueno es que la chiquilla, valiente como ella sola, grabó al profe en video y dio pruebas contundentes a sus padres y a las autoridades. Ese audio, como revelamos en nuestra nota anterior, es una joya para entender el nivel de irresponsabilidad del profe. Se escuchan sus comentarios absurdos y las reacciones de las estudiantes, tratando de esquivar la situación. ¡Una verdadera tortura!
Pero no nos olvidemos que el profe, al principio, se hizo el inocente, alegando que fue un simple error y que se arrepentía. “Me jalé una torta”, dijo él, pensando que con eso iba a librarse de la sopa. Pero la administración del MEP no se dejó engañar y lo mandó a volar, además de incluirlo en el registro de inelegibles para trabajar en el sector público. Que sirva de ejemplo para otros que piensen actuar igual.
Ahora, la Dirección General de Servicio Civil tendrá que asegurarse de que este personaje nunca más pueda pisar un colegio en Costa Rica. Hay que proteger a nuestros niños y jóvenes de individuos como este, que abusan de su poder y posición para satisfacer sus perversiones. Es importante recordar que este caso no es aislado; lamentablemente, existen muchos otros profesores que necesitan recibir una llamada de atención.
Bueno, pues ya saben la historia. Un caso triste, pero que nos recuerda la importancia de estar atentos a lo que pasa en nuestras escuelas. Y aquí les dejo la pregunta: ¿Creen que las medidas tomadas por el MEP son suficientes para evitar que estas situaciones vuelvan a ocurrir, o deberían endurecerse aún más?
La cosa es así: según la resolución RES-2230-2025, el MEP decidió despedirlo “sin responsabilidad patronal”, lo que significa que no le tienen que pagar ni un chícharo más. Imagínate, el tipo se cree que puede andar haciendo esas cosas y encima espera seguir cobrando. ¡Qué poca vergüenza!
El expediente, al que CR Hoy tuvo acceso, detalla cómo el profe, durante una clase de octavo grado, empezó a soltar comentarios bien salados sobre la apariencia de la estudiante y hasta hizo referencia a casos de abuso sexual en otras escuelas. ¡Un ambiente horrible para cualquier jovencito! Se dice que hasta sacó el celu pa’ comparar a la chica con otra estudiante, como si fuera un concurso de belleza, ¡diay!
Y eso no es todo, señores. Parece que el profe andaba más pegajoso que chicle en verano, acercándose a la estudiante en varias oportunidades y mirándola de una forma considerada ‘morbosa’, como dicen por ahí. ¡Qué descaro, mae! Que pena ajena da escuchar todo esto. Las compañeras de clase tuvieron que salvarla de este tipo de situaciones
Lo bueno es que la chiquilla, valiente como ella sola, grabó al profe en video y dio pruebas contundentes a sus padres y a las autoridades. Ese audio, como revelamos en nuestra nota anterior, es una joya para entender el nivel de irresponsabilidad del profe. Se escuchan sus comentarios absurdos y las reacciones de las estudiantes, tratando de esquivar la situación. ¡Una verdadera tortura!
Pero no nos olvidemos que el profe, al principio, se hizo el inocente, alegando que fue un simple error y que se arrepentía. “Me jalé una torta”, dijo él, pensando que con eso iba a librarse de la sopa. Pero la administración del MEP no se dejó engañar y lo mandó a volar, además de incluirlo en el registro de inelegibles para trabajar en el sector público. Que sirva de ejemplo para otros que piensen actuar igual.
Ahora, la Dirección General de Servicio Civil tendrá que asegurarse de que este personaje nunca más pueda pisar un colegio en Costa Rica. Hay que proteger a nuestros niños y jóvenes de individuos como este, que abusan de su poder y posición para satisfacer sus perversiones. Es importante recordar que este caso no es aislado; lamentablemente, existen muchos otros profesores que necesitan recibir una llamada de atención.
Bueno, pues ya saben la historia. Un caso triste, pero que nos recuerda la importancia de estar atentos a lo que pasa en nuestras escuelas. Y aquí les dejo la pregunta: ¿Creen que las medidas tomadas por el MEP son suficientes para evitar que estas situaciones vuelvan a ocurrir, o deberían endurecerse aún más?