Ay, Dios mío, qué manera de empezar el campeonato. San Carlos, nuestros norteños, se comieron un palazo tremendo el pasado martes contra Pérez Zeledón, perdiendo 3-1 en casa. Pero no es solamente lo del marcador final, que ya pa’ colmo, sino la bronca que se armó detrás de cámaras con esos refuerzos que no aparecieron. La verdad, esto pinta feo, mi gente.
Resulta que Walter Centeno, nuestro querido ‘Pate’, llegó hasta temblando a la conferencia de prensa después del partido. No era por la derrota en sí, aunque claro que le pegó duro, sino por la sorpresa que se llevó apenas una hora antes de que sonara el silbato inicial. Imagínense, ahí esperando a Brian Martínez, el mexicano, y a Jorman Aguilar, el panameño, listos para darle caña al ataque, ¡y nada! Ni rastro de ellos. Que si papeles, que si permisos, que si Unafut… ¡Un verdadero bendito chinchorreo!
“Es molesto, ¿quién no lo estaría?”, soltó ‘Pate’ visiblemente alterado. “Supimos una hora antes que no podían jugar. No quiero sonar como excusa, pero nos golpeó, claro que sí. Porque imagínense a este equipo, que ya sabemos que ha tenido sus probleminchas para meter goles, sin dos delanteros que precisamente tienen gol. Una verdadera lata, créeme.” La molestia era palpable, se sentía hasta desde la cocina, ay.
Y es que, según Centeno, estos dos muchachos eran clave en el plan. Martínez venía a romper defensas, a meterse entre centrales, y Jorman, pues ese tiene olfato de gol como pocos. Justamente, la falta de puntería había sido una de las principales preocupaciones del cuerpo técnico durante el campeonato anterior. Esperaban que con estos nuevos aires lograran cambiarle la cara al ataque, pero parece que el destino tenía otros planes – o, mejor dicho, la burocracia.
Ahora bien, más allá de la ausencia de los refuerzos, el partido en sí dejó muchas cosas que mejorar. Si bien lograron descontar con un gol de Kevin Quirós, la defensa anduvo floja como papel mojado. Recibieron el empate casi inmediatamente después del gol, demostrando falta de concentración, y luego sufrieron dos golpes más cuando estaban buscando revertir el marcador. En fin, un panorama preocupante.
San Carlos ahora se encuentra en el fondo de la tabla, compartiendo posición con Guadalupe. Son 13 puntos, una cifra que los pone en zona de peligro. Ya saben qué significa eso, mi gente. Tendrán que remar contra corriente para evitar irse al traste y clasificar a la Liguilla del Campeonato. Y con esta situación de los refuerzos, la cosa se complica aún más. La verdad, hay que echarle ganas, porque el camino se pone empinado.
Este domingo reciben a Sporting en el Carlos Ugalde, y deberán mostrar otra actitud si quieren sumar tres puntos importantísimos. ‘Pate’ prometió rabia y entrega total, diciendo que esta derrota les cayó como balde de agua fría. Esperemos que la rabia se traduzca en juego vistoso y resultados favorables. De lo contrario, la temporada podría convertirse en un verdadero brete.
Con todo esto, me pregunto: ¿Creen ustedes que la demora en la aprobación de los permisos de los refuerzos fue una falla administrativa inevitable o hay algo más detrás de toda esta novela? ¿Y cuál creen que debería ser la estrategia de San Carlos para salir adelante con estas limitaciones y evitar el descenso?
Resulta que Walter Centeno, nuestro querido ‘Pate’, llegó hasta temblando a la conferencia de prensa después del partido. No era por la derrota en sí, aunque claro que le pegó duro, sino por la sorpresa que se llevó apenas una hora antes de que sonara el silbato inicial. Imagínense, ahí esperando a Brian Martínez, el mexicano, y a Jorman Aguilar, el panameño, listos para darle caña al ataque, ¡y nada! Ni rastro de ellos. Que si papeles, que si permisos, que si Unafut… ¡Un verdadero bendito chinchorreo!
“Es molesto, ¿quién no lo estaría?”, soltó ‘Pate’ visiblemente alterado. “Supimos una hora antes que no podían jugar. No quiero sonar como excusa, pero nos golpeó, claro que sí. Porque imagínense a este equipo, que ya sabemos que ha tenido sus probleminchas para meter goles, sin dos delanteros que precisamente tienen gol. Una verdadera lata, créeme.” La molestia era palpable, se sentía hasta desde la cocina, ay.
Y es que, según Centeno, estos dos muchachos eran clave en el plan. Martínez venía a romper defensas, a meterse entre centrales, y Jorman, pues ese tiene olfato de gol como pocos. Justamente, la falta de puntería había sido una de las principales preocupaciones del cuerpo técnico durante el campeonato anterior. Esperaban que con estos nuevos aires lograran cambiarle la cara al ataque, pero parece que el destino tenía otros planes – o, mejor dicho, la burocracia.
Ahora bien, más allá de la ausencia de los refuerzos, el partido en sí dejó muchas cosas que mejorar. Si bien lograron descontar con un gol de Kevin Quirós, la defensa anduvo floja como papel mojado. Recibieron el empate casi inmediatamente después del gol, demostrando falta de concentración, y luego sufrieron dos golpes más cuando estaban buscando revertir el marcador. En fin, un panorama preocupante.
San Carlos ahora se encuentra en el fondo de la tabla, compartiendo posición con Guadalupe. Son 13 puntos, una cifra que los pone en zona de peligro. Ya saben qué significa eso, mi gente. Tendrán que remar contra corriente para evitar irse al traste y clasificar a la Liguilla del Campeonato. Y con esta situación de los refuerzos, la cosa se complica aún más. La verdad, hay que echarle ganas, porque el camino se pone empinado.
Este domingo reciben a Sporting en el Carlos Ugalde, y deberán mostrar otra actitud si quieren sumar tres puntos importantísimos. ‘Pate’ prometió rabia y entrega total, diciendo que esta derrota les cayó como balde de agua fría. Esperemos que la rabia se traduzca en juego vistoso y resultados favorables. De lo contrario, la temporada podría convertirse en un verdadero brete.
Con todo esto, me pregunto: ¿Creen ustedes que la demora en la aprobación de los permisos de los refuerzos fue una falla administrativa inevitable o hay algo más detrás de toda esta novela? ¿Y cuál creen que debería ser la estrategia de San Carlos para salir adelante con estas limitaciones y evitar el descenso?