¡Aguante, pura vida! Ya estamos casi encima de las elecciones y la cosa está más caliente que gallina pochada. Todos los aspirantes a la Presidencia andan tirando propuestas pa’ todos lados, pero Diario Extra decidió ir al grano: ¿cuál es la idea que les quema por dentro, la que realmente quieren ver hecha realidad si llegan a Moravia?
Después de escuchar a varios candidatos, la verdad es que unas varas me dejaron pensando. Como saben, CIEP de la UCR hizo una encuesta y los primeros seis candidatos fueron los invitados especiales al podcast ‘Costa Rica Decide 2026’. Ahí destaparon sus cartas, explicando qué les mueve y qué esperan lograr si se ganan el puesto.
Empezamos con Laura Fernández Delgado del Pueblo Soberano. Ella fue directa: la seguridad es su brete. Dice que quiere recuperar la tranquilidad, porque ahora parece que cualquiera puede hacer lo que quiera y que el país está perdiendo la poca vergüenza que tenía. Quiere reformar el código penal juvenil y meterle presión al Poder Judicial para que cumplan con su trabajo, porque “hasta mala fama internacional estamos tomando”, lamentó.
Luego apareció Álvaro Ramos Chaves del PLN, quien no quiso quedarse atrás y defendió su plan para crear el C5. Según él, esto revolucionará la seguridad, con tecnología de punta y atención ciudadana. De paso, aprovechó para recordar que el PLN siempre ha sido bueno en bajar la violencia, mencionando a doña Laura como ejemplo. Él dice que no importa quién lo haya dicho primero, sino que la idea exista y funcione, y eso es lo importante, chunche.
Ariel Robles Barrantes del Frente Amplio, cambió el chip y habló de recuperar la paz y la seguridad en los cantones más violentos. Propone declararlos en emergencia de salud pública y movilizar recursos para mejorar la policía y también ponerle atención a programas sociales. Un enfoque bimodal, diay, buscando atacar el problema desde todas partes.
Claudia Dobles Camargo de la Coalición Agenda Ciudadana, puso el acento en la educación. Dice que transformar el sistema educativo es la clave para un futuro mejor, porque así se desarrolla el talento humano del país. “No va a ser fácil”, reconoció, “pero la educación es la diferencia real que necesita Costa Rica”. Quiere generar un acuerdo nacional por la educación que dure 15 años, involucrando a distintos sectores del país.
Natalia Díaz Quintana de Unidos Podemos, fue la única que pareció ir contra corriente. Su idea no era tanto un proyecto específico, sino la forma de gobernar: articular esfuerzos entre instituciones y dejar de pelear. Cree que hay demasiada regulación y demasiadas instituciones, y que lo importante es saber cómo aprovechar lo que ya existe. “Si yo pudiera elegir, quitaría leyes”, sentenció.
Finalmente, Juan Carlos Hidalgo del Unidad Social Cristiana, alertó sobre la creciente ola de narcotráfico en Costa Rica. Quiere firmar un acuerdo de cooperación policial con la Unión Europea para proteger los puertos, especialmente Moín, que se han convertido en rutas de exportación de droga hacia Europa. ¡Qué carga nos ha caído!, comentó, “ya no son los chapulines de antes, son organizaciones internacionales bien poderosas”. Ahora, dime tú, ¿qué te parecía más viable de estas propuestas? ¿Cuál crees que podría marcar la diferencia de verdad para el país, o nos vamos a seguir jalando una torta con soluciones superficiales?
Después de escuchar a varios candidatos, la verdad es que unas varas me dejaron pensando. Como saben, CIEP de la UCR hizo una encuesta y los primeros seis candidatos fueron los invitados especiales al podcast ‘Costa Rica Decide 2026’. Ahí destaparon sus cartas, explicando qué les mueve y qué esperan lograr si se ganan el puesto.
Empezamos con Laura Fernández Delgado del Pueblo Soberano. Ella fue directa: la seguridad es su brete. Dice que quiere recuperar la tranquilidad, porque ahora parece que cualquiera puede hacer lo que quiera y que el país está perdiendo la poca vergüenza que tenía. Quiere reformar el código penal juvenil y meterle presión al Poder Judicial para que cumplan con su trabajo, porque “hasta mala fama internacional estamos tomando”, lamentó.
Luego apareció Álvaro Ramos Chaves del PLN, quien no quiso quedarse atrás y defendió su plan para crear el C5. Según él, esto revolucionará la seguridad, con tecnología de punta y atención ciudadana. De paso, aprovechó para recordar que el PLN siempre ha sido bueno en bajar la violencia, mencionando a doña Laura como ejemplo. Él dice que no importa quién lo haya dicho primero, sino que la idea exista y funcione, y eso es lo importante, chunche.
Ariel Robles Barrantes del Frente Amplio, cambió el chip y habló de recuperar la paz y la seguridad en los cantones más violentos. Propone declararlos en emergencia de salud pública y movilizar recursos para mejorar la policía y también ponerle atención a programas sociales. Un enfoque bimodal, diay, buscando atacar el problema desde todas partes.
Claudia Dobles Camargo de la Coalición Agenda Ciudadana, puso el acento en la educación. Dice que transformar el sistema educativo es la clave para un futuro mejor, porque así se desarrolla el talento humano del país. “No va a ser fácil”, reconoció, “pero la educación es la diferencia real que necesita Costa Rica”. Quiere generar un acuerdo nacional por la educación que dure 15 años, involucrando a distintos sectores del país.
Natalia Díaz Quintana de Unidos Podemos, fue la única que pareció ir contra corriente. Su idea no era tanto un proyecto específico, sino la forma de gobernar: articular esfuerzos entre instituciones y dejar de pelear. Cree que hay demasiada regulación y demasiadas instituciones, y que lo importante es saber cómo aprovechar lo que ya existe. “Si yo pudiera elegir, quitaría leyes”, sentenció.
Finalmente, Juan Carlos Hidalgo del Unidad Social Cristiana, alertó sobre la creciente ola de narcotráfico en Costa Rica. Quiere firmar un acuerdo de cooperación policial con la Unión Europea para proteger los puertos, especialmente Moín, que se han convertido en rutas de exportación de droga hacia Europa. ¡Qué carga nos ha caído!, comentó, “ya no son los chapulines de antes, son organizaciones internacionales bien poderosas”. Ahora, dime tú, ¿qué te parecía más viable de estas propuestas? ¿Cuál crees que podría marcar la diferencia de verdad para el país, o nos vamos a seguir jalando una torta con soluciones superficiales?