¡Ay, Dios mío! Aquí andábamos tranquilos, tomándonos un café con pan dulce, cuando de pronto… ¡bum! Un temblorazo que hizo temblar hasta las paredes del Museo Nacional. Este lunes por la tarde, San José entero sintió cómo le daba un cosquillecito la tierra, cortesía de un sismo de 4.4 grados de magnitud. Según el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori), el movimiento se originó justo debajo del famoso museo, dándole un sustito a todos los capitalinos.
Lo que hizo que esto se sintiera aún más fuerte, dicen los expertos, es que el temblor se pegó muy cerquita, a solo tres kilómetros de profundidad. Imagínate, ahí mismo, casi en nuestro patio trasero. No es que estemos cerca de un volcánactivo, pero parece que tenemos nuestras propias fallas locas jugando bajo nuestros pies. Eso sí que da qué pensar, ¿verdad?
Y ahora viene la parte que pone a todos nerviosos. Marino Protti, el sismólogo del Ovsicori, nos dejó caer la bomba: debido a que el temblor fue causado por una falla local –algo que normalmente no es común por estos lados–, no podemos descartar que se presenten réplicas. Mejor agárrense, porque dice que podrían venir unas cuantas, algunas más fuertes que otras, durante las próximas horas e incluso días. Como si el año pasado no hubiéramos tenido suficiente con la actividad sísmica de agosto, ¡ahora esto!
Protti nos recordó que ya se han sentido algunos temblores más pequeños desde el principal, uno de 2.6 que se sintió en el centro. “Estuve viendo los registros y ha habido unos pocos,” comentó, “y probablemente se seguirán presentando réplicas por algunas horas, quizás días”. Esto me recuerda a cuando era niña y la abuela decía ‘cuando un árbol cae, caen sus ramas’. Pues parece que esta rama se movió con ganas, y todavía quedan algunas por caer, diay.”
En redes sociales, la reacción no se hizo esperar. #TemblorSJ se convirtió en trending topic en cuestión de minutos, lleno de mensajes entre sorprendidos y preocupados. Vimos videos de gente corriendo por las calles, objetos cayendo de los estantes y, claro, muchísimos memes haciendo referencia a la situación. Algunos bromeaban diciendo que ahora vamos a tener que comprar libros sobre geología y otros simplemente pedían que la tierra se tranquilizara un poco.
Las autoridades, por supuesto, piden mantener la calma y estar atentos a cualquier novedad. Recomiendan revisar las estructuras de las viviendas, especialmente aquellas que son más antiguas, y prepararse ante la posibilidad de un nuevo sismo. También recuerdan que es importante tener una mochila lista con elementos básicos como agua, comida y linterna, por si acaso. Uno nunca sabe cuándo va a tocar activar el plan de emergencia.
Algunos vecinos, con justa razón, expresan inquietud. Después de todo, no estamos acostumbrados a sentir temblores de esta magnitud. Muchos se preguntan si esto significa que Costa Rica se está volviendo más sísmica. ¿Es posible que las actividades humanas, como la construcción masiva y la extracción de recursos naturales, estén afectando la estabilidad de nuestra tierra? Es una preocupación legítima y vale la pena analizarla a fondo.
Con todo esto, queda una pregunta en el aire: ¿Cómo creen ustedes que deberíamos prepararnos como país para enfrentar posibles futuros eventos sísmicos? ¿Deberíamos invertir más en investigación científica, mejorar la infraestructura antisísmica o enfocarnos en educar a la población sobre cómo actuar en caso de un terremoto? ¡Compártanme sus ideas en los comentarios!
Lo que hizo que esto se sintiera aún más fuerte, dicen los expertos, es que el temblor se pegó muy cerquita, a solo tres kilómetros de profundidad. Imagínate, ahí mismo, casi en nuestro patio trasero. No es que estemos cerca de un volcánactivo, pero parece que tenemos nuestras propias fallas locas jugando bajo nuestros pies. Eso sí que da qué pensar, ¿verdad?
Y ahora viene la parte que pone a todos nerviosos. Marino Protti, el sismólogo del Ovsicori, nos dejó caer la bomba: debido a que el temblor fue causado por una falla local –algo que normalmente no es común por estos lados–, no podemos descartar que se presenten réplicas. Mejor agárrense, porque dice que podrían venir unas cuantas, algunas más fuertes que otras, durante las próximas horas e incluso días. Como si el año pasado no hubiéramos tenido suficiente con la actividad sísmica de agosto, ¡ahora esto!
Protti nos recordó que ya se han sentido algunos temblores más pequeños desde el principal, uno de 2.6 que se sintió en el centro. “Estuve viendo los registros y ha habido unos pocos,” comentó, “y probablemente se seguirán presentando réplicas por algunas horas, quizás días”. Esto me recuerda a cuando era niña y la abuela decía ‘cuando un árbol cae, caen sus ramas’. Pues parece que esta rama se movió con ganas, y todavía quedan algunas por caer, diay.”
En redes sociales, la reacción no se hizo esperar. #TemblorSJ se convirtió en trending topic en cuestión de minutos, lleno de mensajes entre sorprendidos y preocupados. Vimos videos de gente corriendo por las calles, objetos cayendo de los estantes y, claro, muchísimos memes haciendo referencia a la situación. Algunos bromeaban diciendo que ahora vamos a tener que comprar libros sobre geología y otros simplemente pedían que la tierra se tranquilizara un poco.
Las autoridades, por supuesto, piden mantener la calma y estar atentos a cualquier novedad. Recomiendan revisar las estructuras de las viviendas, especialmente aquellas que son más antiguas, y prepararse ante la posibilidad de un nuevo sismo. También recuerdan que es importante tener una mochila lista con elementos básicos como agua, comida y linterna, por si acaso. Uno nunca sabe cuándo va a tocar activar el plan de emergencia.
Algunos vecinos, con justa razón, expresan inquietud. Después de todo, no estamos acostumbrados a sentir temblores de esta magnitud. Muchos se preguntan si esto significa que Costa Rica se está volviendo más sísmica. ¿Es posible que las actividades humanas, como la construcción masiva y la extracción de recursos naturales, estén afectando la estabilidad de nuestra tierra? Es una preocupación legítima y vale la pena analizarla a fondo.
Con todo esto, queda una pregunta en el aire: ¿Cómo creen ustedes que deberíamos prepararnos como país para enfrentar posibles futuros eventos sísmicos? ¿Deberíamos invertir más en investigación científica, mejorar la infraestructura antisísmica o enfocarnos en educar a la población sobre cómo actuar en caso de un terremoto? ¡Compártanme sus ideas en los comentarios!