¡Ay, Dios mío, qué cosas ve uno en internet ahora!
Parece que el tiempo se ha ido de viaje y nos trajo de vuelta una tendencia que muchos creíamos enterrada: la nostalgia por el 2016. Sí, ese año lejano que ahora está dando vueltas en las redes sociales como si fuera novedad. De repente, todos estamos sacando fotos de hace diez años y preguntándonos qué pasó con esos pantalones rotos y esos 'chokers' que estaban onda. ¡Qué cambio, má!
La verdad es que no es la primera vez que pasa esto. Las redes sociales tienen un ciclo curioso, cada ocho o doce años volvemos a sentir esa punzada de nostalgia por épocas pasadas. Algunos lo atribuyen a que podemos idealizar el pasado, como si todo fuera más simple y tranquilo. Otros simplemente recuerdan el 2016 como una época sin tantos 'bretes', antes de que la vida se pusiera todavía más complicada con la pandemia y todas esas vainas.
Hablamos de un momento en que la moda estaba marcada por looks bien particulares. Jeans destruidos, esos 'chokers' que ahora parecen de otra galaxia, siluetas ajustadas que te cortaban la circulación y un maquillaje con labios mate que era el combo perfecto. Era una época donde no tanto se le daba importancia a ir super 'arreglao'. Uno podía salir como estuviera, y nadie decía nada. ¡Qué tiempos aquellos!
Pero la clave de esta ola nostálgica no está solo en la moda o en las tendencias. Muchos costarricenses lo ven como un reflejo de una etapa más tranquila en nuestras vidas. Una época en la que quizás teníamos menos responsabilidades, menos estrés y más tiempo para disfrutar de las pequeñas cosas. Recordamos las fiestas de cumpleaños en casa, los paseos al parque y las tardes jugando dominó con los abuelos. ¡Qué lindo recuerdo!
Y hablando de recuerdos, también hay quienes señalan que el auge del 2016 en redes sociales podría estar relacionado con la creciente madurez de los usuarios. Ya no somos unos puros jóvenes experimentando con filtros y desafíos virales. Ahora somos adultos con familias, carreras profesionales y preocupaciones más serias. Por eso, buscamos refugio en el pasado, en esos momentos más simples y despreocupados.
No obstante, entre toda esta catarata de fotos y videos antiguos, también hay espacio para reflexionar sobre cómo hemos cambiado desde entonces. ¿Mejoramos? ¿Empeoramos? ¿Simplemente evolucionamos? Quizás la respuesta esté en que ambos, nos guste admitirlo o no, seguimos siendo esencialmente los mismos ‘maes’ que andaban por ahí con esos jeans rotos buscando dónde comprar un raspao.
En fin, esta moda de revivir el 2016 demuestra que la nostalgia siempre estará presente en nuestras vidas. Nos ayuda a valorar lo que tenemos hoy y a recordar de dónde venimos. Pero, ¿ustedes qué piensan? ¿Se sienten identificados con esta ola nostálgica? ¿Recuerdan alguna anécdota graciosa o significativa de ese año? Compartan sus experiencias en los comentarios y cuéntenme, ¿qué es lo que más extrañan de ese 2016?
Parece que el tiempo se ha ido de viaje y nos trajo de vuelta una tendencia que muchos creíamos enterrada: la nostalgia por el 2016. Sí, ese año lejano que ahora está dando vueltas en las redes sociales como si fuera novedad. De repente, todos estamos sacando fotos de hace diez años y preguntándonos qué pasó con esos pantalones rotos y esos 'chokers' que estaban onda. ¡Qué cambio, má!
La verdad es que no es la primera vez que pasa esto. Las redes sociales tienen un ciclo curioso, cada ocho o doce años volvemos a sentir esa punzada de nostalgia por épocas pasadas. Algunos lo atribuyen a que podemos idealizar el pasado, como si todo fuera más simple y tranquilo. Otros simplemente recuerdan el 2016 como una época sin tantos 'bretes', antes de que la vida se pusiera todavía más complicada con la pandemia y todas esas vainas.
Hablamos de un momento en que la moda estaba marcada por looks bien particulares. Jeans destruidos, esos 'chokers' que ahora parecen de otra galaxia, siluetas ajustadas que te cortaban la circulación y un maquillaje con labios mate que era el combo perfecto. Era una época donde no tanto se le daba importancia a ir super 'arreglao'. Uno podía salir como estuviera, y nadie decía nada. ¡Qué tiempos aquellos!
Pero la clave de esta ola nostálgica no está solo en la moda o en las tendencias. Muchos costarricenses lo ven como un reflejo de una etapa más tranquila en nuestras vidas. Una época en la que quizás teníamos menos responsabilidades, menos estrés y más tiempo para disfrutar de las pequeñas cosas. Recordamos las fiestas de cumpleaños en casa, los paseos al parque y las tardes jugando dominó con los abuelos. ¡Qué lindo recuerdo!
Y hablando de recuerdos, también hay quienes señalan que el auge del 2016 en redes sociales podría estar relacionado con la creciente madurez de los usuarios. Ya no somos unos puros jóvenes experimentando con filtros y desafíos virales. Ahora somos adultos con familias, carreras profesionales y preocupaciones más serias. Por eso, buscamos refugio en el pasado, en esos momentos más simples y despreocupados.
No obstante, entre toda esta catarata de fotos y videos antiguos, también hay espacio para reflexionar sobre cómo hemos cambiado desde entonces. ¿Mejoramos? ¿Empeoramos? ¿Simplemente evolucionamos? Quizás la respuesta esté en que ambos, nos guste admitirlo o no, seguimos siendo esencialmente los mismos ‘maes’ que andaban por ahí con esos jeans rotos buscando dónde comprar un raspao.
En fin, esta moda de revivir el 2016 demuestra que la nostalgia siempre estará presente en nuestras vidas. Nos ayuda a valorar lo que tenemos hoy y a recordar de dónde venimos. Pero, ¿ustedes qué piensan? ¿Se sienten identificados con esta ola nostálgica? ¿Recuerdan alguna anécdota graciosa o significativa de ese año? Compartan sus experiencias en los comentarios y cuéntenme, ¿qué es lo que más extrañan de ese 2016?