¡Ay, Dios mío! Este caso del exdiputado Célimo Guido sigue dando qué hablar, mi gente. Resulta que el buen hombre salió a aclarar el contexto del audio que le atribuyó unos planes turbios para hacerse ‘dictador’ temporalmente. Lo que empezó como un rumorcito en el WhatsApp se convirtió en un escándalo mediático, y ahora tenemos que untarnos bien la mente para entender qué onda realmente.
Todo parece indicar que la movida salió a relucir durante una reunión con el sector agrícola en Escazú, allá por el 13 de enero. Según Guido, estaban analizando temas relacionados con la defensa del agro y cómo darle impulso a un planteamiento a nivel nacional. Nada raro hasta ahí, ¿verdad?
Pero ahí es donde entra la parte picante. Al parecer, en medio de la plática, alguien –sin nombre todavía– soltó en broma que, para que las cosas avanzaran, Célimo podría convertirse en “dictador” por 18 días, de aquí a las elecciones. Un comentario casual, pero que quedó grabado y ahora se utiliza como munición política. ¡Una bronca más pa'l país!
Guido, sin pelos en la lengua, fue claro: rechaza categóricamente esos señalamientos. Dice que el director de la DIS, Jorge Torres, sacó la frase de contexto y la tergiversó para hacerlo ver como si estuviera buscando el poder por la fuerza. “Eso fue lo que pasó y este impresentable del director de la DIS... dice que era que después de que mataran al presidente yo me iba a hacer dictador por 18 días,” nos cuenta el exlegislador entre dientes, visiblemente molesto.
Y no se queda ahí, mi pana. Guido afirma que tiene pruebas sólidas para denunciar al señor Torres por manipular la información y difamarlo públicamente. Está dispuesto a ir a la Fiscalía a entregar la grabación original, esa sí, completa, para que se vea todo el panorama. ¡Quiere dejar las cosas claras, diay!
La Fiscalía General, como buenos cumpliendo su labor, ha confirmado que ampliaron la denuncia inicial contra Stella Chinchilla e incluyen ahora a varios nombres más. Hablamos de Sojo Marín, Guido Cruz, Ziesing Camacho, Campos Chavarría, Ramírez Varela… ¡una lista considerable de personas ligadas a diferentes sectores políticos y mediáticos! Parece que el asunto va mucho más allá de lo que pensábamos inicialmente.
Lo más preocupante de todo es que, además de la acusación por intento de homicidio contra el presidente Chaves, ahora se les imputa también el delito de conspiración. Esto significa que las investigaciones apuntan a que existió un plan premeditado para desestabilizar el gobierno, y eso, mis queridos lectores, es bastante grave. Nos estamos metiendo en terrenos pantanosos, y el futuro político de muchos podría verse afectado por esta maraña de acusaciones.
En fin, el tema está candela y las aguas siguen revueltas. Con tanto giro inesperado, una se pregunta: ¿Es Célimo Guido víctima de una trama maquiavélica urdida por sus detractores, o hay algo más detrás de toda esta historia? ¿Y cuál será el verdadero impacto de estas revelaciones en el panorama político costarricense? ¿Ustedes creen que el director de la DIS está jugando sucio, o simplemente está haciendo su trabajo? ¡Déjenme saber su opinión en los comentarios!
Todo parece indicar que la movida salió a relucir durante una reunión con el sector agrícola en Escazú, allá por el 13 de enero. Según Guido, estaban analizando temas relacionados con la defensa del agro y cómo darle impulso a un planteamiento a nivel nacional. Nada raro hasta ahí, ¿verdad?
Pero ahí es donde entra la parte picante. Al parecer, en medio de la plática, alguien –sin nombre todavía– soltó en broma que, para que las cosas avanzaran, Célimo podría convertirse en “dictador” por 18 días, de aquí a las elecciones. Un comentario casual, pero que quedó grabado y ahora se utiliza como munición política. ¡Una bronca más pa'l país!
Guido, sin pelos en la lengua, fue claro: rechaza categóricamente esos señalamientos. Dice que el director de la DIS, Jorge Torres, sacó la frase de contexto y la tergiversó para hacerlo ver como si estuviera buscando el poder por la fuerza. “Eso fue lo que pasó y este impresentable del director de la DIS... dice que era que después de que mataran al presidente yo me iba a hacer dictador por 18 días,” nos cuenta el exlegislador entre dientes, visiblemente molesto.
Y no se queda ahí, mi pana. Guido afirma que tiene pruebas sólidas para denunciar al señor Torres por manipular la información y difamarlo públicamente. Está dispuesto a ir a la Fiscalía a entregar la grabación original, esa sí, completa, para que se vea todo el panorama. ¡Quiere dejar las cosas claras, diay!
La Fiscalía General, como buenos cumpliendo su labor, ha confirmado que ampliaron la denuncia inicial contra Stella Chinchilla e incluyen ahora a varios nombres más. Hablamos de Sojo Marín, Guido Cruz, Ziesing Camacho, Campos Chavarría, Ramírez Varela… ¡una lista considerable de personas ligadas a diferentes sectores políticos y mediáticos! Parece que el asunto va mucho más allá de lo que pensábamos inicialmente.
Lo más preocupante de todo es que, además de la acusación por intento de homicidio contra el presidente Chaves, ahora se les imputa también el delito de conspiración. Esto significa que las investigaciones apuntan a que existió un plan premeditado para desestabilizar el gobierno, y eso, mis queridos lectores, es bastante grave. Nos estamos metiendo en terrenos pantanosos, y el futuro político de muchos podría verse afectado por esta maraña de acusaciones.
En fin, el tema está candela y las aguas siguen revueltas. Con tanto giro inesperado, una se pregunta: ¿Es Célimo Guido víctima de una trama maquiavélica urdida por sus detractores, o hay algo más detrás de toda esta historia? ¿Y cuál será el verdadero impacto de estas revelaciones en el panorama político costarricense? ¿Ustedes creen que el director de la DIS está jugando sucio, o simplemente está haciendo su trabajo? ¡Déjenme saber su opinión en los comentarios!