¡Ay, Dios mío, qué rollo este clima! Justo cuando pensábamos que el año había terminado tranquilito, el tiempo nos anda jugando sucio. Después de cierres de año con lluvias acá donde nunca llueve, ahora toca aguantarnos un enero que parece sacado de otro planeta. Según el IMN, enero se viene con un comportamiento bien raro, y eso, mis amigos, nos afecta a todos.
El Instituto Meteorológico Nacional nos soltó la bomba: mientras el Caribe y la Zona Norte se preparan para un enero con poquitas lluvias – ¡qué bronca para los agricultores! –, el Pacífico, ahí sí, va a estar recibiendo aguaceros de vez en cuando. Dicen que esto es porque estamos viviendo un periodo seco atípico, algo que ni los abuelos recuerdan haber visto tan marcado. Un verdadero chinchorreado, vamos.
Y no crean que solo eso; también tenemos que lidiar con temperaturas frescas en todo el país. Esto significa que, además de la incertidumbre de las lluvias, tendremos que sacar el chipi en las mañanas y noches. ¡Un brete!, porque ya sabemos cómo somos con el calorcito y el ambiente relajado que nos gusta tener por acá. Uno piensa, ¿dónde quedó ese enero soleadito y tranquilo de siempre?
Pero bueno, la cosa no pinta tan grave. Durante estos últimos días del año pasado, pasamos por encima del empuje frío número ocho, y aunque todavía sentimos algunas ráfagas de viento, parece que la cosa va calmándose. El Valle Central estará con unos vientos normales, entre 20 y 40 kilómetros por hora, pero en Guanacaste, allá arriba en la montaña, prepárense para ráfagas más fuertes, ¡hasta 80 kilómetros por hora! Así que aseguren las antenas y los tenderetes, porfa.
En cuanto al panorama semanal, de lunes a domingo, esperamos que la intensidad del viento disminuya gradualmente a medida que el sistema se aleja. Las mañanas en el Caribe y la Zona Norte seguirán siendo nubladas, con alguna que otra lluvia temprana, mientras que en el Valle Central y el Pacífico será más despejado. Por las tardes, nubosidad dispersa en todo el país, con posibilidad de chubascos en el Pacífico Sur. Y las noches... pues, fresquito en el centro del país, ideal para tomar un chocolate caliente y ver pelis.
Ahora, hablemos del pronóstico a largo plazo, porque el IMN tampoco se anduvo con rodeos. De cara a las próximas semanas, esperan lluvias ocasionales en el Pacífico, incluso un poquito más de lo normal para esta época seca. Eso sí, el Caribe y la Zona Norte continuarán con un déficit de precipitaciones, lo cual preocupa bastante. Se dice que la influencia de sistemas de alta presión no traerá condiciones extremas, pero la situación requiere atención constante. ¡Este tiempo no perdona!
Avanzando hacia febrero, las cosas parecen estabilizarse un poco, con condiciones típicas de la estación seca predominando en la mayoría del territorio. Vientos de intensidad moderada acompañarán estas jornadas, y podríamos respirar un poco más tranquilos… al menos hasta que el clima decida cambiar de opinión, que ya sabemos cómo es de juguetón. Vamos, que nos puede meter un susto cuando menos lo esperemos. Este tiempo tico es impredecible, pura aventura, diay.
En fin, enero se presenta cargado de sorpresas climáticas. Entre aguaceros inesperados, vientos fuertes y temperaturas variables, nos toca adaptarnos y ponerle fe al tiempo. Pero bueno, al final del día, esto es Costa Rica: ¡siempre hay algo nuevo que aprender y vivir! Ahora les pregunto a ustedes, ¿creen que esta inestabilidad climática se debe al cambio global, o simplemente es un capricho más del clima tropical? ¿Qué medidas creen que deberíamos tomar para enfrentar estos cambios y proteger nuestros recursos naturales?
El Instituto Meteorológico Nacional nos soltó la bomba: mientras el Caribe y la Zona Norte se preparan para un enero con poquitas lluvias – ¡qué bronca para los agricultores! –, el Pacífico, ahí sí, va a estar recibiendo aguaceros de vez en cuando. Dicen que esto es porque estamos viviendo un periodo seco atípico, algo que ni los abuelos recuerdan haber visto tan marcado. Un verdadero chinchorreado, vamos.
Y no crean que solo eso; también tenemos que lidiar con temperaturas frescas en todo el país. Esto significa que, además de la incertidumbre de las lluvias, tendremos que sacar el chipi en las mañanas y noches. ¡Un brete!, porque ya sabemos cómo somos con el calorcito y el ambiente relajado que nos gusta tener por acá. Uno piensa, ¿dónde quedó ese enero soleadito y tranquilo de siempre?
Pero bueno, la cosa no pinta tan grave. Durante estos últimos días del año pasado, pasamos por encima del empuje frío número ocho, y aunque todavía sentimos algunas ráfagas de viento, parece que la cosa va calmándose. El Valle Central estará con unos vientos normales, entre 20 y 40 kilómetros por hora, pero en Guanacaste, allá arriba en la montaña, prepárense para ráfagas más fuertes, ¡hasta 80 kilómetros por hora! Así que aseguren las antenas y los tenderetes, porfa.
En cuanto al panorama semanal, de lunes a domingo, esperamos que la intensidad del viento disminuya gradualmente a medida que el sistema se aleja. Las mañanas en el Caribe y la Zona Norte seguirán siendo nubladas, con alguna que otra lluvia temprana, mientras que en el Valle Central y el Pacífico será más despejado. Por las tardes, nubosidad dispersa en todo el país, con posibilidad de chubascos en el Pacífico Sur. Y las noches... pues, fresquito en el centro del país, ideal para tomar un chocolate caliente y ver pelis.
Ahora, hablemos del pronóstico a largo plazo, porque el IMN tampoco se anduvo con rodeos. De cara a las próximas semanas, esperan lluvias ocasionales en el Pacífico, incluso un poquito más de lo normal para esta época seca. Eso sí, el Caribe y la Zona Norte continuarán con un déficit de precipitaciones, lo cual preocupa bastante. Se dice que la influencia de sistemas de alta presión no traerá condiciones extremas, pero la situación requiere atención constante. ¡Este tiempo no perdona!
Avanzando hacia febrero, las cosas parecen estabilizarse un poco, con condiciones típicas de la estación seca predominando en la mayoría del territorio. Vientos de intensidad moderada acompañarán estas jornadas, y podríamos respirar un poco más tranquilos… al menos hasta que el clima decida cambiar de opinión, que ya sabemos cómo es de juguetón. Vamos, que nos puede meter un susto cuando menos lo esperemos. Este tiempo tico es impredecible, pura aventura, diay.
En fin, enero se presenta cargado de sorpresas climáticas. Entre aguaceros inesperados, vientos fuertes y temperaturas variables, nos toca adaptarnos y ponerle fe al tiempo. Pero bueno, al final del día, esto es Costa Rica: ¡siempre hay algo nuevo que aprender y vivir! Ahora les pregunto a ustedes, ¿creen que esta inestabilidad climática se debe al cambio global, o simplemente es un capricho más del clima tropical? ¿Qué medidas creen que deberíamos tomar para enfrentar estos cambios y proteger nuestros recursos naturales?