¡Quiiiiiiibo, pura vida! Melina Hildebrand ya llegó a nuestro terruño para ponerse al frente como embajadora de Estados Unidos. Después de tanto papeleo y anuncios allá afuera, finalmente nos visita para echarle ganas a la relación entre nuestros países. La recibieron con honores y, según parece, viene con toda la intención de fortalecer los lazos.
Como bien sabemos, la señora Hildebrand fue nombrada para este brete en septiembre pasado, y desde entonces ha estado preparándose para el desafío. Prometió trabajar por Costa Rica con disciplina y responsabilidad, y ahora, pisando suelo tico, reitera que somos clave para los gringos en una zona llena de problemas. No es ningún secreto que la región anda con resabios, entre crimen organizado, droga, ciberataques y hasta la influencia creciente de China... ¡qué vara!
Pero no todo es drama, mae. La embajadora también hizo hincapié en la importancia de proteger a los más de 160 mil estadounidenses que vivimos acá, y a los casi millón y medio de turistas que nos visitan cada año. Eso sí que es importante, porque a nadie le gusta tener qué andar con precauciones excesivas cuando se echa unas vacas en Tamarindo o se va a caminar por Cerro Chirripó. Una vaca tranqui, sin preocupaciones, eso es lo que queremos.
Y hablando de la señora Hildebrand, la parada no es sencilla. Tiene un currículum impresionante: fundadora de la Fundación Hildebrand, que ya donó cientos de millones de dólares a causas nobles como educación, salud, y ayudar a las víctimas de trata de personas – ¡una santa! Además, ha sido directora de varias organizaciones importantes en Houston, incluyendo centros oncológicos y universidades. La dama tiene experiencia, diay.
Se dice que lleva trabajando con el Comité Internacional del Houston Livestock Show and Rodeo por más de 30 años, recibiendo visitantes importantes y promoviendo negocios. Y ni hablar de su propia empresa, que emplea a miles de personas. Esa es una mujer que sabe cómo hacer funcionar las cosas, sin lugar a dudas. Por supuesto, su matrimonio de 36 años con Jeff Hildebrand y sus tres hijos le dan una perspectiva familiar muy valiosa.
Según el Departamento de Comunicación de la Embajada, su enfoque principal será la cooperación en temas de seguridad, combatiendo el crimen transnacional y protegiendo nuestras fronteras. También buscarán trabajar juntos en temas económicos, aunque claro, siempre habrá quien murmure sobre la influencia gringa en nuestra economía. Lo cierto es que necesitamos inversión y oportunidades para nuestros jóvenes, y si eso significa colaborar con Estados Unidos, pues que así sea – siempre y cuando sea en condiciones justas, claro está.
Con todo esto, pareciera que Estados Unidos confía mucho en Costa Rica y en nuestra capacidad para mantenernos firmes en los valores democráticos y el respeto a los derechos humanos. Somos un oasis de estabilidad en una región turbulenta, y eso tiene su peso. A pesar de los retos que enfrentamos, seguimos siendo un ejemplo a seguir en muchos aspectos. Esperemos que esta nueva embajadora trabaje en conjunto con nosotros para construir un futuro aún más próspero y seguro para todos los ticos.
En fin, la llegada de Melinda Hildebrand a Costa Rica marca un nuevo capítulo en nuestras relaciones bilaterales. Pero dime, mi pana, ¿crees que la estrecha colaboración con Estados Unidos realmente beneficia a Costa Rica a largo plazo, o estamos simplemente vendiéndole barato nuestra soberanía y recursos naturales?
Como bien sabemos, la señora Hildebrand fue nombrada para este brete en septiembre pasado, y desde entonces ha estado preparándose para el desafío. Prometió trabajar por Costa Rica con disciplina y responsabilidad, y ahora, pisando suelo tico, reitera que somos clave para los gringos en una zona llena de problemas. No es ningún secreto que la región anda con resabios, entre crimen organizado, droga, ciberataques y hasta la influencia creciente de China... ¡qué vara!
Pero no todo es drama, mae. La embajadora también hizo hincapié en la importancia de proteger a los más de 160 mil estadounidenses que vivimos acá, y a los casi millón y medio de turistas que nos visitan cada año. Eso sí que es importante, porque a nadie le gusta tener qué andar con precauciones excesivas cuando se echa unas vacas en Tamarindo o se va a caminar por Cerro Chirripó. Una vaca tranqui, sin preocupaciones, eso es lo que queremos.
Y hablando de la señora Hildebrand, la parada no es sencilla. Tiene un currículum impresionante: fundadora de la Fundación Hildebrand, que ya donó cientos de millones de dólares a causas nobles como educación, salud, y ayudar a las víctimas de trata de personas – ¡una santa! Además, ha sido directora de varias organizaciones importantes en Houston, incluyendo centros oncológicos y universidades. La dama tiene experiencia, diay.
Se dice que lleva trabajando con el Comité Internacional del Houston Livestock Show and Rodeo por más de 30 años, recibiendo visitantes importantes y promoviendo negocios. Y ni hablar de su propia empresa, que emplea a miles de personas. Esa es una mujer que sabe cómo hacer funcionar las cosas, sin lugar a dudas. Por supuesto, su matrimonio de 36 años con Jeff Hildebrand y sus tres hijos le dan una perspectiva familiar muy valiosa.
Según el Departamento de Comunicación de la Embajada, su enfoque principal será la cooperación en temas de seguridad, combatiendo el crimen transnacional y protegiendo nuestras fronteras. También buscarán trabajar juntos en temas económicos, aunque claro, siempre habrá quien murmure sobre la influencia gringa en nuestra economía. Lo cierto es que necesitamos inversión y oportunidades para nuestros jóvenes, y si eso significa colaborar con Estados Unidos, pues que así sea – siempre y cuando sea en condiciones justas, claro está.
Con todo esto, pareciera que Estados Unidos confía mucho en Costa Rica y en nuestra capacidad para mantenernos firmes en los valores democráticos y el respeto a los derechos humanos. Somos un oasis de estabilidad en una región turbulenta, y eso tiene su peso. A pesar de los retos que enfrentamos, seguimos siendo un ejemplo a seguir en muchos aspectos. Esperemos que esta nueva embajadora trabaje en conjunto con nosotros para construir un futuro aún más próspero y seguro para todos los ticos.
En fin, la llegada de Melinda Hildebrand a Costa Rica marca un nuevo capítulo en nuestras relaciones bilaterales. Pero dime, mi pana, ¿crees que la estrecha colaboración con Estados Unidos realmente beneficia a Costa Rica a largo plazo, o estamos simplemente vendiéndole barato nuestra soberanía y recursos naturales?