¡Ay, Dios mío! Aquí seguimos conmovidos por los torbellinos políticos, ahora con una denuncia que sacude hasta los cimientos del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE). Resulta que hay movidas raras en las cárceles, parece que algunos quieren evitar que los privados de libertad ejerzan su derecho al voto en las próximas elecciones. ¡Una verdadera torta!
Según la denuncia, presentada por un recluso del CAI La Reforma (donde andan dando vueltas), la Policía Penitenciaria anda desconchando cédulas – ¡sí, rompiéndolas! – y trasladando a los internos de un lado para otro, justo antes de las votaciones. Parece que alguien quiere jugarle sucio y evitar que estos mae puedan marcar su boleta. ¡Qué poca broma!
El recurso llegó directo al TSE, donde ahorita mismo lo están revisando para ver si tiene fundamentos o si es pura boludez. Andrei Cambronero, el jefe de despacho de la Presidencia del TSE, confirmó que la gestión está bajo lupa, tratando de determinar si es una denuncia formal o simplemente otra movida legal. Ahí les va, ¡el TSE no se anda con rodeos!
El denunciante, quien se refugia en el ámbito de máxima seguridad de La Reforma, asegura que durante las requisas policiales, en vez de confiscar las cédulas, directamente las quiebran. Además, dice que no les avisan con tiempo de los traslados, lo que complica aún más la posibilidad de actualizar sus domicilios electorales. ¡Imagínate la bronca de tener que votar en un lugar diferente al que tienes registrado!
Y ojo, porque esto no es solo cuento chino. La agrupación Familiar Penitenciaria Unida también está echando humo. Dicen que siguen recibiendo reportes de cédulas extraviadas o destrozadas, falta de información sobre las elecciones y traslados injustificados. Ya ven, ¡la vaina está que arde! Nils Ching, el viceministro de Justicia, salió a negar rotundamente estas acusaciones, diciendo que son “totalmente falsas”. Pero bueno, ya saben cómo es la cosa, cada quien dice su verdita.
Pero aquí viene lo interesante: la Asociación Ayudando a los Privados de Libertad y sus Familias ha denunciado traslados masivos de reos a cárceles en lugares lejanos, como de San José a Liberia, Guanacaste. Según el abogado Rafael Ángel García, esto viola flagrantemente los derechos humanos y le impide al interno ejercer su derecho al voto. ¡Un brete complicado!
Desde 2014, el TSE tiene reglas claras: cuando un recluso se mueve de un centro penitenciario a otro, la administración carcelaria tiene que avisarle al Registro Civil para que actualicen los padrones. Incluso, pueden mandar telegramas el mismo día de la elección, igual como cuando notifican sobre un fallecimiento para que no le den voto a nadie. ¡Asamblea! Pero parece que esta regla no se está respetando, y ahí es donde entra la denuncia. Ahora, también suman los recursos de amparo por falta de información electoral, específicamente en el circuito de alta contención. ¡Ya se armó europeo!
Entonces, ¿qué opinan, compas? Con toda esta polémica, ¿creen que el TSE logrará garantizar que los privados de libertad puedan ejercer su derecho al voto en las próximas elecciones, o estamos ante un intento encubierto de manipulación del proceso democrático? ¡Déjenme sus comentarios y a conversar!
Según la denuncia, presentada por un recluso del CAI La Reforma (donde andan dando vueltas), la Policía Penitenciaria anda desconchando cédulas – ¡sí, rompiéndolas! – y trasladando a los internos de un lado para otro, justo antes de las votaciones. Parece que alguien quiere jugarle sucio y evitar que estos mae puedan marcar su boleta. ¡Qué poca broma!
El recurso llegó directo al TSE, donde ahorita mismo lo están revisando para ver si tiene fundamentos o si es pura boludez. Andrei Cambronero, el jefe de despacho de la Presidencia del TSE, confirmó que la gestión está bajo lupa, tratando de determinar si es una denuncia formal o simplemente otra movida legal. Ahí les va, ¡el TSE no se anda con rodeos!
El denunciante, quien se refugia en el ámbito de máxima seguridad de La Reforma, asegura que durante las requisas policiales, en vez de confiscar las cédulas, directamente las quiebran. Además, dice que no les avisan con tiempo de los traslados, lo que complica aún más la posibilidad de actualizar sus domicilios electorales. ¡Imagínate la bronca de tener que votar en un lugar diferente al que tienes registrado!
Y ojo, porque esto no es solo cuento chino. La agrupación Familiar Penitenciaria Unida también está echando humo. Dicen que siguen recibiendo reportes de cédulas extraviadas o destrozadas, falta de información sobre las elecciones y traslados injustificados. Ya ven, ¡la vaina está que arde! Nils Ching, el viceministro de Justicia, salió a negar rotundamente estas acusaciones, diciendo que son “totalmente falsas”. Pero bueno, ya saben cómo es la cosa, cada quien dice su verdita.
Pero aquí viene lo interesante: la Asociación Ayudando a los Privados de Libertad y sus Familias ha denunciado traslados masivos de reos a cárceles en lugares lejanos, como de San José a Liberia, Guanacaste. Según el abogado Rafael Ángel García, esto viola flagrantemente los derechos humanos y le impide al interno ejercer su derecho al voto. ¡Un brete complicado!
Desde 2014, el TSE tiene reglas claras: cuando un recluso se mueve de un centro penitenciario a otro, la administración carcelaria tiene que avisarle al Registro Civil para que actualicen los padrones. Incluso, pueden mandar telegramas el mismo día de la elección, igual como cuando notifican sobre un fallecimiento para que no le den voto a nadie. ¡Asamblea! Pero parece que esta regla no se está respetando, y ahí es donde entra la denuncia. Ahora, también suman los recursos de amparo por falta de información electoral, específicamente en el circuito de alta contención. ¡Ya se armó europeo!
Entonces, ¿qué opinan, compas? Con toda esta polémica, ¿creen que el TSE logrará garantizar que los privados de libertad puedan ejercer su derecho al voto en las próximas elecciones, o estamos ante un intento encubierto de manipulación del proceso democrático? ¡Déjenme sus comentarios y a conversar!