¡Ay, Dios mío, qué movida! Resulta que el ministro Manuel Tovar, el del Comex, anda soltando que Costa Rica podría estar a punto de darle vuelta al plato y dejar atrás la exportación de bienes para enfocarnos en los servicios. Sí, así como lo escuchan, vamos a ver si este mae logra cumplir su promesa, porque a veces estos anuncios suenan más a campaña que a realidad, ¿verdad?
El ministro basa sus predicciones en el buen desempeño que ha tenido el sector de servicios últimamente, que representa más del 35% de nuestras exportaciones totales. Según él, en menos de una década podríamos estar empatando e incluso superando a los productos que vendemos al mundo. Un brete, si le metemos toda la marcha, pero también hay que ponerle cuidado porque la cosa no es tan sencilla.
En el 2024, el comercio internacional sumó unos 30 billones de colones (más o menos 30 mil millones de dólares), y los servicios aportaron casi 11 billones (unos 10.661 millones de dólares). Lo curioso es que los servicios empresariales lideran la parada con más de 6.6 billones, seguidos por las tecnologías de la información con 2.387 millones. Y aunque el turismo no entra dentro de las estadísticas del Comex, generó unos 5.453 millones de dólares en el mismo período. ¡Una chimba cómo estamos generando plata!
Tovar también resaltó que Costa Rica se ha destacado por atraer empresas multinacionales que ofrecen servicios de 'back office' desde acá para el resto del mundo. Pero ahora, dice, estamos dando un salto de calidad hacia servicios de mayor valor agregado, como el desarrollo de software, telecomunicaciones, servicios financieros y, por supuesto, la ciberseguridad. ¡Eso sí es chamba seria, parcerito!
Procomer, la gente encargada de promocionar nuestras exportaciones, calcula que tanto los bienes como los servicios podrían llegar a los 40 mil millones de dólares para el 2027. Eso significa un crecimiento importante, pero también implica retos enormes. Hay que mejorar la infraestructura, capacitar a la gente y crear un ambiente favorable para la innovación. Ya saben, que no se quede en cuento chino.
Otro factor clave es el ingreso al Acuerdo de Asociación de Economía Digital (DEPA), que solicitamos desde diciembre de 2022. Este acuerdo, que involucra a países como Nueva Zelanda, Chile, Singapur y Corea del Sur, busca adaptar las reglas del comercio internacional a las nuevas tecnologías como la inteligencia artificial y el blockchain. “Es un acuerdo transformador, del que poco se habla, pero que tendrá mucho impacto,” afirmó Tovar. Parece que nos estamos apuntando a estar a la vanguardia, y eso siempre es positivo, diay.
Según el ministro, formar parte del DEPA nos permitirá consolidar nuestra posición como centro digital en Latinoamérica, atraer inversiones en alta tecnología (como Fintechs) y crear un entorno propicio para las empresas y los consumidores. Es decir, buscar hacer las cosas bien y no andar perdiendo el tiempo. Una economía sofisticada necesita reglas claras y un marco legal que proteja la innovación. De verdad que hay que agarrarle el toro por los cuernos y apostar por esto.
Así que ya me tienen pensando... ¿Será posible que Costa Rica realmente deje atrás la exportación de bienes y se convierta en una potencia de servicios? ¿Estamos preparados para afrontar los desafíos que esto conlleva, o nos iremos al traste intentándolo? Compartan sus opiniones en el foro, ¡me interesa saber qué piensan ustedes!
El ministro basa sus predicciones en el buen desempeño que ha tenido el sector de servicios últimamente, que representa más del 35% de nuestras exportaciones totales. Según él, en menos de una década podríamos estar empatando e incluso superando a los productos que vendemos al mundo. Un brete, si le metemos toda la marcha, pero también hay que ponerle cuidado porque la cosa no es tan sencilla.
En el 2024, el comercio internacional sumó unos 30 billones de colones (más o menos 30 mil millones de dólares), y los servicios aportaron casi 11 billones (unos 10.661 millones de dólares). Lo curioso es que los servicios empresariales lideran la parada con más de 6.6 billones, seguidos por las tecnologías de la información con 2.387 millones. Y aunque el turismo no entra dentro de las estadísticas del Comex, generó unos 5.453 millones de dólares en el mismo período. ¡Una chimba cómo estamos generando plata!
Tovar también resaltó que Costa Rica se ha destacado por atraer empresas multinacionales que ofrecen servicios de 'back office' desde acá para el resto del mundo. Pero ahora, dice, estamos dando un salto de calidad hacia servicios de mayor valor agregado, como el desarrollo de software, telecomunicaciones, servicios financieros y, por supuesto, la ciberseguridad. ¡Eso sí es chamba seria, parcerito!
Procomer, la gente encargada de promocionar nuestras exportaciones, calcula que tanto los bienes como los servicios podrían llegar a los 40 mil millones de dólares para el 2027. Eso significa un crecimiento importante, pero también implica retos enormes. Hay que mejorar la infraestructura, capacitar a la gente y crear un ambiente favorable para la innovación. Ya saben, que no se quede en cuento chino.
Otro factor clave es el ingreso al Acuerdo de Asociación de Economía Digital (DEPA), que solicitamos desde diciembre de 2022. Este acuerdo, que involucra a países como Nueva Zelanda, Chile, Singapur y Corea del Sur, busca adaptar las reglas del comercio internacional a las nuevas tecnologías como la inteligencia artificial y el blockchain. “Es un acuerdo transformador, del que poco se habla, pero que tendrá mucho impacto,” afirmó Tovar. Parece que nos estamos apuntando a estar a la vanguardia, y eso siempre es positivo, diay.
Según el ministro, formar parte del DEPA nos permitirá consolidar nuestra posición como centro digital en Latinoamérica, atraer inversiones en alta tecnología (como Fintechs) y crear un entorno propicio para las empresas y los consumidores. Es decir, buscar hacer las cosas bien y no andar perdiendo el tiempo. Una economía sofisticada necesita reglas claras y un marco legal que proteja la innovación. De verdad que hay que agarrarle el toro por los cuernos y apostar por esto.
Así que ya me tienen pensando... ¿Será posible que Costa Rica realmente deje atrás la exportación de bienes y se convierta en una potencia de servicios? ¿Estamos preparados para afrontar los desafíos que esto conlleva, o nos iremos al traste intentándolo? Compartan sus opiniones en el foro, ¡me interesa saber qué piensan ustedes!