¡Ay, Dios mío, qué bronca! Resulta que el señor Trump, ahí nomás pensando en mandar tropas a México pa' combatir a los cárteles... ¡Pero bueno, quién le da ideas al viejito ese! Afortunadamente, la presidenta Claudia Sheinbaum le respondió cabróncito, diciéndole que eso no va a pasar, ni en broma.
La movida empezó cuando Trump amenazó con atacar a los cárteles directamente desde suelo estadounidense si no se portaban bien. Unas amenazas así, ¿sabé? Como buscando revancha por alguna cosita allá. Pero aquí en Costa Rica, nos queda lejos el asunto, aunque la repercusión económica puede afectarnos a todos, porque somos parte del mundo y dependemos del mercado extranjero.
Y Sheinbaum, con toda la calma y el temple, le dijo al güey que eso no está en la mesa de negociación. Que la soberanía de México es sagrada y que nadie, ni siquiera Estados Unidos, va a entrar a invadirnos. Una arenga digna de escuchar, pa' ponerla a todo volumen y sentirnos orgullosos de nuestros hermanos mexicanos, que saben defenderse como pocos.
Según fuentes cercanas, la llamada entre ambos presidentes fue tensa, pero productiva. Se tocaron otros temas, como el comercio, las inversiones y la colaboración en materia de seguridad, pero siempre respetando la independencia de cada país. Ya saben cómo es esto, hay que mantener las relaciones diplomáticas cordiales, aunque haya diferencias ideológicas.
Lo interesante es que Sheinbaum presentó datos duros pa' demostrar que México sí está combatiendo al narcotráfico. Dijo que el flujo de fentanilo hacia Estados Unidos se ha reducido en un 50%, ¡medio siglo, changui! Y las muertes por sobredosis de fentanilo en EE. UU., también han bajado un 43%. ¡Una barbaridad! Eso demuestra que el gobierno mexicano no se anda con rodeos y está haciendo lo posible para proteger a sus ciudadanos y colaborar con sus vecinos.
Ahora, la gran preocupación es el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Trump lo ha amenazado con romperlo si no se cumplen sus exigencias, y eso sería un golpe durísimo pa' la economía mexicana, que depende en gran medida del mercado estadounidense. Imagínate, el 80% de sus exportaciones van pa' allá, ¡una pérdida monumental! Por eso, Sheinbaum tendrá que seguir jugando hábilmente este brete pa' evitar una catástrofe económica.
Sin embargo, este escenario nos hace reflexionar sobre nuestra propia posición en la región. Costa Rica, siendo un país pequeño y pacífico, ¿cómo podemos fortalecer nuestras relaciones comerciales y garantizar la estabilidad económica frente a tensiones geopolíticas como estas? Hay que buscar alternativas, diversificar mercados y apostar por la innovación pa' no depender tanto de factores externos que escapan a nuestro control. A veces parece un cafecito amargo, pero hay que estar preparados.
¿Ustedes qué opinan, compatriotas? Con tanta tensión entre México y Estados Unidos, ¿cree que Costa Rica debería reforzar aún más sus lazos con otros países de Latinoamérica para mitigar posibles impactos negativos en nuestra economía?
La movida empezó cuando Trump amenazó con atacar a los cárteles directamente desde suelo estadounidense si no se portaban bien. Unas amenazas así, ¿sabé? Como buscando revancha por alguna cosita allá. Pero aquí en Costa Rica, nos queda lejos el asunto, aunque la repercusión económica puede afectarnos a todos, porque somos parte del mundo y dependemos del mercado extranjero.
Y Sheinbaum, con toda la calma y el temple, le dijo al güey que eso no está en la mesa de negociación. Que la soberanía de México es sagrada y que nadie, ni siquiera Estados Unidos, va a entrar a invadirnos. Una arenga digna de escuchar, pa' ponerla a todo volumen y sentirnos orgullosos de nuestros hermanos mexicanos, que saben defenderse como pocos.
Según fuentes cercanas, la llamada entre ambos presidentes fue tensa, pero productiva. Se tocaron otros temas, como el comercio, las inversiones y la colaboración en materia de seguridad, pero siempre respetando la independencia de cada país. Ya saben cómo es esto, hay que mantener las relaciones diplomáticas cordiales, aunque haya diferencias ideológicas.
Lo interesante es que Sheinbaum presentó datos duros pa' demostrar que México sí está combatiendo al narcotráfico. Dijo que el flujo de fentanilo hacia Estados Unidos se ha reducido en un 50%, ¡medio siglo, changui! Y las muertes por sobredosis de fentanilo en EE. UU., también han bajado un 43%. ¡Una barbaridad! Eso demuestra que el gobierno mexicano no se anda con rodeos y está haciendo lo posible para proteger a sus ciudadanos y colaborar con sus vecinos.
Ahora, la gran preocupación es el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Trump lo ha amenazado con romperlo si no se cumplen sus exigencias, y eso sería un golpe durísimo pa' la economía mexicana, que depende en gran medida del mercado estadounidense. Imagínate, el 80% de sus exportaciones van pa' allá, ¡una pérdida monumental! Por eso, Sheinbaum tendrá que seguir jugando hábilmente este brete pa' evitar una catástrofe económica.
Sin embargo, este escenario nos hace reflexionar sobre nuestra propia posición en la región. Costa Rica, siendo un país pequeño y pacífico, ¿cómo podemos fortalecer nuestras relaciones comerciales y garantizar la estabilidad económica frente a tensiones geopolíticas como estas? Hay que buscar alternativas, diversificar mercados y apostar por la innovación pa' no depender tanto de factores externos que escapan a nuestro control. A veces parece un cafecito amargo, pero hay que estar preparados.
¿Ustedes qué opinan, compatriotas? Con tanta tensión entre México y Estados Unidos, ¿cree que Costa Rica debería reforzar aún más sus lazos con otros países de Latinoamérica para mitigar posibles impactos negativos en nuestra economía?