¡Ay, Dios mío! Quién lo diría, pura vida parece que estamos haciendo bien las cosas. Las exportaciones de Costa Rica se dispararon a más de 20 mil millones de dólares, un auténtico machete para la economía nacional. Y encima, la inversión extranjera ya no se queda atascada en la capital, sino que se dispersa por todo el país. ¡Esto sí que es motivo para celebrar!
Según los últimos datos de Procomer, al cerrar noviembre de 2025, logramos superar los $20.972 millones en exportaciones, lo cual representa un aumento del 15% en comparación con el año anterior. Un dato impresionante, señores. Esto significa que nuestros productos tienen demanda a nivel mundial y que las empresas nacionales están sabiendo cómo aprovechar esas oportunidades. Ya no somos el patio trasero de nadie, estamos dando pelea.
Y la cosa no termina ahí, porque también atraemos inversionistas extranjeros de todos lados. Este año cerraron con 55 nuevos proyectos de inversión extranjera directa, y eso es mucho más de lo que estábamos acostumbrados. Pero lo más loco es que 24 de estos proyectos se instalaron fuera de la Gran Área Metropolitana – ¡una verdadera revolución! Antes era raro ver inversión más allá del Valle Central, pero ahora se abren bretes en lugares como San Carlos, Pérez Zeledón y Golfito. Eso sí que le da aire fresco a la economía regional y crea empleos donde más se necesitan.
Hablando de sectores, el equipo de precisión y médico encabezó la lista con un crecimiento del 28%. ¡Una demostración de que apostamos por la innovación y la tecnología! Le siguieron los sectores agrícola y alimentario, con aumentos del 1% y 2%, respectivamente. Aunque algunos sectores como plástico y caucho tuvieron una desaceleración, el panorama general es sumamente positivo. Este es el resultado de años de esfuerzo y estrategia, buscando nichos de mercado y agregándole valor a nuestros productos.
El ministro Manuel Tovar, con toda razón, expresó que “este ha sido un año de crecimiento histórico y sostenido”. No exagera, la verdad. Hemos demostrado que somos capaces de mantener un buen ritmo incluso en tiempos de incertidumbre internacional. Y eso, mis panas, no es cualquier cosa. Se necesita aguante, visión y saber adaptarse a los cambios del mercado global.
Laura López, gerente general de Procomer, destacó que “esta base diversificada es la que hoy permite sostener el dinamismo exportador”. Totalmente de acuerdo, señores. Dejar atrás la dependencia de unos pocos productos o mercados siempre es una buena idea. Cuanto más variada sea nuestra oferta y cuanto más destinos tengamos, menos vulnerables seremos ante crisis externas. Es como tener varios ahorros en diferentes bancos, nunca sabes cuándo te van a tocar.
Y no solo eso, sino que nuestras exportaciones están creciendo en mercados clave como América del Norte (+15%), Europa (+17%) y Asia (+37%). ¡Un espaldarazo enorme! América Central y el Caribe también siguen mostrando buenos números, aunque América del Sur tuvo una ligera desaceleración. Parece que hay que ponerle más empeño a ese mercado, pero en general, vamos por buen camino. Es importante recordar que cada dólar que entra al país gracias a las exportaciones es una oportunidad para mejorar la calidad de vida de todos los costarricenses.
En fin, ¡qué ganga! Resultados históricos en exportaciones e inversión extranjera que nos dan motivos para sentirnos orgullosos de nuestro país. Pero, ¿serán suficientes estos avances para aliviar la presión sobre el bolsillo de los ciudadanos y mejorar las condiciones de vida de los más necesitados? ¿Creen que el gobierno está aprovechando al máximo estas oportunidades para invertir en educación, salud y seguridad pública?
Según los últimos datos de Procomer, al cerrar noviembre de 2025, logramos superar los $20.972 millones en exportaciones, lo cual representa un aumento del 15% en comparación con el año anterior. Un dato impresionante, señores. Esto significa que nuestros productos tienen demanda a nivel mundial y que las empresas nacionales están sabiendo cómo aprovechar esas oportunidades. Ya no somos el patio trasero de nadie, estamos dando pelea.
Y la cosa no termina ahí, porque también atraemos inversionistas extranjeros de todos lados. Este año cerraron con 55 nuevos proyectos de inversión extranjera directa, y eso es mucho más de lo que estábamos acostumbrados. Pero lo más loco es que 24 de estos proyectos se instalaron fuera de la Gran Área Metropolitana – ¡una verdadera revolución! Antes era raro ver inversión más allá del Valle Central, pero ahora se abren bretes en lugares como San Carlos, Pérez Zeledón y Golfito. Eso sí que le da aire fresco a la economía regional y crea empleos donde más se necesitan.
Hablando de sectores, el equipo de precisión y médico encabezó la lista con un crecimiento del 28%. ¡Una demostración de que apostamos por la innovación y la tecnología! Le siguieron los sectores agrícola y alimentario, con aumentos del 1% y 2%, respectivamente. Aunque algunos sectores como plástico y caucho tuvieron una desaceleración, el panorama general es sumamente positivo. Este es el resultado de años de esfuerzo y estrategia, buscando nichos de mercado y agregándole valor a nuestros productos.
El ministro Manuel Tovar, con toda razón, expresó que “este ha sido un año de crecimiento histórico y sostenido”. No exagera, la verdad. Hemos demostrado que somos capaces de mantener un buen ritmo incluso en tiempos de incertidumbre internacional. Y eso, mis panas, no es cualquier cosa. Se necesita aguante, visión y saber adaptarse a los cambios del mercado global.
Laura López, gerente general de Procomer, destacó que “esta base diversificada es la que hoy permite sostener el dinamismo exportador”. Totalmente de acuerdo, señores. Dejar atrás la dependencia de unos pocos productos o mercados siempre es una buena idea. Cuanto más variada sea nuestra oferta y cuanto más destinos tengamos, menos vulnerables seremos ante crisis externas. Es como tener varios ahorros en diferentes bancos, nunca sabes cuándo te van a tocar.
Y no solo eso, sino que nuestras exportaciones están creciendo en mercados clave como América del Norte (+15%), Europa (+17%) y Asia (+37%). ¡Un espaldarazo enorme! América Central y el Caribe también siguen mostrando buenos números, aunque América del Sur tuvo una ligera desaceleración. Parece que hay que ponerle más empeño a ese mercado, pero en general, vamos por buen camino. Es importante recordar que cada dólar que entra al país gracias a las exportaciones es una oportunidad para mejorar la calidad de vida de todos los costarricenses.
En fin, ¡qué ganga! Resultados históricos en exportaciones e inversión extranjera que nos dan motivos para sentirnos orgullosos de nuestro país. Pero, ¿serán suficientes estos avances para aliviar la presión sobre el bolsillo de los ciudadanos y mejorar las condiciones de vida de los más necesitados? ¿Creen que el gobierno está aprovechando al máximo estas oportunidades para invertir en educación, salud y seguridad pública?