¡Diay! Se puso bueno el debate presidencial organizado por Canal OPA este domingo. Ya saben, buscando al próximo presidente que nos saque del brete en el que estamos. Ocho expertos, ojo, ocho, evaluaron las propuestas de los candidatos, y parece que algunos les dieron más que merecido que otros, mándale.
El formato fue diferente, chévere, más allá de las típicas broncas y recriminaciones. Cada candidato, junto con dos asesores, tenía seis minutitos para exponer su plan y luego los expertos daban su veredicto: tarjeta verde (todo bien), amarilla (medio okay) o roja (¡chao!). Una manera fresca de analizar si realmente tienen la vara para gobernar este país, ¿no creen?
Fabricio Alvarado, de Nueva República, tuvo que enfocarse en la competitividad del país – ese tema que siempre nos da dolores de cabeza para atraer inversión extranjera, especialmente con esos aranceles que puso Estados Unidos. Él propuso potenciar CINDE, Procomer y COMEX, apoyándose en las embajadas para promocionar a Costa Rica como un destino atractivo. Un punto importante que resaltó es que ya no van a nombrar embajadores por ‘amiguismo’, qué alivio, porque eso siempre ha sido una papa caliente.
Sandro Zolezzi, el experto en política internacional, reconoció que hay debilidades en las políticas públicas, pero admitió que Alvarado lo sorprendió con sus respuestas. Al parecer, el mae sí le había puesto empeño a estudiar el tema. Parece que aprendió la lección de debates anteriores donde andaba un poco perdido, ¿eh?
Por otro lado, Claudia Dobles, del Frente Amplio, presentó su plan para mejorar la educación pública, desde primaria hasta universidad. Le dio mucha importancia a la conectividad, reconociendo que tenemos muchas brechas por cerrar para tener una educación verdaderamente digitalizada. Además, prometió aumentar el presupuesto para docentes y estudiantes, buscando alianzas con diferentes instituciones. Benjamín Vargas, uno de los expertos, cuestionó algunos puntos, pero al final le soltó la tarjeta verde, ¡bien ahí!
Ahora, la cosa se puso interesante porque, aparte de Alvarado y Dobles, casi todos los demás candidatos recibieron una tarjeta amarilla. Eso quiere decir que tienen potencial, pero necesitan pulir algunos detalles. Ariel Robles, del Frente Amplio, fue el único que se llevó la temida tarjeta roja. Su propuesta estaba relacionada con el alto endeudamiento de los costarricenses, pero se le olvidó mencionar la necesidad de promover la educación financiera desde temprana edad. ¡Qué despiste, mae! Un detalle así puede costarte caro en una elección, créeme.
Entre los que también participaron Natalia Díaz, Eliécer Feinzaig, José Aguilar, Juan Carlos Hidalgo y Álvaro Ramos. Laura Fernández, de Pueblo Soberano, decidió ausentarse de este debate, aunque vaya que le habrá costado perder la oportunidad de mostrar lo que tiene, ¿verdad? A veces, el silencio también dice mucho... y a veces, no dice nada en absoluto.
Bueno, pues, con todo esto que pasó, me pregunto: ¿cree usted que las tarjetas verdes y amarillas entregadas por los expertos reflejan realmente el potencial de cada candidato para liderar nuestro país, o será simplemente otra estrategia de marketing político para influir en el voto popular? ¡Mándeme su opinión en el foro!
El formato fue diferente, chévere, más allá de las típicas broncas y recriminaciones. Cada candidato, junto con dos asesores, tenía seis minutitos para exponer su plan y luego los expertos daban su veredicto: tarjeta verde (todo bien), amarilla (medio okay) o roja (¡chao!). Una manera fresca de analizar si realmente tienen la vara para gobernar este país, ¿no creen?
Fabricio Alvarado, de Nueva República, tuvo que enfocarse en la competitividad del país – ese tema que siempre nos da dolores de cabeza para atraer inversión extranjera, especialmente con esos aranceles que puso Estados Unidos. Él propuso potenciar CINDE, Procomer y COMEX, apoyándose en las embajadas para promocionar a Costa Rica como un destino atractivo. Un punto importante que resaltó es que ya no van a nombrar embajadores por ‘amiguismo’, qué alivio, porque eso siempre ha sido una papa caliente.
Sandro Zolezzi, el experto en política internacional, reconoció que hay debilidades en las políticas públicas, pero admitió que Alvarado lo sorprendió con sus respuestas. Al parecer, el mae sí le había puesto empeño a estudiar el tema. Parece que aprendió la lección de debates anteriores donde andaba un poco perdido, ¿eh?
Por otro lado, Claudia Dobles, del Frente Amplio, presentó su plan para mejorar la educación pública, desde primaria hasta universidad. Le dio mucha importancia a la conectividad, reconociendo que tenemos muchas brechas por cerrar para tener una educación verdaderamente digitalizada. Además, prometió aumentar el presupuesto para docentes y estudiantes, buscando alianzas con diferentes instituciones. Benjamín Vargas, uno de los expertos, cuestionó algunos puntos, pero al final le soltó la tarjeta verde, ¡bien ahí!
Ahora, la cosa se puso interesante porque, aparte de Alvarado y Dobles, casi todos los demás candidatos recibieron una tarjeta amarilla. Eso quiere decir que tienen potencial, pero necesitan pulir algunos detalles. Ariel Robles, del Frente Amplio, fue el único que se llevó la temida tarjeta roja. Su propuesta estaba relacionada con el alto endeudamiento de los costarricenses, pero se le olvidó mencionar la necesidad de promover la educación financiera desde temprana edad. ¡Qué despiste, mae! Un detalle así puede costarte caro en una elección, créeme.
Entre los que también participaron Natalia Díaz, Eliécer Feinzaig, José Aguilar, Juan Carlos Hidalgo y Álvaro Ramos. Laura Fernández, de Pueblo Soberano, decidió ausentarse de este debate, aunque vaya que le habrá costado perder la oportunidad de mostrar lo que tiene, ¿verdad? A veces, el silencio también dice mucho... y a veces, no dice nada en absoluto.
Bueno, pues, con todo esto que pasó, me pregunto: ¿cree usted que las tarjetas verdes y amarillas entregadas por los expertos reflejan realmente el potencial de cada candidato para liderar nuestro país, o será simplemente otra estrategia de marketing político para influir en el voto popular? ¡Mándeme su opinión en el foro!