¡Ay, Dios mío! Esto del caso Gamboa parece que nunca va a tener final, ¿eh? Resulta que ahora el Tribunal Penal de Hacienda le echó balones fuera a la Fiscalía, retrasando aún más la posible extradición del exministro a Estados Unidos. Uno pensaría que con tanto lío ya estarían listos para mandarlo pa'l norte, pero no, siempre hay algún imprevisto que lo complica todo.
Como bien sabemos, la Fiscalía llevaba buscando acelerar el trámite de extradición presentando un criterio de oportunidad que suspendiera la acción penal local. La idea era ponerle pausa a la causa por tráfico de influencias para que pudiera irse a enfrentar cargos por narcotráfico en Estados Unidos. Parecía un plan sensato, ¿verdad? Pero la defensa de Bolaños y otro implicado decidieron ponerle hielo a la jugada.
Y ahí es donde entramos en el laberinto burocrático. Los abogados pidieron tiempo para analizar a fondo ese criterio de oportunidad, argumentando que podrían existir escenarios que requieran incluso cambiar a los jueces que llevarían el juicio. ¡Imagínense!, pedir inhibición de los jueces porque sí, justo cuando parecía que íbamos avanzando. Una torta, díganme.
Michael Castillo, el abogado de Gamboa, expresó su sorpresa por la suspensión de la audiencia. Él esperaba que el tribunal resolviera de inmediato, pero entendiendo que necesitan evaluar la solicitud de inhibición. "Creemos que se están valorando las posiciones que dieron las defensas públicas, particularmente la inhibitoria," comentó. Que te jalen, ¿no?
Ahora, volvemos a esperar. La audiencia ha sido reprogramada para el próximo miércoles, y ahí se decidirá si los jueces se apartan del caso o siguen adelante. Esto significa que la extradición, que ya venía arrastrando demoras significativas, se queda en veremos todavía por un buen rato. La Corte del Distrito Este de Texas debe estar esperando con ansias, y nosotros aquí rasca’ndonos la cabeza.
Pero esto no es un problema nuevo. Recordemos que este proceso penal es solo una pieza más del rompecabezas legal que rodea a Celso Gamboa. Todo comenzó hace años, luego de una denuncia que investigaba su participación en la llamada “Cementazo”, un escándalo de corrupción que sacudió al país y dejó al descubierto vínculos turbios entre funcionarios públicos y empresarios chinos.
En aquel entonces, cuando era magistrado de la Corte Suprema, Gamboa fue suspendido temporalmente mientras se investigaban las acusaciones relacionadas con la desestimación de la causa contra Otto Guevara y Víctor Morales Zapata, quienes estaban vinculados a Bolaños. El viaje a Panamá, pagado con la misma tarjeta de crédito, fue la gota que derramó el vaso, demostrando una clara intención de ocultar información. Un brete, sin duda alguna, y mira ahora dónde estamos.
Con tantas idas y vueltas, ¿cuánto creen que tardará finalmente en extraditar a Celso Gamboa? ¿Será que logra evadir la justicia estadounidense y quedarse indefinidamente en Costa Rica, o la presión terminará por hacerlo viajar? ¡Den sus opiniones en el foro!
Como bien sabemos, la Fiscalía llevaba buscando acelerar el trámite de extradición presentando un criterio de oportunidad que suspendiera la acción penal local. La idea era ponerle pausa a la causa por tráfico de influencias para que pudiera irse a enfrentar cargos por narcotráfico en Estados Unidos. Parecía un plan sensato, ¿verdad? Pero la defensa de Bolaños y otro implicado decidieron ponerle hielo a la jugada.
Y ahí es donde entramos en el laberinto burocrático. Los abogados pidieron tiempo para analizar a fondo ese criterio de oportunidad, argumentando que podrían existir escenarios que requieran incluso cambiar a los jueces que llevarían el juicio. ¡Imagínense!, pedir inhibición de los jueces porque sí, justo cuando parecía que íbamos avanzando. Una torta, díganme.
Michael Castillo, el abogado de Gamboa, expresó su sorpresa por la suspensión de la audiencia. Él esperaba que el tribunal resolviera de inmediato, pero entendiendo que necesitan evaluar la solicitud de inhibición. "Creemos que se están valorando las posiciones que dieron las defensas públicas, particularmente la inhibitoria," comentó. Que te jalen, ¿no?
Ahora, volvemos a esperar. La audiencia ha sido reprogramada para el próximo miércoles, y ahí se decidirá si los jueces se apartan del caso o siguen adelante. Esto significa que la extradición, que ya venía arrastrando demoras significativas, se queda en veremos todavía por un buen rato. La Corte del Distrito Este de Texas debe estar esperando con ansias, y nosotros aquí rasca’ndonos la cabeza.
Pero esto no es un problema nuevo. Recordemos que este proceso penal es solo una pieza más del rompecabezas legal que rodea a Celso Gamboa. Todo comenzó hace años, luego de una denuncia que investigaba su participación en la llamada “Cementazo”, un escándalo de corrupción que sacudió al país y dejó al descubierto vínculos turbios entre funcionarios públicos y empresarios chinos.
En aquel entonces, cuando era magistrado de la Corte Suprema, Gamboa fue suspendido temporalmente mientras se investigaban las acusaciones relacionadas con la desestimación de la causa contra Otto Guevara y Víctor Morales Zapata, quienes estaban vinculados a Bolaños. El viaje a Panamá, pagado con la misma tarjeta de crédito, fue la gota que derramó el vaso, demostrando una clara intención de ocultar información. Un brete, sin duda alguna, y mira ahora dónde estamos.
Con tantas idas y vueltas, ¿cuánto creen que tardará finalmente en extraditar a Celso Gamboa? ¿Será que logra evadir la justicia estadounidense y quedarse indefinidamente en Costa Rica, o la presión terminará por hacerlo viajar? ¡Den sus opiniones en el foro!