¡Ay, dios mío, qué vaina! Resulta que Laura Fernández, la candidata del Pueblo Soberano, sigue haciendo lo que mejor sabe hacer: evadir los debates. Esto del proceso electoral se está poniendo más raro que una chincha de gallina, y ahora resulta que faltó al debate organizado por OPA Canal 38. Ni siquiera mandaron a alguien en su lugar, ¡qué despache!
Según Douglas Sánchez, director de Central Noticias, desde septiembre pasado ya le habían invitado a ella y a otros siete candidatos a participar en el debate. Hasta hubo un intento de coordinar una reunión con los equipos técnicos para explicarle el formato, pero ahí tampoco apareció nadie del PPSO. Parece que doña Laura andaba más ocupada buscando el unicornio que encontrándose con los organizadores del debate.
Lo más curioso de todo es que, después de toda esta novela, resulta que sí quería ir, pero hubo una confusión de agenda, según cuenta la historia. Pero, ¿será que eso es excusa para no querer enfrentarse a las preguntas difíciles? Muchos se preguntan si esta estrategia de esconderse es parte del plan de campaña, pero sinceramente, parece más que el mae se jaló una torta al tratar de maniobrar así.
Jorge Obando, el presentador del canal, no dudó en comparar esta situación con una contratación laboral. “Si tienes una empresa y quieres contratar a un gerente, no lo contratas sin una entrevista”, sentenció Obando. Él, como muchos costarricenses, quería escuchar las propuestas de todos los candidatos para poder tomar una decisión informada, pero parece que con doña Laura hay que conformarse con migajas.
Y no es solo el debate de OPA Canal 38 al que le hizo el quite. Desde que arrancó la campaña electoral, el 1 de octubre, Fernández no ha aparecido en ningún debate, ni siquiera en los organizados por universidades públicas o privadas. Sus adversarios políticos, como Ariel Robles del Frente Amplio, no tardaron en criticarla, recordándole la famosa canción “Laura no está”. ¡Menos mal que todavía tenemos música para distraernos mientras esperamos verla debatir algún día!
Álvaro Ramos, del PLN, advierte que esta estrategia podría salirle cara. Según él, “ya se está consolidando un relato” similar al que le ocurrió a Lineth Saborío en elecciones pasadas, cuando su renuencia a dar la cara terminó afectando su popularidad. Aparentemente, desaparecer de la vista pública no siempre es la mejor forma de ganar votos, ¡chavales!
Mientras tanto, Pilar Cisneros se encarga de preparar a Laura para los posibles debates que sí asistan, principalmente el que organiza el TSE y quizás el de Trivisión. Dice que está tratando de hacer “su mejor esfuerzo” para entrenarla, pero la verdad es que con tanta esquiva, da la impresión de que prefiere quedarse en casa aprendiendo a bailar salsa. Encima dicen que anda liderando las encuestas, ¡qué carga, eh?
Con tantos debates programados –¡OPA!, TSE, URC, Grupo Extra, Radio Columbia, Repretel-Monumental y Teletica!–, nos queda claro que los demás candidatos sí están dispuestos a presentar sus ideas al público. Pero, ¿será que la ausencia constante de Laura Fernández terminará pasando factura en las urnas? O ¿logrará mantener su ventaja gracias a la estrategia de mantenerse al margen? ¡Dime tú, qué piensas de esta jugada polémica de la candidata oficialista?
Según Douglas Sánchez, director de Central Noticias, desde septiembre pasado ya le habían invitado a ella y a otros siete candidatos a participar en el debate. Hasta hubo un intento de coordinar una reunión con los equipos técnicos para explicarle el formato, pero ahí tampoco apareció nadie del PPSO. Parece que doña Laura andaba más ocupada buscando el unicornio que encontrándose con los organizadores del debate.
Lo más curioso de todo es que, después de toda esta novela, resulta que sí quería ir, pero hubo una confusión de agenda, según cuenta la historia. Pero, ¿será que eso es excusa para no querer enfrentarse a las preguntas difíciles? Muchos se preguntan si esta estrategia de esconderse es parte del plan de campaña, pero sinceramente, parece más que el mae se jaló una torta al tratar de maniobrar así.
Jorge Obando, el presentador del canal, no dudó en comparar esta situación con una contratación laboral. “Si tienes una empresa y quieres contratar a un gerente, no lo contratas sin una entrevista”, sentenció Obando. Él, como muchos costarricenses, quería escuchar las propuestas de todos los candidatos para poder tomar una decisión informada, pero parece que con doña Laura hay que conformarse con migajas.
Y no es solo el debate de OPA Canal 38 al que le hizo el quite. Desde que arrancó la campaña electoral, el 1 de octubre, Fernández no ha aparecido en ningún debate, ni siquiera en los organizados por universidades públicas o privadas. Sus adversarios políticos, como Ariel Robles del Frente Amplio, no tardaron en criticarla, recordándole la famosa canción “Laura no está”. ¡Menos mal que todavía tenemos música para distraernos mientras esperamos verla debatir algún día!
Álvaro Ramos, del PLN, advierte que esta estrategia podría salirle cara. Según él, “ya se está consolidando un relato” similar al que le ocurrió a Lineth Saborío en elecciones pasadas, cuando su renuencia a dar la cara terminó afectando su popularidad. Aparentemente, desaparecer de la vista pública no siempre es la mejor forma de ganar votos, ¡chavales!
Mientras tanto, Pilar Cisneros se encarga de preparar a Laura para los posibles debates que sí asistan, principalmente el que organiza el TSE y quizás el de Trivisión. Dice que está tratando de hacer “su mejor esfuerzo” para entrenarla, pero la verdad es que con tanta esquiva, da la impresión de que prefiere quedarse en casa aprendiendo a bailar salsa. Encima dicen que anda liderando las encuestas, ¡qué carga, eh?
Con tantos debates programados –¡OPA!, TSE, URC, Grupo Extra, Radio Columbia, Repretel-Monumental y Teletica!–, nos queda claro que los demás candidatos sí están dispuestos a presentar sus ideas al público. Pero, ¿será que la ausencia constante de Laura Fernández terminará pasando factura en las urnas? O ¿logrará mantener su ventaja gracias a la estrategia de mantenerse al margen? ¡Dime tú, qué piensas de esta jugada polémica de la candidata oficialista?