Ay, mándale, chavos del Foro. Parece que esto del gobierno de Chaves sigue dando qué hablar, ¿eh? Resulta que el viceministro Alejandro Barrantes Requeno, sí, el mismo, soltó unas verdades que encendieron las alarmas en la Asamblea. Directamente apuntó a la diputada Sofía Guillén por presentar una moción para discutir el proyecto de reducción de listas de espera en la CCSS estando de licencia de maternidad. Y ni les cuento, todo salió a relucir en un videito donde aparece hablando con Pilar Cisneros, la jefa del oficialismo. ¡Un bronca que parece que nunca acaba!
Para ponerlos al día, la licencia de maternidad de Guillén comenzó el 1° de octubre de 2025. La diputada, haciendo uso de sus derechos como representante de la República, presentó una moción para analizar el proyecto 24.015, también conocido como el proyecto para fortalecer la salud pública y bajar esas listas de espera que nos desesperan a todos los quiteños y nacionales. Pero claro, como siempre, alguien tuvo que meterle el dedo y convertirlo en un escándalo mediático. El texto, dicho sea de paso, busca darle una sacudida a la atención médica pública en el país, buscando soluciones concretas ante la eterna espera por citas y tratamientos.
Barrantes, en su momento de “sabiduría”, comentó así: "Resulta que la diputada Sofía Guillén, que está en licencia de maternidad y no viene a sesionar, a pesar de que está recibiendo las dietas, le presenta una moción para consultar el proyecto (para reducir listas de espera en la CCSS). Por dicha la perdió, pero entonces doña Sofía y doña Montserrat Ruiz le presentan mociones para seguir atrasando.". ¡Mándale pues! Como diciendo que estar de licencia es pecado mortal. Este mae necesita tomarse unas vacaciones, mándale.
Como era de esperarse, las declaraciones del viceministro no cayeron bien. Diputadas del Frente Amplio, independientes y hasta del PLN (aunque a regañadientes) salieron a defender a Guillén y a criticar duramente a Barrantes. Cynthia Córdoba, que siempre anda con la lengua filosa, lo llamó “un domingo siete”. Priscilla Vindas y Rocío Alfaro fueron aún más directas, acusándolo de machismo. Luz Mary Alpízar, con toda la razón del mundo, lo trató de “algo muy bajo”. ¡Uy, uy, uy! Se armó la pincha!
Montserrat Ruiz, del PLN, intentó apaciguar las aguas, argumentando que el reglamento legislativo no prohíbe a los diputados presentar mociones estando de licencia. Incluso lanzó una indirecta hacia Cisneros, llamándola “la mujer más machista de este país” por validar las opiniones de Barrantes. “Señor viceministro, muy mal por usted. Ojalá rectifique porque ese comentario es censurable,” sentenció Ruiz. Es que, díganlo ustedes, cómo es posible cuestionar el derecho de una madre a conciliar su rol como diputada con su maternidad?
Lo cierto es que la polémica puso de relieve la necesidad de reflexionar sobre la conciliación laboral y familiar, especialmente para las mujeres en cargos públicos. No es ningún secreto que enfrentar desafíos familiares mientras se ejerce una función política puede ser complicado, y que a veces se enfrenta a prejuicios y estigmas injustificados. Pero, ¿qué esperamos de un país que aún lucha contra la desigualdad de género y los estereotipos machistas? Necesitamos cambios reales, y eso comienza por respetar los derechos de todas las personas, independientemente de su condición o situación personal.
Más allá de la controversia, lo importante es recordar que el objetivo final es mejorar la calidad de vida de los costarricenses. Las listas de espera en la CCSS son un problema serio que afecta a miles de familias, y cualquier intento por encontrar soluciones merece ser apoyado, incluso si proviene de una diputada que está de licencia de maternidad. Porque, vamos a ser honestos, la salud es un derecho fundamental, no un privilegio. ¡Y eso nadie nos lo va a quitar!
Bueno, foro, ahora me pregunto… ¿Deberían revisarse las normas sobre participación de diputados en licencia para evitar estas situaciones embarazosas o es simplemente una cuestión de politiquería barata y querer desprestigiar a figuras públicas? Déjenme sus ideas, ¡quiero saber qué piensan!
Para ponerlos al día, la licencia de maternidad de Guillén comenzó el 1° de octubre de 2025. La diputada, haciendo uso de sus derechos como representante de la República, presentó una moción para analizar el proyecto 24.015, también conocido como el proyecto para fortalecer la salud pública y bajar esas listas de espera que nos desesperan a todos los quiteños y nacionales. Pero claro, como siempre, alguien tuvo que meterle el dedo y convertirlo en un escándalo mediático. El texto, dicho sea de paso, busca darle una sacudida a la atención médica pública en el país, buscando soluciones concretas ante la eterna espera por citas y tratamientos.
Barrantes, en su momento de “sabiduría”, comentó así: "Resulta que la diputada Sofía Guillén, que está en licencia de maternidad y no viene a sesionar, a pesar de que está recibiendo las dietas, le presenta una moción para consultar el proyecto (para reducir listas de espera en la CCSS). Por dicha la perdió, pero entonces doña Sofía y doña Montserrat Ruiz le presentan mociones para seguir atrasando.". ¡Mándale pues! Como diciendo que estar de licencia es pecado mortal. Este mae necesita tomarse unas vacaciones, mándale.
Como era de esperarse, las declaraciones del viceministro no cayeron bien. Diputadas del Frente Amplio, independientes y hasta del PLN (aunque a regañadientes) salieron a defender a Guillén y a criticar duramente a Barrantes. Cynthia Córdoba, que siempre anda con la lengua filosa, lo llamó “un domingo siete”. Priscilla Vindas y Rocío Alfaro fueron aún más directas, acusándolo de machismo. Luz Mary Alpízar, con toda la razón del mundo, lo trató de “algo muy bajo”. ¡Uy, uy, uy! Se armó la pincha!
Montserrat Ruiz, del PLN, intentó apaciguar las aguas, argumentando que el reglamento legislativo no prohíbe a los diputados presentar mociones estando de licencia. Incluso lanzó una indirecta hacia Cisneros, llamándola “la mujer más machista de este país” por validar las opiniones de Barrantes. “Señor viceministro, muy mal por usted. Ojalá rectifique porque ese comentario es censurable,” sentenció Ruiz. Es que, díganlo ustedes, cómo es posible cuestionar el derecho de una madre a conciliar su rol como diputada con su maternidad?
Lo cierto es que la polémica puso de relieve la necesidad de reflexionar sobre la conciliación laboral y familiar, especialmente para las mujeres en cargos públicos. No es ningún secreto que enfrentar desafíos familiares mientras se ejerce una función política puede ser complicado, y que a veces se enfrenta a prejuicios y estigmas injustificados. Pero, ¿qué esperamos de un país que aún lucha contra la desigualdad de género y los estereotipos machistas? Necesitamos cambios reales, y eso comienza por respetar los derechos de todas las personas, independientemente de su condición o situación personal.
Más allá de la controversia, lo importante es recordar que el objetivo final es mejorar la calidad de vida de los costarricenses. Las listas de espera en la CCSS son un problema serio que afecta a miles de familias, y cualquier intento por encontrar soluciones merece ser apoyado, incluso si proviene de una diputada que está de licencia de maternidad. Porque, vamos a ser honestos, la salud es un derecho fundamental, no un privilegio. ¡Y eso nadie nos lo va a quitar!
Bueno, foro, ahora me pregunto… ¿Deberían revisarse las normas sobre participación de diputados en licencia para evitar estas situaciones embarazosas o es simplemente una cuestión de politiquería barata y querer desprestigiar a figuras públicas? Déjenme sus ideas, ¡quiero saber qué piensan!