¡Ay, Dios mío, qué tremenda machaca! La atleta naranjeña Eimy Núñez Molina dejó boquiabiertos a todos en los Juegos Deportivos Nacionales de Limón este miércoles, pulverizando el récord nacional de los 400 metros vallas que resistía, agazapada como felina esperando el salto, desde hace once largos años. ¡Una hazaña que te jala a levantar la copa!
Para ponerle contexto, el récord anterior pertenecía a la también talentosa Daniela Rojas, una figura ya consagrada en el atletismo tico. Su marca de 1:03.23, establecida en los Juegos de Guanacaste 2014, parecía inamovible. Muchísimos pensábamos que iba a durar hasta que salga el lobo moro... pero Eimy, con toda la picardía de un gato callejero, llegó para cambiar eso.
Núñez, representando a Naranjo y compitiendo en la categoría U18, cruzó la meta con un tiempo de 1:01.10, ¡una diferencia abismal! Es decir, casi tres segundos de ventaja sobre la marca de Rojas. La reacción del público fue inmediata; gritos, aplausos, ¡pura juma! Se sentía la emoción corriendo por el Polideportivo de Siquirres como un río crecido.
“Me siento súper motivada, diay… ¡Qué privilegio!”, exclamó Eimy entre risas y lágrimas de alegría, visiblemente emocionada. “Después de un tiempo retirándome, volver y lograr esto es realmente increíble. Romper el récord de una atleta tan destacada como Daniela es un incentivo para seguir adelante y dando lo mejor de mí”. Se le nota que le pone el corazón al brete, mae.
Más allá de la victoria personal, la hazaña de Eimy representa un impulso importante para el atletismo juvenil en Costa Rica. Demuestra que con esfuerzo, dedicación y un poquito de fe, se pueden alcanzar metas imposibles. Que no hay barreras si uno se lo propone. El futuro del deporte tico se ve prometedor con jóvenes talentos como ella.
En cuanto a la competencia, Dailin Araya Salazar, de Pococí, se llevó la medalla de plata con un tiempo de 1:01.21, demostrando que también tiene potencial. Claret Varela Carvajal, de Cañas, completó el podio con un tiempo de 1:07.75, mostrando que la competencia está creciendo a pasos agigantados. Esto significa que hay más panas preparándose y alzando el nivel.
Esta es la segunda marca histórica que cae en estos Juegos Nacionales de Limón 2026, confirmando que estamos presenciando una edición memorable. Los organizadores, obviamente contentos con el espectáculo, han destacado la calidad de los atletas participantes y la gran asistencia de público. Uno se siente orgulloso de ver cómo el deporte une a la gente y llena de vida nuestras comunidades, ¿verdad?
Ahora, digámoslo claro: ¡este logro de Eimy es para celebrarlo a lo grande! Pero me pregunto, ¿cree usted que la presión de mantener este nuevo récord podría afectar su desempeño en futuros campeonatos, o que esta victoria será el trampolín para llegar a competencias internacionales de mayor nivel? ¡Déjeme sus opiniones en el foro!
Para ponerle contexto, el récord anterior pertenecía a la también talentosa Daniela Rojas, una figura ya consagrada en el atletismo tico. Su marca de 1:03.23, establecida en los Juegos de Guanacaste 2014, parecía inamovible. Muchísimos pensábamos que iba a durar hasta que salga el lobo moro... pero Eimy, con toda la picardía de un gato callejero, llegó para cambiar eso.
Núñez, representando a Naranjo y compitiendo en la categoría U18, cruzó la meta con un tiempo de 1:01.10, ¡una diferencia abismal! Es decir, casi tres segundos de ventaja sobre la marca de Rojas. La reacción del público fue inmediata; gritos, aplausos, ¡pura juma! Se sentía la emoción corriendo por el Polideportivo de Siquirres como un río crecido.
“Me siento súper motivada, diay… ¡Qué privilegio!”, exclamó Eimy entre risas y lágrimas de alegría, visiblemente emocionada. “Después de un tiempo retirándome, volver y lograr esto es realmente increíble. Romper el récord de una atleta tan destacada como Daniela es un incentivo para seguir adelante y dando lo mejor de mí”. Se le nota que le pone el corazón al brete, mae.
Más allá de la victoria personal, la hazaña de Eimy representa un impulso importante para el atletismo juvenil en Costa Rica. Demuestra que con esfuerzo, dedicación y un poquito de fe, se pueden alcanzar metas imposibles. Que no hay barreras si uno se lo propone. El futuro del deporte tico se ve prometedor con jóvenes talentos como ella.
En cuanto a la competencia, Dailin Araya Salazar, de Pococí, se llevó la medalla de plata con un tiempo de 1:01.21, demostrando que también tiene potencial. Claret Varela Carvajal, de Cañas, completó el podio con un tiempo de 1:07.75, mostrando que la competencia está creciendo a pasos agigantados. Esto significa que hay más panas preparándose y alzando el nivel.
Esta es la segunda marca histórica que cae en estos Juegos Nacionales de Limón 2026, confirmando que estamos presenciando una edición memorable. Los organizadores, obviamente contentos con el espectáculo, han destacado la calidad de los atletas participantes y la gran asistencia de público. Uno se siente orgulloso de ver cómo el deporte une a la gente y llena de vida nuestras comunidades, ¿verdad?
Ahora, digámoslo claro: ¡este logro de Eimy es para celebrarlo a lo grande! Pero me pregunto, ¿cree usted que la presión de mantener este nuevo récord podría afectar su desempeño en futuros campeonatos, o que esta victoria será el trampolín para llegar a competencias internacionales de mayor nivel? ¡Déjeme sus opiniones en el foro!