¡Ay, Dios mío! Miguel Herrera, el mismo que nos dejó con la chinche colgando hace unos añitos, parece que no puede dejar ir. Después de darle duro al fútbol tico en general, ahora le tocó el turno al Club Sport Cartaginés. ¿Se cree el dueño de la verdad este señor o qué?
El ex-seleccionador, hablando para algún medio allá afuera, soltó que en Costa Rica solo hay tres equipos verdaderamente competitivos, y que Cartaginés, aunque pudiera llegar a ser el cuarto, no está bien manejado. ¡Imagínate! Como si él fuera el rey del buen manejo, considerando cómo las cosas fueron por acá con la selección.
Herrera se fue de chiripa, dicen, porque no le dejaban hacer de las suyas. Pero ahora regresa con estas críticas, olvidándose, aparentemente, de las broncas que tuvo con don Leonardo Vargas, el presidente de Cartaginés. ¡Uf, qué historia!
Según cuenta la vaina, Vargas era uno de los críticos más fuertes de Herrera durante su tiempo en la Tricolor, incluso pidiendo su cabeza después de esos empates dolorosos contra Nicaragua y Haití. ¡Menos mal que no le hicieron caso en ese momento! Porque mira el bache en el que terminamos, mi pana. Un fracaso monumental que aún duele recordar.
Lo curioso es que Herrera pone como ejemplo la salida del entrenador Andrés Carevic, quien se fue del club a pesar de estar cumpliendo con los objetivos. ¡Pero vaya paradoja! Se queja de la mala administración mientras él mismo tuvo problemas graves con la dirigencia. ¿No será que el espejo le devuelve la imagen, mae?
El asunto es que estas declaraciones, lejos de sorprender, confirman que Herrera no ha superado su paso por Costa Rica. Parece que todavía le picaron las hormigas, y busca desquitarse descargando toda su frustración sobre el fútbol nuestro. ¡Pero pa’ eso no vale la pena seguir sacando temas del pasado!
Ahora, viendo la situación actual de Cartaginés, con altibajos y momentos difíciles, es fácil apuntarle a ellos. Pero también hay que reconocer que han sido históricamente un equipo aguerrido, con hinchada fiel y una tradición importante en el fútbol nacional. No se pueden despreciar así nomás, churro.
En fin, la polémica continúa servida. ¿Creen ustedes que Herrera debería callarse la boca y dejar de meterse en asuntos ajenos, o tiene derecho a expresar sus opiniones, aunque sean hirientes? ¿Les parece justo que critique al Cartaginés teniendo en cuenta su propia experiencia por acá? Déjenme saber sus ideas en los comentarios, ¡qué les parece este rollo!
El ex-seleccionador, hablando para algún medio allá afuera, soltó que en Costa Rica solo hay tres equipos verdaderamente competitivos, y que Cartaginés, aunque pudiera llegar a ser el cuarto, no está bien manejado. ¡Imagínate! Como si él fuera el rey del buen manejo, considerando cómo las cosas fueron por acá con la selección.
Herrera se fue de chiripa, dicen, porque no le dejaban hacer de las suyas. Pero ahora regresa con estas críticas, olvidándose, aparentemente, de las broncas que tuvo con don Leonardo Vargas, el presidente de Cartaginés. ¡Uf, qué historia!
Según cuenta la vaina, Vargas era uno de los críticos más fuertes de Herrera durante su tiempo en la Tricolor, incluso pidiendo su cabeza después de esos empates dolorosos contra Nicaragua y Haití. ¡Menos mal que no le hicieron caso en ese momento! Porque mira el bache en el que terminamos, mi pana. Un fracaso monumental que aún duele recordar.
Lo curioso es que Herrera pone como ejemplo la salida del entrenador Andrés Carevic, quien se fue del club a pesar de estar cumpliendo con los objetivos. ¡Pero vaya paradoja! Se queja de la mala administración mientras él mismo tuvo problemas graves con la dirigencia. ¿No será que el espejo le devuelve la imagen, mae?
El asunto es que estas declaraciones, lejos de sorprender, confirman que Herrera no ha superado su paso por Costa Rica. Parece que todavía le picaron las hormigas, y busca desquitarse descargando toda su frustración sobre el fútbol nuestro. ¡Pero pa’ eso no vale la pena seguir sacando temas del pasado!
Ahora, viendo la situación actual de Cartaginés, con altibajos y momentos difíciles, es fácil apuntarle a ellos. Pero también hay que reconocer que han sido históricamente un equipo aguerrido, con hinchada fiel y una tradición importante en el fútbol nacional. No se pueden despreciar así nomás, churro.
En fin, la polémica continúa servida. ¿Creen ustedes que Herrera debería callarse la boca y dejar de meterse en asuntos ajenos, o tiene derecho a expresar sus opiniones, aunque sean hirientes? ¿Les parece justo que critique al Cartaginés teniendo en cuenta su propia experiencia por acá? Déjenme saber sus ideas en los comentarios, ¡qué les parece este rollo!