¡Ay, Dios mío! Aquí vamos de nuevo con las malas noticias. Resulta que los gringos, esos siempre haciendo cambios, han decidido congelar las visas de inmigrante para unos 75 países. Sí, leyeron bien, setenta y cinco. Un buen trancazo para aquellos que soñaban con irse pa’llá buscando mejores oportunidades, ¿sabes?
Según dicen por ahí, desde Fox News primero, el Departamento de Estado de los Estados Unidos va a pausar este proceso indefinidamente a partir del 21 de enero. La excusa oficial, como siempre, es que quieren “revisar sus procedimientos”. Suena a cortina de humo, ¿no creen? Uno piensa: ¿qué estarán tramando realmente detrás de todo esto?
Lo más preocupante es la lista de países afectados. No es que estén apuntando a cualquiera; dentro de esa maraña de naciones tenemos a varios de Latinoamérica y el Caribe. Antigua y Barbuda, Brasil, Bahamas, Belice, Barbados, Colombia, Cuba, Guatemala, Haití… ¡hasta Uruguay! Nos tocó la sal, vaya. Imaginen la bronca que se van a armar en esos lugares, ya con todos los problemas que tienen.
Además, la cosa se pone más fea porque también metieron a países como Somalia, Rusia, Afganistán e Irán. Claramente, el asunto tiene que ver con seguridad nacional y temas geopolíticos, pero eso no quita que afecte directamente a miles de personas que querían empezar una nueva vida. Tommy Pigott, el vocero del Departamento de Estado, soltó que buscan evitar que lleguen “ciudadanos extranjeros que harían uso de la asistencia social y los beneficios públicos”. ¡Qué descaro! Como si los latinos fuéramos pura carga pa' ellos.
Ahora, bueno, entiendo que tengan preocupaciones sobre el sistema de inmigración, pero congelarle las visas a toda una población suena bastante extremo. Parece que los gringos están cerrando las puertas a la gente que busca un futuro mejor. Me pregunto qué tan justificado está todo esto considerando la contribución que nosotros, los latinos, hacemos a la economía estadounidense. Total, estamos hablando de trabajadores que hacen bretes duros, que se levantan temprano y trabajan honradamente.
Muchos analistas políticos, aquí en Costa Rica y allá afuera, están diciendo que esta medida podría tener consecuencias políticas importantes. Podría generar tensiones diplomáticas con algunos países latinoamericanos, especialmente con Colombia y Brasil que tienen relaciones económicas muy fuertes con Estados Unidos. Además, hay quienes argumentan que esta decisión es simplemente otra muestra del proteccionismo económico que impera en el mundo.
Como dice mi abuela, “lo que aguas arriba, llega abajo”. Esto de los visas congeladas puede afectar muchísimo a las remesas que muchos nicaragüenses, guatemaltecos y salvadoreños envían a sus familias. Piensen en cuántas casas se construyen gracias a esas remesas, cuántos niños estudian gracias a ellas… Ahora, con esto, pueden surgir muchas dificultades. En fin, que la cosa está complicada y parece que no pinta bien para aquellos que buscaban cruzar la frontera norte.
Con todo esto, me quedo pensando: ¿Será que esta es una señal de que el sueño americano ya se acabó, o simplemente estamos pasando por un bache en el camino? ¿Debería Costa Rica estar explorando otras opciones para diversificar nuestros mercados laborales, o deberíamos esperar a ver cómo se resuelve este lío de las visas? ¡Diganme qué piensan!
Según dicen por ahí, desde Fox News primero, el Departamento de Estado de los Estados Unidos va a pausar este proceso indefinidamente a partir del 21 de enero. La excusa oficial, como siempre, es que quieren “revisar sus procedimientos”. Suena a cortina de humo, ¿no creen? Uno piensa: ¿qué estarán tramando realmente detrás de todo esto?
Lo más preocupante es la lista de países afectados. No es que estén apuntando a cualquiera; dentro de esa maraña de naciones tenemos a varios de Latinoamérica y el Caribe. Antigua y Barbuda, Brasil, Bahamas, Belice, Barbados, Colombia, Cuba, Guatemala, Haití… ¡hasta Uruguay! Nos tocó la sal, vaya. Imaginen la bronca que se van a armar en esos lugares, ya con todos los problemas que tienen.
Además, la cosa se pone más fea porque también metieron a países como Somalia, Rusia, Afganistán e Irán. Claramente, el asunto tiene que ver con seguridad nacional y temas geopolíticos, pero eso no quita que afecte directamente a miles de personas que querían empezar una nueva vida. Tommy Pigott, el vocero del Departamento de Estado, soltó que buscan evitar que lleguen “ciudadanos extranjeros que harían uso de la asistencia social y los beneficios públicos”. ¡Qué descaro! Como si los latinos fuéramos pura carga pa' ellos.
Ahora, bueno, entiendo que tengan preocupaciones sobre el sistema de inmigración, pero congelarle las visas a toda una población suena bastante extremo. Parece que los gringos están cerrando las puertas a la gente que busca un futuro mejor. Me pregunto qué tan justificado está todo esto considerando la contribución que nosotros, los latinos, hacemos a la economía estadounidense. Total, estamos hablando de trabajadores que hacen bretes duros, que se levantan temprano y trabajan honradamente.
Muchos analistas políticos, aquí en Costa Rica y allá afuera, están diciendo que esta medida podría tener consecuencias políticas importantes. Podría generar tensiones diplomáticas con algunos países latinoamericanos, especialmente con Colombia y Brasil que tienen relaciones económicas muy fuertes con Estados Unidos. Además, hay quienes argumentan que esta decisión es simplemente otra muestra del proteccionismo económico que impera en el mundo.
Como dice mi abuela, “lo que aguas arriba, llega abajo”. Esto de los visas congeladas puede afectar muchísimo a las remesas que muchos nicaragüenses, guatemaltecos y salvadoreños envían a sus familias. Piensen en cuántas casas se construyen gracias a esas remesas, cuántos niños estudian gracias a ellas… Ahora, con esto, pueden surgir muchas dificultades. En fin, que la cosa está complicada y parece que no pinta bien para aquellos que buscaban cruzar la frontera norte.
Con todo esto, me quedo pensando: ¿Será que esta es una señal de que el sueño americano ya se acabó, o simplemente estamos pasando por un bache en el camino? ¿Debería Costa Rica estar explorando otras opciones para diversificar nuestros mercados laborales, o deberíamos esperar a ver cómo se resuelve este lío de las visas? ¡Diganme qué piensan!