¡Ay, Dios mío, qué movida la que se armó en estas elecciones! Resulta que don José Aguilar Berrocal, del Partido Avanza, parece que le pegó candela al debate y ahora anda volando en las redes. Uno pensaba que Laura Fernández tenía la delantera, pero parece que el mae se ha comido el internet entero, ¡y rápido!
Todo empezó con ese debate del TSE, que ni les cuento. Aguilar ahí, confrontativo, pero con un tonecito que dice ser 'respetuoso'. Algunos dicen que lo metió a propósito para darle morrocotudo a los demás, pero bueno, la verdad es que conectó con la gente. Después del debate, se nota que la cosa cambió totalmente; la maquinaria del Partido Avanza no se quedó cruzada y empezó a bombardear las redes con videos y mensajes.
Y sí, los números hablan por sí solos. Según los datos que soltó el equipo de Aguilar, sus cuentas en Facebook, Instagram, TikTok y hasta X (antes Twitter, pa' los más viejos) han rebasado a todos los demás candidatos. Dicen que ya tiene más de 41 mil seguidores, ¡una locura! Esto pone a Aguilar arriba de Laura Fernández y de otros aspirantes que andaban bien activos en las redes. Ahora, si eso significa que va a ganar la elección, pues... todavía hay tiempo, mi pana.
Pero ojo, que esto no es tan sencillo. Como siempre, los expertos advierten que los likes y los follows no se traducen directamente en votos. Hay que convertir esa visibilidad digital en respaldo real en las urnas. Y ahí entra el brete de Aguilar: cómo traducir toda esa atención que está recibiendo en las redes sociales en una verdadera base de votantes. El mae tiene que afinar la vara y demostrarle a la gente que no es solo ruido en internet.
Aguilar sigue insistiendo en que quiere meterse entre los dos primeros lugares en la primera ronda y así ir a la segunda. Su propuesta, como siempre, es mano dura contra el crimen y echarle ganas a las comunidades más alejadas, especialmente en el campo. Subraya que la producción agropecuaria es clave, y que hay que quitarle piedras del zapato a los campesinos con esos trámites que parecen laberintos. ¡Que se quiten esos churris, diay!
Y claro, no podemos olvidar el rol de los líderes evangélicos. Se rumora que están haciendo hasta lo imposible para apoyar a otro candidato, pero Aguilar parece que va por libre, buscando su propia base de apoyo. Esto cambia la jugada, porque el voto evangélico es un factor importante en estas elecciones, ¿quién lo niega?
La situación pinta interesante, mis queridos lectores. Tenemos a un candidato que llegó de improvisto y ahora está causando sensación en las redes sociales. Parece que le entendió al juego digital y está usando todas las herramientas a su alcance para llegar a la gente. Pero ahora la verdadera prueba llega con las elecciones. Veremos si logra mantener ese impulso y convertirse en una fuerza real en la política costarricense. Porque, seamos honestos, la política en Costa Rica es un jueguito complicado, y cualquiera puede caerse en el camino.
Con todo esto, me pregunto: ¿Será que estamos presenciando el nacimiento de un nuevo fenómeno político en Costa Rica, impulsado por las redes sociales y un discurso que conecta con los jóvenes? ¿O será solo una burbuja pasajera que explotará el día de las elecciones? Déjenme saber su opinión en los comentarios, ¡me interesa mucho leer lo que piensan ustedes sobre este asunto!
Todo empezó con ese debate del TSE, que ni les cuento. Aguilar ahí, confrontativo, pero con un tonecito que dice ser 'respetuoso'. Algunos dicen que lo metió a propósito para darle morrocotudo a los demás, pero bueno, la verdad es que conectó con la gente. Después del debate, se nota que la cosa cambió totalmente; la maquinaria del Partido Avanza no se quedó cruzada y empezó a bombardear las redes con videos y mensajes.
Y sí, los números hablan por sí solos. Según los datos que soltó el equipo de Aguilar, sus cuentas en Facebook, Instagram, TikTok y hasta X (antes Twitter, pa' los más viejos) han rebasado a todos los demás candidatos. Dicen que ya tiene más de 41 mil seguidores, ¡una locura! Esto pone a Aguilar arriba de Laura Fernández y de otros aspirantes que andaban bien activos en las redes. Ahora, si eso significa que va a ganar la elección, pues... todavía hay tiempo, mi pana.
Pero ojo, que esto no es tan sencillo. Como siempre, los expertos advierten que los likes y los follows no se traducen directamente en votos. Hay que convertir esa visibilidad digital en respaldo real en las urnas. Y ahí entra el brete de Aguilar: cómo traducir toda esa atención que está recibiendo en las redes sociales en una verdadera base de votantes. El mae tiene que afinar la vara y demostrarle a la gente que no es solo ruido en internet.
Aguilar sigue insistiendo en que quiere meterse entre los dos primeros lugares en la primera ronda y así ir a la segunda. Su propuesta, como siempre, es mano dura contra el crimen y echarle ganas a las comunidades más alejadas, especialmente en el campo. Subraya que la producción agropecuaria es clave, y que hay que quitarle piedras del zapato a los campesinos con esos trámites que parecen laberintos. ¡Que se quiten esos churris, diay!
Y claro, no podemos olvidar el rol de los líderes evangélicos. Se rumora que están haciendo hasta lo imposible para apoyar a otro candidato, pero Aguilar parece que va por libre, buscando su propia base de apoyo. Esto cambia la jugada, porque el voto evangélico es un factor importante en estas elecciones, ¿quién lo niega?
La situación pinta interesante, mis queridos lectores. Tenemos a un candidato que llegó de improvisto y ahora está causando sensación en las redes sociales. Parece que le entendió al juego digital y está usando todas las herramientas a su alcance para llegar a la gente. Pero ahora la verdadera prueba llega con las elecciones. Veremos si logra mantener ese impulso y convertirse en una fuerza real en la política costarricense. Porque, seamos honestos, la política en Costa Rica es un jueguito complicado, y cualquiera puede caerse en el camino.
Con todo esto, me pregunto: ¿Será que estamos presenciando el nacimiento de un nuevo fenómeno político en Costa Rica, impulsado por las redes sociales y un discurso que conecta con los jóvenes? ¿O será solo una burbuja pasajera que explotará el día de las elecciones? Déjenme saber su opinión en los comentarios, ¡me interesa mucho leer lo que piensan ustedes sobre este asunto!