¡Ay, Dios mío! Aquí estamos otra vez hablando de inversiones y parques empresariales, pero esta vez con Evolution Free Zone moviéndose a toda máquina. Dicen que están construyendo un nuevo edificio multitenant que promete revolucionar la llegada de capital extranjero a nuestras tierras. La verdad, unu, me da curiosidad ver si esto va a ser la varita mágica que necesitamos o simplemente otro castillo en el aire.
Como muchos saben, hace ratón años que Costa Rica está buscando desesperadamente cómo atraer más divisas y darle un respiro a nuestra economía. El sector tecnológico ha sido clave, claro, pero necesitamos diversificar y seguir sumando. Evolution Free Zone, bueno, siempre han tenido la jugada clara de apostar por zonas francas, ofreciendo facilidades y ventajas fiscales para empresas extranjeras que quieran instalarse por acá. Esta nueva edificación es parte de esa estrategia, dicen.
El brete ahora es construir un espacio flexible, con áreas desde dos mil hasta diez mil metros cuadrados, según las necesidades de cada negocio. Imaginen la posibilidad de tener oficinas modernas, con todos los servicios incluidos, y además, conectado directamente a la carretera principal. Eso sí que es quitarle barreras al inversor, diay. Además, prometen cosas como data centers, granjas solares... la onda es ir a tope con la tecnología y la sostenibilidad, que eso le gusta a los gringos hoy en día.
Lo que realmente llamó mi atención es la implementación del BIM (Building Information Modeling), desde la etapa de diseño. Eso significa que van a controlar bien los costos, optimizar el tiempo y evitarse jalones de torta durante la construcción. Ojalá hagan bien su chamba porque, sinceramente, tenemos muchas obras públicas que dejaron bastante que desear en el pasado. A veces uno se queda pensando si aprendemos de nuestros errores o seguimos cometiéndolos una y otra vez.
Carlos Wong, el jefe de CODE Development Group –la empresa detrás de Evolution– está diciendo que este edificio “fortalecerá el atractivo” de la zona franca y traerá más inversiones. Claro, eso es lo que quieren vender, ¿no? Pero hay que ser realistas, unu. No basta con tener un buen edificio, hay que tener estabilidad política, seguridad jurídica, mano de obra capacitada… la lista sigue y sigue. Y ahí Costa Rica tiene algunos temas pendientes que resolver urgentemente.
Otro punto importante es la ubicación estratégica, con fácil acceso a varias carreteras y cerca del aeropuerto. Eso facilita mucho la logística, especialmente para empresas que importan y exportan productos. De hecho, eso es clave para competir en el mercado global. Pero también hay que pensar en el impacto ambiental, en el tráfico que generará la zona, en cómo afecta a las comunidades vecinas. ¡No queremos crear un problema queriendo solucionar otro!
Y hablando de lo medioambiental, lo de la granja solar me parece bacano. Ponerse las pilas con las energías renovables es vital para nuestro futuro, y más aún si queremos atraer empresas que les den importancia a estos temas. Mostrar que estamos comprometidos con la sostenibilidad es un plus importante en el panorama actual, donde cada vez más consumidores exigen productos y servicios respetuosos con el planeta. Ese podría ser un diferenciador importantísimo.
En fin, este nuevo edificio de Evolution Free Zone suena prometedor, pero hay que verlo con lupa. ¿Será realmente capaz de atraer las inversiones que nos hacen falta tanto? ¿O será otra promesa vacía que terminará quedándose a medias? ¿Consideran que el gobierno debería estar haciendo más para facilitar estas inversiones o creen que las empresas deberían adaptarse mejor al entorno costarricense?
Como muchos saben, hace ratón años que Costa Rica está buscando desesperadamente cómo atraer más divisas y darle un respiro a nuestra economía. El sector tecnológico ha sido clave, claro, pero necesitamos diversificar y seguir sumando. Evolution Free Zone, bueno, siempre han tenido la jugada clara de apostar por zonas francas, ofreciendo facilidades y ventajas fiscales para empresas extranjeras que quieran instalarse por acá. Esta nueva edificación es parte de esa estrategia, dicen.
El brete ahora es construir un espacio flexible, con áreas desde dos mil hasta diez mil metros cuadrados, según las necesidades de cada negocio. Imaginen la posibilidad de tener oficinas modernas, con todos los servicios incluidos, y además, conectado directamente a la carretera principal. Eso sí que es quitarle barreras al inversor, diay. Además, prometen cosas como data centers, granjas solares... la onda es ir a tope con la tecnología y la sostenibilidad, que eso le gusta a los gringos hoy en día.
Lo que realmente llamó mi atención es la implementación del BIM (Building Information Modeling), desde la etapa de diseño. Eso significa que van a controlar bien los costos, optimizar el tiempo y evitarse jalones de torta durante la construcción. Ojalá hagan bien su chamba porque, sinceramente, tenemos muchas obras públicas que dejaron bastante que desear en el pasado. A veces uno se queda pensando si aprendemos de nuestros errores o seguimos cometiéndolos una y otra vez.
Carlos Wong, el jefe de CODE Development Group –la empresa detrás de Evolution– está diciendo que este edificio “fortalecerá el atractivo” de la zona franca y traerá más inversiones. Claro, eso es lo que quieren vender, ¿no? Pero hay que ser realistas, unu. No basta con tener un buen edificio, hay que tener estabilidad política, seguridad jurídica, mano de obra capacitada… la lista sigue y sigue. Y ahí Costa Rica tiene algunos temas pendientes que resolver urgentemente.
Otro punto importante es la ubicación estratégica, con fácil acceso a varias carreteras y cerca del aeropuerto. Eso facilita mucho la logística, especialmente para empresas que importan y exportan productos. De hecho, eso es clave para competir en el mercado global. Pero también hay que pensar en el impacto ambiental, en el tráfico que generará la zona, en cómo afecta a las comunidades vecinas. ¡No queremos crear un problema queriendo solucionar otro!
Y hablando de lo medioambiental, lo de la granja solar me parece bacano. Ponerse las pilas con las energías renovables es vital para nuestro futuro, y más aún si queremos atraer empresas que les den importancia a estos temas. Mostrar que estamos comprometidos con la sostenibilidad es un plus importante en el panorama actual, donde cada vez más consumidores exigen productos y servicios respetuosos con el planeta. Ese podría ser un diferenciador importantísimo.
En fin, este nuevo edificio de Evolution Free Zone suena prometedor, pero hay que verlo con lupa. ¿Será realmente capaz de atraer las inversiones que nos hacen falta tanto? ¿O será otra promesa vacía que terminará quedándose a medias? ¿Consideran que el gobierno debería estar haciendo más para facilitar estas inversiones o creen que las empresas deberían adaptarse mejor al entorno costarricense?