¡Qué bronca, má! Esto se puso feísimo. El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) andaba moviéndose como loco desde temprano, con cinco allanamientos buscando a los tipos que le hicieron semejante jugada a un nene de 13 años. Parece que el tema es un préstamo ‘gota a gota’ que salió más caro que un viaje a Europa, y el pobre chamaco terminó convertido en rehen.
La movida empezó porque un familiar, al parecer bien metido en joropo con un préstamo de cien mil colones que infló hasta los siete millones, se vio acorralado. Los prestamistas, esos que te ofrecen facilidades pero luego te aprietan como limones, decidieron subir la apuesta y agarraron al hijo del tipo como garantía. ¡Una barbaridad, diay!
Según cuentan los canarios, el hecho ocurrió el 18 de diciembre, allá por las cinco y cuarenta de la tarde en pleno centro de Cartago. Unos señores interceptaron a varias personas, se llevaron al muchacho en una moto y luego, pa' rematarlo, lo metieron en un carro rumbo a Tibás. Imagínate el susto del nene, ¡qué torta de situación!
Lo curioso de la historia es que el chico, con toda la valentía del mundo, pudo escapar y pedir ayuda a unos polis de la Fuerza Pública que pasaban por la zona. ¡Menudo héroe! Los oficiales, rápido como guepidos, lograron detener a dos hombres, aunque todavía andan buscando al resto de la banda. Se les imputan delitos gravísimos como secuestro, extorsión e incluso trata de personas con fines laborales, ¡eso sí que es irse al traste!
Ahora, la Fiscalía está tratando de armar el rompecabezas completo. Según las investigaciones preliminares, parece que el préstamo ‘gota a gota’ era una trampa desde el principio. Estos prestamistas suelen aprovecharse de la necesidad de la gente, ofreciendo dinero fácil pero con intereses abusivos y condiciones inhumanas. ¡Es un negocio sucio, qué pena!
Este caso nos recuerda, otra vez, lo importante que es tener cuidado con estos préstamos rápidos. Muchos ticos caen en la tentación de pedirle un par de lunitas a estas empresas, pensando que pueden salir adelante, pero terminan metiéndose en problemas aún mayores. Hay que informarse bien, leer la letra chica y buscar alternativas legales si necesitamos financiamiento. No hay que dejarse llevar por la desesperación, porque puede acabar muy mal, como en este caso.
Y hablando de cosas malas, esto me hace acordarme del caso del taxista que le pegaron por una pelea tras un accidente en Guanacaste... ¡Qué sal! La violencia siempre aparece en los momentos más inesperados. Además, la madre del niño que falleció en Santa Cruz tuvo que ser trasladada de emergencia porque está por dar a luz, ¡imagínate el dolor que debe estar sintiendo! En fin, este país tiene sus altibajos, pero siempre tenemos que seguir luchando por un futuro mejor para nuestros hijos.
Bueno, pues, con toda esta polémica y considerando la vulnerabilidad de los menores ante prácticas crediticias irregulares, ¿ustedes creen que debería haber leyes más estrictas para regular los préstamos 'gota a gota' y proteger a las familias costarricenses? ¿Se deberían implementar programas educativos para alertar sobre los riesgos de estos créditos o qué otras medidas consideran necesarias para evitar que casos como este se repitan?
La movida empezó porque un familiar, al parecer bien metido en joropo con un préstamo de cien mil colones que infló hasta los siete millones, se vio acorralado. Los prestamistas, esos que te ofrecen facilidades pero luego te aprietan como limones, decidieron subir la apuesta y agarraron al hijo del tipo como garantía. ¡Una barbaridad, diay!
Según cuentan los canarios, el hecho ocurrió el 18 de diciembre, allá por las cinco y cuarenta de la tarde en pleno centro de Cartago. Unos señores interceptaron a varias personas, se llevaron al muchacho en una moto y luego, pa' rematarlo, lo metieron en un carro rumbo a Tibás. Imagínate el susto del nene, ¡qué torta de situación!
Lo curioso de la historia es que el chico, con toda la valentía del mundo, pudo escapar y pedir ayuda a unos polis de la Fuerza Pública que pasaban por la zona. ¡Menudo héroe! Los oficiales, rápido como guepidos, lograron detener a dos hombres, aunque todavía andan buscando al resto de la banda. Se les imputan delitos gravísimos como secuestro, extorsión e incluso trata de personas con fines laborales, ¡eso sí que es irse al traste!
Ahora, la Fiscalía está tratando de armar el rompecabezas completo. Según las investigaciones preliminares, parece que el préstamo ‘gota a gota’ era una trampa desde el principio. Estos prestamistas suelen aprovecharse de la necesidad de la gente, ofreciendo dinero fácil pero con intereses abusivos y condiciones inhumanas. ¡Es un negocio sucio, qué pena!
Este caso nos recuerda, otra vez, lo importante que es tener cuidado con estos préstamos rápidos. Muchos ticos caen en la tentación de pedirle un par de lunitas a estas empresas, pensando que pueden salir adelante, pero terminan metiéndose en problemas aún mayores. Hay que informarse bien, leer la letra chica y buscar alternativas legales si necesitamos financiamiento. No hay que dejarse llevar por la desesperación, porque puede acabar muy mal, como en este caso.
Y hablando de cosas malas, esto me hace acordarme del caso del taxista que le pegaron por una pelea tras un accidente en Guanacaste... ¡Qué sal! La violencia siempre aparece en los momentos más inesperados. Además, la madre del niño que falleció en Santa Cruz tuvo que ser trasladada de emergencia porque está por dar a luz, ¡imagínate el dolor que debe estar sintiendo! En fin, este país tiene sus altibajos, pero siempre tenemos que seguir luchando por un futuro mejor para nuestros hijos.
Bueno, pues, con toda esta polémica y considerando la vulnerabilidad de los menores ante prácticas crediticias irregulares, ¿ustedes creen que debería haber leyes más estrictas para regular los préstamos 'gota a gota' y proteger a las familias costarricenses? ¿Se deberían implementar programas educativos para alertar sobre los riesgos de estos créditos o qué otras medidas consideran necesarias para evitar que casos como este se repitan?