¡Ay, Dios mío, qué manera de gastarle al dinero! Un empresario japonés, conocido como el 'Rey del Atún', se fajó con unos 3.2 millones de dólares en una subasta de Año Nuevo en Tokio. Se trata de un pez aleta azul de esos que le ponenle huevos a los pescadores y hacen temblar a los inversionistas. ¡Imagínate la plata que es eso!
Esta subasta, que ya es una tradición pesquera en el Mercado Mayorista de Toyosu, siempre ha sido escenario de ofertas astronómicas. Este año no fue la excepción. Kiyoshi Kimura, dueño de la cadena de restaurantes Sushi Zanmai y el mismísimo rey autoproclamado del atún, se llevó la palma, aunque admitió que pensaba poder conseguirlo a un precio más amigable para el bolsillo, diay.
Para ponerle contexto a la cosa, este aleta azul pesaba 243 kilos, capturado en aguas cercanas a Japón. El precio final, convertido a yenes, alcanzó los 510.3 millones, ¡una locura! Superando ampliamente el récord anterior que había sido fijado en 2019 por otro ejemplar igualmente juguetón. El ambiente ahí debió estar cargadísimo de tensión, pura adrenalina...y billetes volando por todos lados.
Kimura, después de soltar la gran cantidad, comentó entre risas que pensaba que podría obtenerlo un poco más barato. Pero bueno, parece que la competencia estaba feroz. Ya saben cómo es esto, cuando hay pescado de calidad y gente con lana, los precios se inflan como globos. ¡Y este caso superó todas las expectativas, qué nivel!
Lo interesante de este asunto va más allá de la simple exhibición de riqueza. Según expertos, las poblaciones de atún aleta azul en el Pacífico han experimentado una recuperación notable gracias a un plan de gestión implementado en 2017. Esto quiere decir que las medidas de conservación podrían estar dando frutos, y que quizás, en el futuro, podamos seguir disfrutando de estos peces, aunque a precios considerablemente altos, claro. Porque ni aunque me gane la lotería me puedo dar el lujo de comer aleta azul seguido, ¡qué torta!
Ahora bien, hablando de sostenibilidad, surge la pregunta: ¿hasta qué punto es ético pagar sumas tan elevadas por un producto que proviene de ecosistemas frágiles? Algunos activistas ecologistas argumentan que estas subastas alimentan la demanda insostenible y presionan aún más a las poblaciones de peces, especialmente en momentos en que el cambio climático les complica la vida. Otros, sin embargo, defienden que el pago de precios elevados puede incentivar prácticas de pesca más responsables y promover la conservación.
En Costa Rica, como amantes del marisco fresco y buenos comensales, esto nos hace reflexionar. Aunque no tengamos la costumbre de licitar atunes azules, sí dependemos de la salud de nuestros océanos y de la sostenibilidad de nuestras pesquerías. Debemos asegurarnos de consumir productos provenientes de fuentes responsables y apoyar iniciativas que promuevan la protección de nuestros recursos marinos. Al final del día, queremos disfrutar del pescado rico, ¡pero sin arruinar el brete!
Y ahora, mi gente, la pregunta del millón: ¿Ustedes creen que este tipo de subastas contribuye a la conservación de los océanos o simplemente alimenta una cultura del derroche y la ostentación? Déjenme sus opiniones en el foro, quiero saber qué piensan ustedes sobre este tema que está haciendo olas en el mundo entero… ¡Que comenten!
Esta subasta, que ya es una tradición pesquera en el Mercado Mayorista de Toyosu, siempre ha sido escenario de ofertas astronómicas. Este año no fue la excepción. Kiyoshi Kimura, dueño de la cadena de restaurantes Sushi Zanmai y el mismísimo rey autoproclamado del atún, se llevó la palma, aunque admitió que pensaba poder conseguirlo a un precio más amigable para el bolsillo, diay.
Para ponerle contexto a la cosa, este aleta azul pesaba 243 kilos, capturado en aguas cercanas a Japón. El precio final, convertido a yenes, alcanzó los 510.3 millones, ¡una locura! Superando ampliamente el récord anterior que había sido fijado en 2019 por otro ejemplar igualmente juguetón. El ambiente ahí debió estar cargadísimo de tensión, pura adrenalina...y billetes volando por todos lados.
Kimura, después de soltar la gran cantidad, comentó entre risas que pensaba que podría obtenerlo un poco más barato. Pero bueno, parece que la competencia estaba feroz. Ya saben cómo es esto, cuando hay pescado de calidad y gente con lana, los precios se inflan como globos. ¡Y este caso superó todas las expectativas, qué nivel!
Lo interesante de este asunto va más allá de la simple exhibición de riqueza. Según expertos, las poblaciones de atún aleta azul en el Pacífico han experimentado una recuperación notable gracias a un plan de gestión implementado en 2017. Esto quiere decir que las medidas de conservación podrían estar dando frutos, y que quizás, en el futuro, podamos seguir disfrutando de estos peces, aunque a precios considerablemente altos, claro. Porque ni aunque me gane la lotería me puedo dar el lujo de comer aleta azul seguido, ¡qué torta!
Ahora bien, hablando de sostenibilidad, surge la pregunta: ¿hasta qué punto es ético pagar sumas tan elevadas por un producto que proviene de ecosistemas frágiles? Algunos activistas ecologistas argumentan que estas subastas alimentan la demanda insostenible y presionan aún más a las poblaciones de peces, especialmente en momentos en que el cambio climático les complica la vida. Otros, sin embargo, defienden que el pago de precios elevados puede incentivar prácticas de pesca más responsables y promover la conservación.
En Costa Rica, como amantes del marisco fresco y buenos comensales, esto nos hace reflexionar. Aunque no tengamos la costumbre de licitar atunes azules, sí dependemos de la salud de nuestros océanos y de la sostenibilidad de nuestras pesquerías. Debemos asegurarnos de consumir productos provenientes de fuentes responsables y apoyar iniciativas que promuevan la protección de nuestros recursos marinos. Al final del día, queremos disfrutar del pescado rico, ¡pero sin arruinar el brete!
Y ahora, mi gente, la pregunta del millón: ¿Ustedes creen que este tipo de subastas contribuye a la conservación de los océanos o simplemente alimenta una cultura del derroche y la ostentación? Déjenme sus opiniones en el foro, quiero saber qué piensan ustedes sobre este tema que está haciendo olas en el mundo entero… ¡Que comenten!