Diay maes, vamos a hablar de una vara que nos toca a todos, literalmente, hasta en la sopa: el agua. Uno abre el tubo y da por sentado que lo que sale es potable, pero pónganle atención a este despiche. Resulta que la Aresep, la gente que se supone que pone en cintura a los servicios públicos, acaba de soltar una bomba: un 18% de los acueductos del país, la mayoría manejados por Asadas, simplemente no pasaron la prueba de calidad. Y no es por un detallito menor, no. La principal razón es que un 20% de los que reprobaron ni siquiera se molestaron en hacer los análisis de calidad del agua. ¡Qué torta! O sea, no es que el agua salió mal, ¡es que ni saben cómo está saliendo!
Pero aquí es donde la vara se pone color de hormiga. Uno pensaría que el AyA, el papá de los tomates en este tema, estaría al frente, dando el ejemplo. Pues no. Todo lo contrario. Los maes del AyA se jalaron la torta del siglo: cuando Aresep les pidió la información para incluirlos en el estudio, simplemente dijeron que no. Que muchas gracias, pero que ellos tienen sus propios controles y que el sello de Aresep es "voluntario". Mae, ¿es en serio? Esto, después del numerito que se montaron en 2024 con el agua contaminada en Goico, Tibás y Moravia, que terminó con gente suspendida y el director en la calle. Es como si el compa que chocó el carro borracho te dijera que no necesita hacer la prueba de alcoholemia porque él "se siente bien". ¡Pura vida la transparencia!
Ahora, este despelote no es parejo en todo el país. El informe de Aresep dice que la mayoría de los acueductos que no dieron la talla están en Alajuela, seguida de San José y Puntarenas. Heredia y Cartago, por otro lado, salen mejor paradas, con menos broncas. Lo curioso, y para que vean qué rara es la vara, es que el mismo informe dice que Alajuela también fue la provincia donde más operadores SÍ obtuvieron el sello de calidad, sobre todo en cantones como San Carlos y Grecia. Esto nos dice que el problema no es la provincia, sino la gestión específica de cada acueducto, un brete que a algunos se les está yendo de las manos.
Y para que entiendan la magnitud del asunto, tenemos que hablar de las Asadas. Estos no son cualquier chunche. Son las asociaciones de vecinos, gente de la comunidad sin fines de lucro, que se encargan de administrar el agua donde el AyA o las munis no llegan. Según el regulador general de Aresep, Eric Bogantes, estas organizaciones le dan servicio a casi el 40% de la población del país. ¡Casi la mitad de Costa Rica! Son la gente que se asegura de que en zonas rurales y semiurbanas haya agua potable. Que un porcentaje tan alto de sus sistemas esté fallando o, peor aún, operando a ciegas sin análisis, es un riesgo directo para la salud de miles de familias.
Entonces, el panorama es este: tenemos a casi uno de cada cinco acueductos comunales en el aire, sin garantía de calidad, y al proveedor más grande del país actuando con un secretismo que apesta a desconfianza, justo después de un escándalo masivo de contaminación. La excusa de que "el Laboratorio Nacional de Aguas tiene su propio programa" no calma a nadie, especialmente cuando ese mismo laboratorio fue el que falló el año pasado. La pregunta que queda en el aire es casi tan turbia como el agua que nos podríamos estar tomando. Y se las dejo picando a ustedes, maes del foro: Después de ver este enredo, ¿ustedes siguen confiando ciegamente en el agua que sale del tubo? ¿O creen que el AyA se está lavando las manos y nos está dejando a la pura suerte?
Pero aquí es donde la vara se pone color de hormiga. Uno pensaría que el AyA, el papá de los tomates en este tema, estaría al frente, dando el ejemplo. Pues no. Todo lo contrario. Los maes del AyA se jalaron la torta del siglo: cuando Aresep les pidió la información para incluirlos en el estudio, simplemente dijeron que no. Que muchas gracias, pero que ellos tienen sus propios controles y que el sello de Aresep es "voluntario". Mae, ¿es en serio? Esto, después del numerito que se montaron en 2024 con el agua contaminada en Goico, Tibás y Moravia, que terminó con gente suspendida y el director en la calle. Es como si el compa que chocó el carro borracho te dijera que no necesita hacer la prueba de alcoholemia porque él "se siente bien". ¡Pura vida la transparencia!
Ahora, este despelote no es parejo en todo el país. El informe de Aresep dice que la mayoría de los acueductos que no dieron la talla están en Alajuela, seguida de San José y Puntarenas. Heredia y Cartago, por otro lado, salen mejor paradas, con menos broncas. Lo curioso, y para que vean qué rara es la vara, es que el mismo informe dice que Alajuela también fue la provincia donde más operadores SÍ obtuvieron el sello de calidad, sobre todo en cantones como San Carlos y Grecia. Esto nos dice que el problema no es la provincia, sino la gestión específica de cada acueducto, un brete que a algunos se les está yendo de las manos.
Y para que entiendan la magnitud del asunto, tenemos que hablar de las Asadas. Estos no son cualquier chunche. Son las asociaciones de vecinos, gente de la comunidad sin fines de lucro, que se encargan de administrar el agua donde el AyA o las munis no llegan. Según el regulador general de Aresep, Eric Bogantes, estas organizaciones le dan servicio a casi el 40% de la población del país. ¡Casi la mitad de Costa Rica! Son la gente que se asegura de que en zonas rurales y semiurbanas haya agua potable. Que un porcentaje tan alto de sus sistemas esté fallando o, peor aún, operando a ciegas sin análisis, es un riesgo directo para la salud de miles de familias.
Entonces, el panorama es este: tenemos a casi uno de cada cinco acueductos comunales en el aire, sin garantía de calidad, y al proveedor más grande del país actuando con un secretismo que apesta a desconfianza, justo después de un escándalo masivo de contaminación. La excusa de que "el Laboratorio Nacional de Aguas tiene su propio programa" no calma a nadie, especialmente cuando ese mismo laboratorio fue el que falló el año pasado. La pregunta que queda en el aire es casi tan turbia como el agua que nos podríamos estar tomando. Y se las dejo picando a ustedes, maes del foro: Después de ver este enredo, ¿ustedes siguen confiando ciegamente en el agua que sale del tubo? ¿O creen que el AyA se está lavando las manos y nos está dejando a la pura suerte?