Mae, vieras que me topé con un comunicado de prensa del Banco Nacional, y vieras el porte. Ya ustedes saben cómo es la vara: las empresas grandes cada cierto tiempo sacan estos documentos llenos de palabras bonitas como “solidez”, “liderazgo” y “compromiso social”. A veces uno los lee y se queda como, ¿diay, y esto en qué me afecta a mí? Pero esta vez me puse a rascar un poco, a ver qué había detrás de la hablada, y la verdad es que hay un par de datos que me dejaron pensando.
La vara es que el BN (el Nacional para los compas) dice que su negocio no es tanto prestar plata, sino “vender confianza”. Lo dice su Gerenta General, Rosaysella Ulloa, y aunque suena a frase de taller motivacional, lo respaldan con un número que no es cualquier cosa: 2.6 millones de clientes. Mae, eso es como la mitad del país. Según ellos, esa lealtad es la prueba de que la gente confía en ellos para la choza, el negocito o el emprendimiento. Y diay, viéndolo así, tener a tanta gente que te confía sus sueños no es paja. ¡Qué nivel!
Después se mandan con el tema de moda: la sostenibilidad. Hoy en día hasta la soda de la esquina dice que es sostenible, y uno ya no sabe ni qué creer. Pero aquí el Nacional saca un as bajo la manga. Dicen que para ellos no es un chunche nuevo que se sacaron para quedar bien en la foto; que llevan 20 años en esa vuelta. Mencionan varas como el “Programa Pura Verde” y un tal “Bono Azul”, que son iniciativas para financiar proyectos que le ayuden al planeta. Afirman que ser sostenibles es parte de su ADN, no una estrategia de mercadeo. Es un argumento fuerte, hay que dárselas.
Pero aquí es donde la vara se pone seria y uno dice “ok, ok, ya entendí”. Los números fríos. Resulta que el Nacional es el que más presta para vivienda en todo el país, con casi un 23% del mercado. ¡Uno de cada cuatro préstamos para choza es de ellos! Además, su cartera de crédito total es de 5.8 billones (sí, con ‘b’), y para rematar, este 2024 tuvieron el mejor año en utilidades de toda su historia. No importa cómo lo veas, eso es un montón de plata y demuestra que el banco no está jugando. ¡Qué carga!
Al final del día, los números son fríos y el papel aguanta lo que le pongan. El Nacional dice que llega a todos los rincones del país, que apoya a las PYMES y que es un motor de progreso. Y con los datos que presentan, es difícil llevarles la contraria. Pero la verdadera prueba de fuego no está en un comunicado de prensa, sino en la calle, en la sucursal, en la llamada al servicio al cliente. Por eso, la pregunta del millón es para ustedes. ¿Ustedes qué dicen? ¿Sienten esa ‘confianza’ de la que habla el BN en su día a día, o creen que es pura hablada de banco grande? ¡Cuenten sus historias!
La vara es que el BN (el Nacional para los compas) dice que su negocio no es tanto prestar plata, sino “vender confianza”. Lo dice su Gerenta General, Rosaysella Ulloa, y aunque suena a frase de taller motivacional, lo respaldan con un número que no es cualquier cosa: 2.6 millones de clientes. Mae, eso es como la mitad del país. Según ellos, esa lealtad es la prueba de que la gente confía en ellos para la choza, el negocito o el emprendimiento. Y diay, viéndolo así, tener a tanta gente que te confía sus sueños no es paja. ¡Qué nivel!
Después se mandan con el tema de moda: la sostenibilidad. Hoy en día hasta la soda de la esquina dice que es sostenible, y uno ya no sabe ni qué creer. Pero aquí el Nacional saca un as bajo la manga. Dicen que para ellos no es un chunche nuevo que se sacaron para quedar bien en la foto; que llevan 20 años en esa vuelta. Mencionan varas como el “Programa Pura Verde” y un tal “Bono Azul”, que son iniciativas para financiar proyectos que le ayuden al planeta. Afirman que ser sostenibles es parte de su ADN, no una estrategia de mercadeo. Es un argumento fuerte, hay que dárselas.
Pero aquí es donde la vara se pone seria y uno dice “ok, ok, ya entendí”. Los números fríos. Resulta que el Nacional es el que más presta para vivienda en todo el país, con casi un 23% del mercado. ¡Uno de cada cuatro préstamos para choza es de ellos! Además, su cartera de crédito total es de 5.8 billones (sí, con ‘b’), y para rematar, este 2024 tuvieron el mejor año en utilidades de toda su historia. No importa cómo lo veas, eso es un montón de plata y demuestra que el banco no está jugando. ¡Qué carga!
Al final del día, los números son fríos y el papel aguanta lo que le pongan. El Nacional dice que llega a todos los rincones del país, que apoya a las PYMES y que es un motor de progreso. Y con los datos que presentan, es difícil llevarles la contraria. Pero la verdadera prueba de fuego no está en un comunicado de prensa, sino en la calle, en la sucursal, en la llamada al servicio al cliente. Por eso, la pregunta del millón es para ustedes. ¿Ustedes qué dicen? ¿Sienten esa ‘confianza’ de la que habla el BN en su día a día, o creen que es pura hablada de banco grande? ¡Cuenten sus historias!