Seamos honestos, para muchos de nosotros el Chirripó es más que un simple cerro; es casi un rito de iniciación, una de esas varas que uno tiene que hacer al menos una vez en la vida para ganarse el carné de tico. Es el madrugonazo, el frío que cala los huesos y esa sensación incomparable de ver dos océanos desde el punto más alto del país. Pues bueno, resulta que nuestro querido coloso acaba de cumplir medio siglo como Parque Nacional, y para celebrar no se anduvieron con poquitas: montaron una fiesta que convirtió la montaña en arte. ¡Qué chiva!
La movida fue el pasado 19 de agosto allá en San Gerardo de Rivas, el campamento base para todos los valientes que se le miden al ascenso. Imagínense la escena: en el salón multiusos de la comunidad, se juntaron los maes que abrieron la trocha original en el 65 a puro machete y sudor, con los primeros guardaparques que le pusieron el pecho a la conservación del área, y un montón de güilas del cole de Canaan y la escuela local. ¡Qué tuanis ver ese cruce de generaciones! No fue el típico acto protocolario tieso, sino una celebración de la gente que ha hecho del Chirripó lo que es hoy. Un evento donde la comunidad fue la primera en ver el resultado de este mega proyecto artístico.
Y aquí es donde la cosa se pone a otro nivel. Un grupo de artistas nacionales de primer calibre se dio a la tarea de traducir la mística del Chirripó a punta de óleo y acrílico. Nombres como Flory Fonseca, Gilberto Ramírez y Milena Elizondo, entre otros, presentaron 15 obras que son una ventana directa a los paisajes, la flora y la fauna del parque. Los artistas, ¡qué cargas!, lograron capturar la esencia de los Crestones, la magia de un colibrí endémico y la dureza del páramo en cada lienzo. Pero la cosa no paró ahí. El guardaparque y cantautor Carlos Rovira Bolaños (q. d. g.) dejó un legado increíble: la canción "Chirripó Viejo Amigo", que ahora proponen como el himno oficial del parque. ¡Qué nivel de homenaje! Una banda sonora para semejante monumento natural.
Ahora, la mejor parte para los que vivimos en el Valle Central o para quienes el brete no nos da chance de pegarnos la escapada. Si usted no puede ir al Chirripó, el Chirripó viene a usted. Toda esta colección de arte, bautizada como "El Chirripó es Arte", baja del cerro y se instala en plena capital. La vara es que la exposición se va a presentar en la Galería Nacional, allá en el Museo de los Niños, del 4 al 28 de setiembre. Así que si usted siempre ha querido ver de cerca la belleza del parque pero las rodillas no le dan, esta es su oportunidad de oro para vivirlo a través de los ojos de estos talentosos artistas.
La inauguración oficial es el 4 de setiembre a las 7 p. m., y pongan atención a esto: la entrada es completamente gratuita durante todo el mes. Es una oportunidad única para conectar con una parte esencial de nuestra identidad nacional sin tener que ponerse botas de hiking. Una combinación de naturaleza, cultura y arte que promete estar a cachete. Así que ya saben, no hay excusa para no darse una vuelta y celebrar los 50 años del techo de Costa Rica. Mae, y ahora la pregunta para el foro: ¿cuál es su mejor recuerdo o anécdota del Chirripó? ¿O es de los que todavía lo tiene en la lista de pendientes y esta expo le va a dar el empujón que necesita?
La movida fue el pasado 19 de agosto allá en San Gerardo de Rivas, el campamento base para todos los valientes que se le miden al ascenso. Imagínense la escena: en el salón multiusos de la comunidad, se juntaron los maes que abrieron la trocha original en el 65 a puro machete y sudor, con los primeros guardaparques que le pusieron el pecho a la conservación del área, y un montón de güilas del cole de Canaan y la escuela local. ¡Qué tuanis ver ese cruce de generaciones! No fue el típico acto protocolario tieso, sino una celebración de la gente que ha hecho del Chirripó lo que es hoy. Un evento donde la comunidad fue la primera en ver el resultado de este mega proyecto artístico.
Y aquí es donde la cosa se pone a otro nivel. Un grupo de artistas nacionales de primer calibre se dio a la tarea de traducir la mística del Chirripó a punta de óleo y acrílico. Nombres como Flory Fonseca, Gilberto Ramírez y Milena Elizondo, entre otros, presentaron 15 obras que son una ventana directa a los paisajes, la flora y la fauna del parque. Los artistas, ¡qué cargas!, lograron capturar la esencia de los Crestones, la magia de un colibrí endémico y la dureza del páramo en cada lienzo. Pero la cosa no paró ahí. El guardaparque y cantautor Carlos Rovira Bolaños (q. d. g.) dejó un legado increíble: la canción "Chirripó Viejo Amigo", que ahora proponen como el himno oficial del parque. ¡Qué nivel de homenaje! Una banda sonora para semejante monumento natural.
Ahora, la mejor parte para los que vivimos en el Valle Central o para quienes el brete no nos da chance de pegarnos la escapada. Si usted no puede ir al Chirripó, el Chirripó viene a usted. Toda esta colección de arte, bautizada como "El Chirripó es Arte", baja del cerro y se instala en plena capital. La vara es que la exposición se va a presentar en la Galería Nacional, allá en el Museo de los Niños, del 4 al 28 de setiembre. Así que si usted siempre ha querido ver de cerca la belleza del parque pero las rodillas no le dan, esta es su oportunidad de oro para vivirlo a través de los ojos de estos talentosos artistas.
La inauguración oficial es el 4 de setiembre a las 7 p. m., y pongan atención a esto: la entrada es completamente gratuita durante todo el mes. Es una oportunidad única para conectar con una parte esencial de nuestra identidad nacional sin tener que ponerse botas de hiking. Una combinación de naturaleza, cultura y arte que promete estar a cachete. Así que ya saben, no hay excusa para no darse una vuelta y celebrar los 50 años del techo de Costa Rica. Mae, y ahora la pregunta para el foro: ¿cuál es su mejor recuerdo o anécdota del Chirripó? ¿O es de los que todavía lo tiene en la lista de pendientes y esta expo le va a dar el empujón que necesita?