Diay, gente, ¿todo bien? Vengo con un santo que hay que pasar, pero ya, porque el tiempo se acaba y esta vara está demasiado buena como para que se la pierdan. Resulta que FundaVida, por medio de una iniciativa que se llama Luvá, se montó un evento que está a otro nivel para todos los güilas y jóvenes del país que son unos cargas para la tecnología y la ciencia. Se llama el Torneo STEAM LUVÁ 2025 y, en tico, es una competencia para encontrar a las mentes más brillantes en un montón de áreas que suenan súper serias pero que, en el fondo, son ¡qué chiva!
Vean el toque: STEAM significa Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Arte y Matemática. O sea, no es solo para los que arman y desarman chunches en el garaje. La idea es que los chamacos le entren a retos prácticos que los pongan a pensar fuera de la caja. Desde los más pequeños de primer ciclo programando sus propios videojuegos (¡el sueño!), hasta los de cole montando un robot que tiene que salir de un laberinto por su cuenta. ¡Imagínense qué nivel de evento! La vara no es solo competir, es una plataforma para que descubran que tienen un talentazo para la robótica, la programación y hasta para comunicar sus ideas de forma efectiva.
Ahora, vamos a lo que nos interesa: ¿qué se gana? Aparte de la satisfacción de ser el más carga de todos, los premios están súper tuanis. Hay medallas, trofeos y componentes tecnológicos para que sigan en su nota inventora. Pero aquí viene la mejor parte, la que de verdad importa: varias de las categorías tienen acreditación internacional. ¿Y eso qué significa? Que los ganadores no se van para la casa solo con un chunche nuevo; ¡se van a representar a Costa Rica en competencias fuera del país! O sea, la Sele de los cerebritos. ¡Eso sí es algo para poner en el currículum!
La competencia está dividida por edades, lo cual me parece genial para que no pongan a un carajillo de primaria a competir contra un mae de quinto de cole. Hay categorías como Tecnogame, Infomatrix Divulgación Científica y varias de robótica, como Robomatrix y Electrotec, donde tienen que pulsearla con unos robots que se llaman AIKIRO y DIYGO. Suena a película de ciencia ficción, pero es aquí mismo, en Tiquicia. El evento va a ser el 4 de octubre en el IICA, allá por Coronado, un lugar que de por sí ya es súper chiva.
Y ahora el balde de agua fría para los que dejan todo para después: ¡las inscripciones cierran este 31 de agosto! Así que si usted tiene un sobrino, un hijo, el vecino o conoce a algún güila que en lugar de jugar bola se la pasa armando legos robóticos o haciendo código, este es el momento de apoyarlo. Es una oportunidad de oro. De verdad, qué carga que se estén moviendo estas iniciativas en el país para darle pelota al talento que muchas veces pasa desapercibido. De aquí podría salir el próximo Franklin Chang, ¿quién quita un quite?
¿Qué les parece que se impulsen este tipo de eventos en el país? ¿Conocen a algún sobrino o güila que sea un carga para estas varas y deberían mandarlo de una?
Vean el toque: STEAM significa Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Arte y Matemática. O sea, no es solo para los que arman y desarman chunches en el garaje. La idea es que los chamacos le entren a retos prácticos que los pongan a pensar fuera de la caja. Desde los más pequeños de primer ciclo programando sus propios videojuegos (¡el sueño!), hasta los de cole montando un robot que tiene que salir de un laberinto por su cuenta. ¡Imagínense qué nivel de evento! La vara no es solo competir, es una plataforma para que descubran que tienen un talentazo para la robótica, la programación y hasta para comunicar sus ideas de forma efectiva.
Ahora, vamos a lo que nos interesa: ¿qué se gana? Aparte de la satisfacción de ser el más carga de todos, los premios están súper tuanis. Hay medallas, trofeos y componentes tecnológicos para que sigan en su nota inventora. Pero aquí viene la mejor parte, la que de verdad importa: varias de las categorías tienen acreditación internacional. ¿Y eso qué significa? Que los ganadores no se van para la casa solo con un chunche nuevo; ¡se van a representar a Costa Rica en competencias fuera del país! O sea, la Sele de los cerebritos. ¡Eso sí es algo para poner en el currículum!
La competencia está dividida por edades, lo cual me parece genial para que no pongan a un carajillo de primaria a competir contra un mae de quinto de cole. Hay categorías como Tecnogame, Infomatrix Divulgación Científica y varias de robótica, como Robomatrix y Electrotec, donde tienen que pulsearla con unos robots que se llaman AIKIRO y DIYGO. Suena a película de ciencia ficción, pero es aquí mismo, en Tiquicia. El evento va a ser el 4 de octubre en el IICA, allá por Coronado, un lugar que de por sí ya es súper chiva.
Y ahora el balde de agua fría para los que dejan todo para después: ¡las inscripciones cierran este 31 de agosto! Así que si usted tiene un sobrino, un hijo, el vecino o conoce a algún güila que en lugar de jugar bola se la pasa armando legos robóticos o haciendo código, este es el momento de apoyarlo. Es una oportunidad de oro. De verdad, qué carga que se estén moviendo estas iniciativas en el país para darle pelota al talento que muchas veces pasa desapercibido. De aquí podría salir el próximo Franklin Chang, ¿quién quita un quite?
¿Qué les parece que se impulsen este tipo de eventos en el país? ¿Conocen a algún sobrino o güila que sea un carga para estas varas y deberían mandarlo de una?