Maes, ¿se acuerdan de la famosa frase de don Randall Zúñiga sobre la "escoba que sí barre en Limón"? Bueno, parece que la escoba no solo sigue barriendo, sino que está sacando la basura más pesada. Esta semana nos levantamos con la noticia de que el OIJ, en un operativo coordinado con la DEA, le echó el guante a Jordie Picado Grijalba, mejor conocido por su alias "Noni". Este mae no es cualquier pelagatos; es el quinto costarricense en la lista de extraditables que Estados Unidos tiene en la mira por narcotráfico internacional. ¡Qué nivel de coordinación entre cuerpos policiales!
Lo más interesante de esta vara es que parece un negocio familiar, pero del tipo que termina mal. Resulta que "Noni" es hermano de Luis Manuel Picado, alias "Shock", otro personaje que ya había sido detenido en Londres por las mismas movidas. La captura de "Shock" fue un brete tan bien hecho por el OIJ que hasta les valió un reconocimiento público de la DEA y del fiscal de Distrito de Dallas. Ahora, con "Noni" fuera de circulación, queda clarísimo que las autoridades le pusieron el ojo encima a todo el clan. No es solo un arresto aislado; es el desmantelamiento de una pieza clave en el ajedrez del narco que opera desde nuestro país.
Y es que aquí es donde la cosa se pone seria. El director del OIJ no se anduvo por las ramas y lo confirmó en sus redes sociales, casi que cantando victoria con su frase de la escoba. Y la verdad, tiene con qué. Cada vez que agarran a uno de estos maes, es un golpe directo a la logística y la moral de estas redes criminales que tanto daño le han hecho, especialmente a una provincia como Limón. Esto no es solo un titular de sucesos; es un mensaje potente para los que creen que pueden seguir operando con impunidad. Es una señal de que la cooperación internacional está funcionando y que, tarde o temprano, la cuenta llega.
Pensemos en el panorama completo. La semana pasada tuvimos la visita del fiscal de Dallas aquí en Costa Rica, y pocos días después, ¡pum!, cae "Noni". Esto no es casualidad. Esto demuestra que el trabajo de inteligencia entre Costa Rica y Estados Unidos está más afilado que nunca. Que la DEA y el OIJ estén breteando así de compas es una señal que va a cachete para la seguridad del país. Significa que los recursos, la información y las estrategias se están compartiendo de una forma efectiva para atacar el problema de raíz, o al menos, para cortar las cabezas más visibles de estas organizaciones.
Ahora, la pregunta del millón queda en el aire y es donde me encantaría leerlos a ustedes. Es evidente que estos golpes son victorias importantes y necesarias. Celebrar que un presunto capo del narco enfrente la justicia gringa es, sin duda, una buena noticia. Pero diay, maes, con la caída de "Noni" y su hermano "Shock", ¿creen que esta estrategia de cazar "peces gordos" uno por uno de verdad va a desarmar las estructuras criminales a largo plazo, o es como cortar una cabeza de la hidra para que le salgan dos más? ¿Estamos viendo el principio del fin de estos grupos o solo un cambio de mando forzado? ¡Los leo en los comentarios!
Lo más interesante de esta vara es que parece un negocio familiar, pero del tipo que termina mal. Resulta que "Noni" es hermano de Luis Manuel Picado, alias "Shock", otro personaje que ya había sido detenido en Londres por las mismas movidas. La captura de "Shock" fue un brete tan bien hecho por el OIJ que hasta les valió un reconocimiento público de la DEA y del fiscal de Distrito de Dallas. Ahora, con "Noni" fuera de circulación, queda clarísimo que las autoridades le pusieron el ojo encima a todo el clan. No es solo un arresto aislado; es el desmantelamiento de una pieza clave en el ajedrez del narco que opera desde nuestro país.
Y es que aquí es donde la cosa se pone seria. El director del OIJ no se anduvo por las ramas y lo confirmó en sus redes sociales, casi que cantando victoria con su frase de la escoba. Y la verdad, tiene con qué. Cada vez que agarran a uno de estos maes, es un golpe directo a la logística y la moral de estas redes criminales que tanto daño le han hecho, especialmente a una provincia como Limón. Esto no es solo un titular de sucesos; es un mensaje potente para los que creen que pueden seguir operando con impunidad. Es una señal de que la cooperación internacional está funcionando y que, tarde o temprano, la cuenta llega.
Pensemos en el panorama completo. La semana pasada tuvimos la visita del fiscal de Dallas aquí en Costa Rica, y pocos días después, ¡pum!, cae "Noni". Esto no es casualidad. Esto demuestra que el trabajo de inteligencia entre Costa Rica y Estados Unidos está más afilado que nunca. Que la DEA y el OIJ estén breteando así de compas es una señal que va a cachete para la seguridad del país. Significa que los recursos, la información y las estrategias se están compartiendo de una forma efectiva para atacar el problema de raíz, o al menos, para cortar las cabezas más visibles de estas organizaciones.
Ahora, la pregunta del millón queda en el aire y es donde me encantaría leerlos a ustedes. Es evidente que estos golpes son victorias importantes y necesarias. Celebrar que un presunto capo del narco enfrente la justicia gringa es, sin duda, una buena noticia. Pero diay, maes, con la caída de "Noni" y su hermano "Shock", ¿creen que esta estrategia de cazar "peces gordos" uno por uno de verdad va a desarmar las estructuras criminales a largo plazo, o es como cortar una cabeza de la hidra para que le salgan dos más? ¿Estamos viendo el principio del fin de estos grupos o solo un cambio de mando forzado? ¡Los leo en los comentarios!