Diay, maes, para que vean que en Costa Rica no solo hacemos buen café y tenemos playas a cachete. A veces, entre tanto despiche político y presas eternas, se nos olvida que aquí hay gente haciendo varas realmente impresionantes. La noticia que les traigo hoy es de esas que le inflan a uno el pecho de orgullo: dos costarricenses se van a plantar en Tokio, nada más y nada menos, para presentar una aplicación de Inteligencia Artificial que ellos mismos desarrollaron. ¡Qué chiva! No van a ir a pulsearla, van a ir a dar cátedra en la Conferencia Internacional sobre Calidad, uno de los eventos más importantes del mundo en ese campo.
¿Y quiénes son los cerebritos detrás de esta movida? Se trata de Ariel Ramos y Edwin Garro. A ver, no son ningunos improvisados. Ariel es el fundador de una empresa de software llamada Codingraph y además es profe en la Fidélitas, un mae que claramente vive y respira código. Por otro lado está Edwin, un ingeniero industrial que es el mero mero de una empresa de consultoría en calidad, PXS Performance Excellence Solutions. Básicamente, juntaron al genio del software con el gurú de los procesos y la mejora continua. Una combinación letal. Estos maes no se conocieron ayer; se pusieron en el brete de verdad, combinaron sus conocimientos y parieron una solución que, por lo visto, dejó a los organizadores del evento en Japón con la boca abierta.
Ahora, ¿qué es exactamente el chunche tecnológico que van a presentar? Se llama PXS AI. Olvídense de una IA que solo te escribe un correo o te hace un dibujito. La vara con esta aplicación es mucho más profunda. Según explicaron, la herramienta está diseñada para revolucionar la gestión de calidad en las empresas. Integra metodologías que para muchos suenan a chino, como el ciclo PDCA o la Gestión de la Calidad Total (TQM), pero lo hace de una forma inteligente y creativa. En palabras sencillas: es un asistente de IA que ayuda a las compañías a no cometer los mismos errores una y otra vez, a encontrar soluciones fuera de la caja y a mejorar sus procesos de forma sostenible. ¡Qué carga la idea! Es como tener un consultor brillante y ultra eficiente metido en la compu, disponible 24/7.
Lo más tuanis de todo es que esto no fue un pegue de suerte. Ariel y Edwin le metieron durísimo. Se mandaron con un paper científico explicando toda la lógica detrás de PXS AI, lo enviaron a la organización del evento en Tokio y ¡pum!, seleccionados para presentarlo frente a una audiencia de líderes y expertos mundiales. No es paja. Además, contaron que pasaron meses entrenando y validando el sistema para que las respuestas de la IA no fueran genéricas, sino que de verdad se adaptaran al problema específico de cada usuario. Eso demuestra un nivel de detalle y un compromiso con la calidad que, irónicamente, es el mismo tema que van a exponer. Estos maes son unos cargas.
Así que, cuando en septiembre estos dos compatriotas estén en Tokio, no van a ir solo a representar a sus empresas o a buscar un premio. Van a poner el nombre de Costa Rica en un escenario global de altísima tecnología y competitividad. Están demostrando que el talento tico tiene la capacidad de crear, innovar y competir al más alto nivel. No van de paseo a comer sushi (aunque ojalá también lo hagan), van a abrir mercado, a buscar alianzas y a demostrar que desde este pedacito de tierra se pueden gestar soluciones tecnológicas de primer mundo. Un aplauso de pie para ellos.
La verdad, noticias así son las que motivan. Me dejan pensando en todo el potencial que hay aquí. Por eso les pregunto, maes: Aparte del orgullo que esto nos genera, ¿en qué otras áreas creen ustedes que el talento tico podría reventarla así a nivel mundial si se le diera el apoyo correcto?
¿Y quiénes son los cerebritos detrás de esta movida? Se trata de Ariel Ramos y Edwin Garro. A ver, no son ningunos improvisados. Ariel es el fundador de una empresa de software llamada Codingraph y además es profe en la Fidélitas, un mae que claramente vive y respira código. Por otro lado está Edwin, un ingeniero industrial que es el mero mero de una empresa de consultoría en calidad, PXS Performance Excellence Solutions. Básicamente, juntaron al genio del software con el gurú de los procesos y la mejora continua. Una combinación letal. Estos maes no se conocieron ayer; se pusieron en el brete de verdad, combinaron sus conocimientos y parieron una solución que, por lo visto, dejó a los organizadores del evento en Japón con la boca abierta.
Ahora, ¿qué es exactamente el chunche tecnológico que van a presentar? Se llama PXS AI. Olvídense de una IA que solo te escribe un correo o te hace un dibujito. La vara con esta aplicación es mucho más profunda. Según explicaron, la herramienta está diseñada para revolucionar la gestión de calidad en las empresas. Integra metodologías que para muchos suenan a chino, como el ciclo PDCA o la Gestión de la Calidad Total (TQM), pero lo hace de una forma inteligente y creativa. En palabras sencillas: es un asistente de IA que ayuda a las compañías a no cometer los mismos errores una y otra vez, a encontrar soluciones fuera de la caja y a mejorar sus procesos de forma sostenible. ¡Qué carga la idea! Es como tener un consultor brillante y ultra eficiente metido en la compu, disponible 24/7.
Lo más tuanis de todo es que esto no fue un pegue de suerte. Ariel y Edwin le metieron durísimo. Se mandaron con un paper científico explicando toda la lógica detrás de PXS AI, lo enviaron a la organización del evento en Tokio y ¡pum!, seleccionados para presentarlo frente a una audiencia de líderes y expertos mundiales. No es paja. Además, contaron que pasaron meses entrenando y validando el sistema para que las respuestas de la IA no fueran genéricas, sino que de verdad se adaptaran al problema específico de cada usuario. Eso demuestra un nivel de detalle y un compromiso con la calidad que, irónicamente, es el mismo tema que van a exponer. Estos maes son unos cargas.
Así que, cuando en septiembre estos dos compatriotas estén en Tokio, no van a ir solo a representar a sus empresas o a buscar un premio. Van a poner el nombre de Costa Rica en un escenario global de altísima tecnología y competitividad. Están demostrando que el talento tico tiene la capacidad de crear, innovar y competir al más alto nivel. No van de paseo a comer sushi (aunque ojalá también lo hagan), van a abrir mercado, a buscar alianzas y a demostrar que desde este pedacito de tierra se pueden gestar soluciones tecnológicas de primer mundo. Un aplauso de pie para ellos.
La verdad, noticias así son las que motivan. Me dejan pensando en todo el potencial que hay aquí. Por eso les pregunto, maes: Aparte del orgullo que esto nos genera, ¿en qué otras áreas creen ustedes que el talento tico podría reventarla así a nivel mundial si se le diera el apoyo correcto?