Bueno, maes, parece que a la familia Picado Grijalba se le está poniendo la cosa color de hormiga. Por si no lo vieron, este jueves el OIJ le echó el guante en Tres Ríos a un sujeto conocido como alias “Noni”. Si el apellido les suena, es porque no es cualquier pelagatos: es el hermano de “Shock”, aquel otro personaje que cayó en diciembre en Londres como si fuera una escena de película. La vara es que con esta captura, confirmada por el mismísimo fiscal general, el cerco sobre esta estructura familiar se cierra de una manera casi novelesca. El segundo hermano extraditable solicitado por los gringos que cae en menos de un año. Definitivamente, andan más salados que el agua de Puntarenas.
Y diay, ¿cuál es el brete que tenían estos maes? La cosa no es jugando. No estamos hablando de menudeo en el parque de la esquina. La Agencia Antidrogas de Estados Unidos, la famosa DEA, los tiene en la mira desde hace rato por narcotráfico internacional a gran escala. Según un expediente que abrieron en una corte de Texas, a los hermanitos Picado Grijalba se les acusa de conspirar para fabricar y distribuir cocaína para el mercado gringo durante más de una década, desde el 2013 hasta hace apenas unos meses. O sea, mientras uno aquí se preocupaba por la inflación, estos personajes supuestamente montaron una operación transnacional por años. ¡Qué nivel de logística!
Pero aquí en Tiquicia la procesión va por dentro. La Fiscalía no se está durmiendo en los laureles y ya les abrió una causa por legitimación de capitales. Y aquí es donde la puerca tuerce el rabo, porque el enredo es de telenovela: no solo investigan a los hermanos, ¡sino también a sus parejas! En el expediente figuran Estefanía McDonald, la doña de “Shock”, y la esposa de “Noni”, una señora de apellidos Cortés Madrigal. O sea, el negocio aparentemente era un asunto familiar de tiempo completo. ¡Qué despiche se les armó! Ahora todos están metidos en el mismo saco, tratando de justificar de dónde salió tanta plata.
Y no crean que es un sustito o una llamada de atención. La Fiscalía les aplicó la receta completa. Les ordenaron el congelamiento de todo: cuentas bancarias, tarjetas de crédito, certificados a plazo, lo que tuvieran en el banco... ¡kaput! Además, y esto es clave, les anotaron registralmente las propiedades y los vehículos. Para los que no saben qué significa eso, es básicamente ponerles un candado legal. No pueden vender ni traspasar ni un solo chunche, ni la casa de la playa, ni el chuzo del año. Les cortaron el chorro de la plata de golpe mientras se aclara de dónde salió tanto arroz con mango. Un golpe directo a la billetera, que al final es donde más les duele.
Al final del día, la caída de “Noni” no es solo una captura más para la estadística. Es una pieza de dominó que bota a otra en una estructura que parecía bien montada y que operaba a sus anchas. Con “Shock” esperando su vuelo a Estados Unidos desde Londres y “Noni” recién capturado aquí, más las doñas enredadas en el despiche de la legitimación, el aparente imperio familiar se fue al traste. La pregunta del millón para el foro es: ¿Creen que estas capturas de 'peces gordos' realmente le hacen una mella al narco en Costa Rica, o es solo quitar a unos para que lleguen otros diez a tomar el campo?
Y diay, ¿cuál es el brete que tenían estos maes? La cosa no es jugando. No estamos hablando de menudeo en el parque de la esquina. La Agencia Antidrogas de Estados Unidos, la famosa DEA, los tiene en la mira desde hace rato por narcotráfico internacional a gran escala. Según un expediente que abrieron en una corte de Texas, a los hermanitos Picado Grijalba se les acusa de conspirar para fabricar y distribuir cocaína para el mercado gringo durante más de una década, desde el 2013 hasta hace apenas unos meses. O sea, mientras uno aquí se preocupaba por la inflación, estos personajes supuestamente montaron una operación transnacional por años. ¡Qué nivel de logística!
Pero aquí en Tiquicia la procesión va por dentro. La Fiscalía no se está durmiendo en los laureles y ya les abrió una causa por legitimación de capitales. Y aquí es donde la puerca tuerce el rabo, porque el enredo es de telenovela: no solo investigan a los hermanos, ¡sino también a sus parejas! En el expediente figuran Estefanía McDonald, la doña de “Shock”, y la esposa de “Noni”, una señora de apellidos Cortés Madrigal. O sea, el negocio aparentemente era un asunto familiar de tiempo completo. ¡Qué despiche se les armó! Ahora todos están metidos en el mismo saco, tratando de justificar de dónde salió tanta plata.
Y no crean que es un sustito o una llamada de atención. La Fiscalía les aplicó la receta completa. Les ordenaron el congelamiento de todo: cuentas bancarias, tarjetas de crédito, certificados a plazo, lo que tuvieran en el banco... ¡kaput! Además, y esto es clave, les anotaron registralmente las propiedades y los vehículos. Para los que no saben qué significa eso, es básicamente ponerles un candado legal. No pueden vender ni traspasar ni un solo chunche, ni la casa de la playa, ni el chuzo del año. Les cortaron el chorro de la plata de golpe mientras se aclara de dónde salió tanto arroz con mango. Un golpe directo a la billetera, que al final es donde más les duele.
Al final del día, la caída de “Noni” no es solo una captura más para la estadística. Es una pieza de dominó que bota a otra en una estructura que parecía bien montada y que operaba a sus anchas. Con “Shock” esperando su vuelo a Estados Unidos desde Londres y “Noni” recién capturado aquí, más las doñas enredadas en el despiche de la legitimación, el aparente imperio familiar se fue al traste. La pregunta del millón para el foro es: ¿Creen que estas capturas de 'peces gordos' realmente le hacen una mella al narco en Costa Rica, o es solo quitar a unos para que lleguen otros diez a tomar el campo?