Maes, si tenían planes para irse a turistear o visitar a la familia por la Zona Norte o el Caribe Norte, mejor le ponen pausa a la vara. La Comisión Nacional de Emergencias (CNE) acaba de subir la alerta a amarilla para esas regiones y, por lo que se ve, la cosa está ruda. Para el resto del país, de momento, seguimos en alerta verde, pero ya sabemos cómo es esto: uno nunca sabe cuándo se nos viene el baldazo encima. ¡Qué sal! Justo cuando uno piensa que el clima va a dar un respiro.
Diay, ¿y qué fue el despiche esta vez? Según Alejandro Picado, el presi de la CNE, todo es culpa de una onda tropical que nos pasó por encima y dejó el ambiente hecho un caos. A eso súmenle que la Zona de Convergencia Intertropical (esa famosa banda de nubes que siempre nos trae los aguaceros) se puso las pilas y se reforzó. O sea, se juntó el hambre con las ganas de comer. El resultado: los suelos ya no dan más. El Instituto Meteorológico dice que en algunas cuencas la saturación anda por el 95%. Traducido al español: la tierra es como una esponja que ya no puede absorber ni una gota más, y cualquier agüita extra se convierte en inundación o deslizamiento en dos toques.
Y ya la gente está sintiendo el golpe. Para media tarde de hoy, la CNE ya había atendido 26 incidentes, la mayoría por inundaciones en Pital y Cutris de San Carlos. De hecho, la cosa se puso tan fea en Pital que tuvieron que habilitar un albergue en el salón comunal. Ahorita hay 61 personas ahí metidas, entre chiquitos, adultos y adultos mayores. Imagínense el susto y el trote de tener que salir corriendo de la casa con cuatro chunches en una bolsa porque el río se les está metiendo. La Cruz Roja anda en un brete durísimo evacuando gente, por ahí anda un video que muestra el nivel del agua y de verdad que impresiona.
Los números no mienten. En Sarapiquí se registraron acumulados de hasta 130 milímetros, y en San Carlos unos 50. ¡130 milímetros es un montón de agua, maes! Para que se hagan una idea, es como si nos cayera toda la lluvia de varios días en unas pocas horas. Y el pronóstico no es muy alentador: para este jueves se esperan más lluvias y aguaceros fuertes, con posibilidad de que caigan otros 70 milímetros. La CNE está con el ojo pegado en las comunidades más vulnerables, pero el llamado de atención es para todos.
Así que ya saben, la recomendación de siempre, pero que nunca está de más repetir: si viven en una zona de riesgo, estén atentos. Hagan caso solo a los canales oficiales de la CNE o del IMN, no a las cadenas de WhatsApp que solo buscan asustar. Y si les toca manejar, jueguen de vivos: con lluvia, neblina y el riesgo de que se caiga un árbol o un pedazo de cerro, es mejor ir despacio o no salir si no es necesario. Cuídense mucho, gente. Y a los que están allá en medio del asunto, toda la fuerza. Ahora la pregunta para el foro: a los que les ha tocado vivir una emergencia así, ¿qué es lo primero que uno debería empacar si le dicen que tiene que evacuar ya mismo?
Diay, ¿y qué fue el despiche esta vez? Según Alejandro Picado, el presi de la CNE, todo es culpa de una onda tropical que nos pasó por encima y dejó el ambiente hecho un caos. A eso súmenle que la Zona de Convergencia Intertropical (esa famosa banda de nubes que siempre nos trae los aguaceros) se puso las pilas y se reforzó. O sea, se juntó el hambre con las ganas de comer. El resultado: los suelos ya no dan más. El Instituto Meteorológico dice que en algunas cuencas la saturación anda por el 95%. Traducido al español: la tierra es como una esponja que ya no puede absorber ni una gota más, y cualquier agüita extra se convierte en inundación o deslizamiento en dos toques.
Y ya la gente está sintiendo el golpe. Para media tarde de hoy, la CNE ya había atendido 26 incidentes, la mayoría por inundaciones en Pital y Cutris de San Carlos. De hecho, la cosa se puso tan fea en Pital que tuvieron que habilitar un albergue en el salón comunal. Ahorita hay 61 personas ahí metidas, entre chiquitos, adultos y adultos mayores. Imagínense el susto y el trote de tener que salir corriendo de la casa con cuatro chunches en una bolsa porque el río se les está metiendo. La Cruz Roja anda en un brete durísimo evacuando gente, por ahí anda un video que muestra el nivel del agua y de verdad que impresiona.
Los números no mienten. En Sarapiquí se registraron acumulados de hasta 130 milímetros, y en San Carlos unos 50. ¡130 milímetros es un montón de agua, maes! Para que se hagan una idea, es como si nos cayera toda la lluvia de varios días en unas pocas horas. Y el pronóstico no es muy alentador: para este jueves se esperan más lluvias y aguaceros fuertes, con posibilidad de que caigan otros 70 milímetros. La CNE está con el ojo pegado en las comunidades más vulnerables, pero el llamado de atención es para todos.
Así que ya saben, la recomendación de siempre, pero que nunca está de más repetir: si viven en una zona de riesgo, estén atentos. Hagan caso solo a los canales oficiales de la CNE o del IMN, no a las cadenas de WhatsApp que solo buscan asustar. Y si les toca manejar, jueguen de vivos: con lluvia, neblina y el riesgo de que se caiga un árbol o un pedazo de cerro, es mejor ir despacio o no salir si no es necesario. Cuídense mucho, gente. Y a los que están allá en medio del asunto, toda la fuerza. Ahora la pregunta para el foro: a los que les ha tocado vivir una emergencia así, ¿qué es lo primero que uno debería empacar si le dicen que tiene que evacuar ya mismo?