Maes, si ustedes son de los que facturan, tienen un negocito o simplemente le ayudan a un compa con el brete, mejor siéntense y sírvanse un cafecito fuerte. ¿La razón? El Ministerio de Hacienda amaneció con ganas de fiesta y anunció que a partir de este lunes 1 de setiembre entra a regir la nueva versión 4.4 de los comprobantes electrónicos. Y como siempre, la "nueva versión" es un sinónimo elegante de "más reglas y más formas de meter la pata". Así que pongan atención, porque esta vara viene con todo y no avisa dos veces.
Empecemos por el chisme que más suena: la inclusión de Sinpe Móvil como medio de pago oficial en las facturas. Diay, era de esperarse, ¿no? En un país donde hasta el señor de los copos usa Sinpe, era cuestión de tiempo para que Hacienda le pusiera el ojo encima. Por un lado, se siente como un paso lógico, pero por otro... se acabó la magia. Ahora cada "sinpazo" que reciba por un servicio o producto va a quedar amarrado y reportado con nombre y apellido. Es el fin de una era, maes. Además, crearon un chunche llamado "Recibo Electrónico de Pago", que es básicamente un dolor de cabeza nuevo para los valientes que le venden a crédito al Estado. Más burocracia para que le paguen a uno, ¡qué nivel!
Pero aquí es donde la cosa se pone color de hormiga y el riesgo de jalarse una torta aumenta. ¿Se acuerdan del dolor de cabeza que fue aprender a usar los códigos CAByS? Bueno, prepárense para la segunda parte. Con la versión 4.4, será obligatorio meter el bendito código CAByS hasta en las notas de crédito y débito. O sea, si un cliente le devuelve algo o usted tiene que ajustar una factura, más le vale tener el código correcto a mano, porque si no, ¡pum! Documento rechazado y a empezar de cero. ¡Qué sal! A esto súmele ajustes en los códigos de tarifa del IVA, como uno nuevo para "Tarifa 0% sin derecho a crédito" que, seamos honestos, el 99% de nosotros vamos a tener que preguntarle al contador qué significa exactamente.
Y si pensaban que eso era todo, están muy equivocados. Hacienda ahora quiere saber hasta de qué humor estaba usted cuando hizo la venta. Se inventaron un campo obligatorio llamado "Naturaleza del descuento", que viene con más de nueve opciones para justificar por qué le hizo un descuentico a un cliente. También metieron nuevas "Condiciones de Venta" y hasta un espacio para identificar al "Proveedor de Sistemas" que usted usa para facturar. Básicamente, están construyendo un mapa tan detallado de nuestras transacciones que pronto van a saber más de nuestras finanzas que nosotros mismos. El objetivo, dicen ellos, es "obtener más información" y detectar omisiones. Traducción: la lupa va a estar más grande que nunca.
Al final del día, toda esta movida no es para hacernos la vida más fácil, no nos engañemos. Es una herramienta más para que la Administración Tributaria tenga un control casi absoluto sobre cada colón que se mueve en el país. El Colegio de Contadores Públicos ya tiró la alerta para que la gente no se duerma en los laureles y actualice sus sistemas. Porque si a usted se le va un detalle de estos, el que paga el plato roto no es Hacienda. Por eso, la pregunta del millón queda en el aire para todo el foro: ¿Creen que toda esta complejidad extra de verdad va a servir para pescar a los grandes evasores, o es simplemente otro despiche administrativo para los que ya andamos en regla? ¿Ustedes cómo ven la vara? ¿Listos para el cambio o ya están llamando al contador?
Empecemos por el chisme que más suena: la inclusión de Sinpe Móvil como medio de pago oficial en las facturas. Diay, era de esperarse, ¿no? En un país donde hasta el señor de los copos usa Sinpe, era cuestión de tiempo para que Hacienda le pusiera el ojo encima. Por un lado, se siente como un paso lógico, pero por otro... se acabó la magia. Ahora cada "sinpazo" que reciba por un servicio o producto va a quedar amarrado y reportado con nombre y apellido. Es el fin de una era, maes. Además, crearon un chunche llamado "Recibo Electrónico de Pago", que es básicamente un dolor de cabeza nuevo para los valientes que le venden a crédito al Estado. Más burocracia para que le paguen a uno, ¡qué nivel!
Pero aquí es donde la cosa se pone color de hormiga y el riesgo de jalarse una torta aumenta. ¿Se acuerdan del dolor de cabeza que fue aprender a usar los códigos CAByS? Bueno, prepárense para la segunda parte. Con la versión 4.4, será obligatorio meter el bendito código CAByS hasta en las notas de crédito y débito. O sea, si un cliente le devuelve algo o usted tiene que ajustar una factura, más le vale tener el código correcto a mano, porque si no, ¡pum! Documento rechazado y a empezar de cero. ¡Qué sal! A esto súmele ajustes en los códigos de tarifa del IVA, como uno nuevo para "Tarifa 0% sin derecho a crédito" que, seamos honestos, el 99% de nosotros vamos a tener que preguntarle al contador qué significa exactamente.
Y si pensaban que eso era todo, están muy equivocados. Hacienda ahora quiere saber hasta de qué humor estaba usted cuando hizo la venta. Se inventaron un campo obligatorio llamado "Naturaleza del descuento", que viene con más de nueve opciones para justificar por qué le hizo un descuentico a un cliente. También metieron nuevas "Condiciones de Venta" y hasta un espacio para identificar al "Proveedor de Sistemas" que usted usa para facturar. Básicamente, están construyendo un mapa tan detallado de nuestras transacciones que pronto van a saber más de nuestras finanzas que nosotros mismos. El objetivo, dicen ellos, es "obtener más información" y detectar omisiones. Traducción: la lupa va a estar más grande que nunca.
Al final del día, toda esta movida no es para hacernos la vida más fácil, no nos engañemos. Es una herramienta más para que la Administración Tributaria tenga un control casi absoluto sobre cada colón que se mueve en el país. El Colegio de Contadores Públicos ya tiró la alerta para que la gente no se duerma en los laureles y actualice sus sistemas. Porque si a usted se le va un detalle de estos, el que paga el plato roto no es Hacienda. Por eso, la pregunta del millón queda en el aire para todo el foro: ¿Creen que toda esta complejidad extra de verdad va a servir para pescar a los grandes evasores, o es simplemente otro despiche administrativo para los que ya andamos en regla? ¿Ustedes cómo ven la vara? ¿Listos para el cambio o ya están llamando al contador?