Maes, pongan atención. Si ustedes son de los que andan con el gusanillo de emprender o de expandir el negocio, les traigo un chisme que está, como dicen, a cachete. Resulta que la gente de JUDESUR (la Junta de Desarrollo de la Zona Sur, para los que no están en la jugada) acaba de tirar la casa por la ventana. Ni más ni menos que 25 locales comerciales dentro del Depósito Libre de Golfito están buscando nuevo dueño, o más bien, nuevo concesionario. Y no, no estamos hablando de quioscos para vender granizados; son espacios serios, para un brete en toda la regla. ¡Qué chiva que se abran estas oportunidades, y más en una zona que lo necesita tanto!
Vamos a los números, que es donde la cosa se pone interesante. La vara es que hay locales para todos los gustos y bolsillos, desde unos 184 metros cuadrados hasta bichos de casi 500. Obviamente, el alquiler varía. El más "barato" arranca en unos dos melones y medio, y el más grande se va hasta los siete palos mensuales. Sí, es una buena plata, pero aquí viene el detalle clave: la concesión es por 10 años. Diez años para montar un negocio sólido en uno de los puntos de venta más calientes del país. Los interesados tienen que ponerse las pilas y meter la oferta en el SICOP antes del 10 de noviembre. Así que nada de dormirse en los laureles, porque una oportunidad así no aparece todos los días.
Ahora, seguro más de uno está pensando: "Diay, ¿y sí se vende en Golfito?". Mae, los números hablan por sí solos y son impresionantes. ¡Qué nivel! En los últimos cinco años, más de medio millón de personas se han dado la vuelta por el Depósito. ¡Medio millón! Y en los últimos tres años, las ventas promedio anuales superan los 124 millones de dólares. Repito: $124,000,000 al año. Esto no es cualquier cosa, es un motor económico consolidado que mueve a toda la Zona Sur. Es un imán de compradores que van buscando buenos precios en todo tipo de chunches, desde electrodomésticos hasta licores. La clientela ya está ahí, solo falta quién le venda.
Pero aquí viene la parte que, en mi opinión, es la más tuanis de toda esta historia. Cada compra que se hace en el Depósito no solo le llena el bolsillo al comerciante, sino que ayuda directamente a los güilas de la zona. Como las compras son libres de impuestos, una parte de esa plata se va directo a financiar becas para estudiantes de secundaria de bajos recursos en los cinco cantones de la Zona Sur. O sea, usted se monta un negocio, genera empleo, gana plata y, de paso, le está ayudando a un montón de jóvenes a tener un futuro mejor. ¡Qué carga de iniciativa! Es un círculo virtuoso donde el comercio, la educación y el desarrollo se dan la mano.
Al final del día, esto es mucho más que un simple anuncio de alquiler. Es una invitación a ser parte de algo más grande. Como bien decía la presidenta de JUDESUR, Jazmín Porras, la gente puede ir a Golfito, hacer sus compras y de una vez pegarse un tour por las playas increíbles y la gastronomía de la zona. Se trata de reactivar una región entera. Así que, si usted tiene el capital y las ganas, esta podría ser la señal que estaba esperando. Es una inversión fuerte, sí, pero con un potencial de retorno económico y social que se ve pocas veces.
Ahora les paso la bola a ustedes, maes. ¿Qué les parece esta movida? ¿Se mandarían a poner un negocio en Golfito o creen que el riesgo y el alquiler son demasiado altos? ¿Qué tipo de tienda creen que hace falta por allá? ¡Suelten la sopa en los comentarios!
Vamos a los números, que es donde la cosa se pone interesante. La vara es que hay locales para todos los gustos y bolsillos, desde unos 184 metros cuadrados hasta bichos de casi 500. Obviamente, el alquiler varía. El más "barato" arranca en unos dos melones y medio, y el más grande se va hasta los siete palos mensuales. Sí, es una buena plata, pero aquí viene el detalle clave: la concesión es por 10 años. Diez años para montar un negocio sólido en uno de los puntos de venta más calientes del país. Los interesados tienen que ponerse las pilas y meter la oferta en el SICOP antes del 10 de noviembre. Así que nada de dormirse en los laureles, porque una oportunidad así no aparece todos los días.
Ahora, seguro más de uno está pensando: "Diay, ¿y sí se vende en Golfito?". Mae, los números hablan por sí solos y son impresionantes. ¡Qué nivel! En los últimos cinco años, más de medio millón de personas se han dado la vuelta por el Depósito. ¡Medio millón! Y en los últimos tres años, las ventas promedio anuales superan los 124 millones de dólares. Repito: $124,000,000 al año. Esto no es cualquier cosa, es un motor económico consolidado que mueve a toda la Zona Sur. Es un imán de compradores que van buscando buenos precios en todo tipo de chunches, desde electrodomésticos hasta licores. La clientela ya está ahí, solo falta quién le venda.
Pero aquí viene la parte que, en mi opinión, es la más tuanis de toda esta historia. Cada compra que se hace en el Depósito no solo le llena el bolsillo al comerciante, sino que ayuda directamente a los güilas de la zona. Como las compras son libres de impuestos, una parte de esa plata se va directo a financiar becas para estudiantes de secundaria de bajos recursos en los cinco cantones de la Zona Sur. O sea, usted se monta un negocio, genera empleo, gana plata y, de paso, le está ayudando a un montón de jóvenes a tener un futuro mejor. ¡Qué carga de iniciativa! Es un círculo virtuoso donde el comercio, la educación y el desarrollo se dan la mano.
Al final del día, esto es mucho más que un simple anuncio de alquiler. Es una invitación a ser parte de algo más grande. Como bien decía la presidenta de JUDESUR, Jazmín Porras, la gente puede ir a Golfito, hacer sus compras y de una vez pegarse un tour por las playas increíbles y la gastronomía de la zona. Se trata de reactivar una región entera. Así que, si usted tiene el capital y las ganas, esta podría ser la señal que estaba esperando. Es una inversión fuerte, sí, pero con un potencial de retorno económico y social que se ve pocas veces.
Ahora les paso la bola a ustedes, maes. ¿Qué les parece esta movida? ¿Se mandarían a poner un negocio en Golfito o creen que el riesgo y el alquiler son demasiado altos? ¿Qué tipo de tienda creen que hace falta por allá? ¡Suelten la sopa en los comentarios!