Maes, en serio, ¿qué le pasa a la tierra últimamente? Si usted es de Cartago y se levantó este sábado sintiendo que la cama tenía vida propia, tranquilo, no fue la fiesta de anoche. La provincia de las brumas se desayunó con un combo de cuatro temblores en menos de lo que uno tarda en chorrear el café. ¡Qué susto más ingrato! Justo en ese momento sagrado del sábado por la mañana, cuando uno está pensando si le echa Lizano al pinto o no, y de repente el piso decide bailar un merengue sin invitación. Esta seguidilla de sacudidas de fijo puso a más de uno a reevaluar sus planes para el fin de semana, empezando por no volver a poner el adorno de la abuela en el estante más alto.
Según confirmaron los cargas del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori), esos maes que nunca duermen, la vara arrancó oficialmente a las 8:28 a.m. Ahí fue cuando nos recetaron el primero y el más potente, un sismo de 3,6 Mw que se originó a tan solo 7,2 kilómetros de profundidad, con epicentro a un pasito de Llano Grande. Para los que no son expertos, 'superficial' se traduce en ese 'jupitazo' seco, un latigazo que se siente como si un camión se hubiera estrellado contra la casa. De esos que no avisan y te dejan el corazón en la garganta, mientras uno escanea la habitación para ver qué chunche va a ser el primero en sacrificarse.
Y diay, cuando uno apenas estaba mandando el mensaje de '¿Sintieron?' al chat familiar, ¡zaz! A los dos minutos, a las 8:30 a.m., llegó la réplica... o mejor dicho, el segundo plato principal, de 3,5 Mw, esta vez con epicentro por La Unión. La tierra no tenía la más mínima intención de darnos un respiro. Ocho minutos después, a las 8:38, mandó el tercero de 3,0, y para que la cuenta quedara clara, a las 8:47, se despidió (por ahora) con uno más 'suave' de 2,5. Un verdadero enjambre que nos recuerda, por si se nos olvida, que vivimos montados en una licuadora geológica.
Como era de esperarse, la reacción no se hizo esperar. Los grupos de WhatsApp explotaron y en redes sociales ya circulaban los memes antes de que terminara el último temblor. Es la forma tica de procesar la tensión, ¿qué le vamos a hacer? ¡Pero qué sal! Porque una cosa es un temblorcito aislado y otra muy distinta es sentir cuatro tan seguidos. Te deja esa paranoia de que cualquier vibración es el inicio del 'grande'. Por dicha, y esto es lo más importante, las autoridades confirmaron que, fuera del susto colectivo y el ataque de nervios, no se reportan daños materiales de peso ni personas afectadas. Solo el susto, que no es poca cosa, y el desorden de los chereques en la casa.
Al final del día, esta mañana movidita es un recordatorio más del país en el que vivimos. Las autoridades, con toda la razón del mundo, hacen el llamado de siempre: mantener la calma, tener listo el maletín de emergencia y saber qué hacer. Esa vara que uno promete que va a armar 'este fin de semana' desde hace como tres años. Quizás esta sea la señal definitiva para que nos pongamos las pilas. Ahora sí, para que el foro se mueva también, la pregunta del millón: ¿Dónde los agarró a ustedes este trencito de temblores? ¿Saltaron de la cama, los agarró en la ducha o ya andaban en pleno brete sabatino? ¡Cuenten todo el chisme, sin pelos en la lengua!
Según confirmaron los cargas del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori), esos maes que nunca duermen, la vara arrancó oficialmente a las 8:28 a.m. Ahí fue cuando nos recetaron el primero y el más potente, un sismo de 3,6 Mw que se originó a tan solo 7,2 kilómetros de profundidad, con epicentro a un pasito de Llano Grande. Para los que no son expertos, 'superficial' se traduce en ese 'jupitazo' seco, un latigazo que se siente como si un camión se hubiera estrellado contra la casa. De esos que no avisan y te dejan el corazón en la garganta, mientras uno escanea la habitación para ver qué chunche va a ser el primero en sacrificarse.
Y diay, cuando uno apenas estaba mandando el mensaje de '¿Sintieron?' al chat familiar, ¡zaz! A los dos minutos, a las 8:30 a.m., llegó la réplica... o mejor dicho, el segundo plato principal, de 3,5 Mw, esta vez con epicentro por La Unión. La tierra no tenía la más mínima intención de darnos un respiro. Ocho minutos después, a las 8:38, mandó el tercero de 3,0, y para que la cuenta quedara clara, a las 8:47, se despidió (por ahora) con uno más 'suave' de 2,5. Un verdadero enjambre que nos recuerda, por si se nos olvida, que vivimos montados en una licuadora geológica.
Como era de esperarse, la reacción no se hizo esperar. Los grupos de WhatsApp explotaron y en redes sociales ya circulaban los memes antes de que terminara el último temblor. Es la forma tica de procesar la tensión, ¿qué le vamos a hacer? ¡Pero qué sal! Porque una cosa es un temblorcito aislado y otra muy distinta es sentir cuatro tan seguidos. Te deja esa paranoia de que cualquier vibración es el inicio del 'grande'. Por dicha, y esto es lo más importante, las autoridades confirmaron que, fuera del susto colectivo y el ataque de nervios, no se reportan daños materiales de peso ni personas afectadas. Solo el susto, que no es poca cosa, y el desorden de los chereques en la casa.
Al final del día, esta mañana movidita es un recordatorio más del país en el que vivimos. Las autoridades, con toda la razón del mundo, hacen el llamado de siempre: mantener la calma, tener listo el maletín de emergencia y saber qué hacer. Esa vara que uno promete que va a armar 'este fin de semana' desde hace como tres años. Quizás esta sea la señal definitiva para que nos pongamos las pilas. Ahora sí, para que el foro se mueva también, la pregunta del millón: ¿Dónde los agarró a ustedes este trencito de temblores? ¿Saltaron de la cama, los agarró en la ducha o ya andaban en pleno brete sabatino? ¡Cuenten todo el chisme, sin pelos en la lengua!