Maes, seamos honestos, ¿quién no se ha mandado una leche Pinito, un helado o un yogurt de Dos Pinos? La marca es más tica que el gallo pinto. Por eso mismo, cuando me topé con un reporte que sacaron sobre sus varas de sostenibilidad, lo primero que pensé fue: “Uff, qué pereza, más hablada corporativa”. Uno ya está curado de espanto con las empresas que se llenan la boca de palabras bonitas y al final no hacen nada. Pero diay, me puse a leer el chunche con calma y, para qué, me llevé una sorpresa bastante positiva.
Resulta que esta gente no solo está hablando paja. Se pusieron metas serias, sobre todo en la parte social, que fue lo que más me impresionó. Por ejemplo, se pusieron como meta para los próximos años tener un 40% de mujeres en puestos de liderazgo. ¡Un 40%! Eso en una cooperativa tradicionalmente tan de hombres es un paso gigante. Además, quieren incluir un 3% de personas con discapacidad en toda la operación y, ojo a esta vara, tienen un programa para bajar en un 55% la cantidad de sus propios empleados que están en condición de pobreza multidimensional. O sea, no solo se preocupan por el planeta, sino que empezaron por ordenar la casa y ayudar a su propia gente. Eso sí es jugar de verdad, ¡qué nivel!
Ahora, pasemos a lo verde, que es donde la cosa se pone tuanis. Los números no mienten: el año pasado recuperaron más de 1.100 toneladas de envases, que es un montón, y evitaron usar más de 200 toneladas de plástico virgen gracias a cambios en sus empaques. De hecho, dicen que el 97% de sus botellas plásticas (las de PET) ya las hacen con material reciclado. Pero la vara que de verdad me voló la cabeza es lo que hacen con los desechos de las plantas. El 100% de los lodos industriales (que suena feísimo, pero es parte del proceso) lo convierten en bioabono. Y ese abono lo venden en sus almacenes para que los mismos finqueros lo usen. Es un círculo casi perfecto donde el desecho se convierte en recurso. ¡Qué carga esa idea!
Y la cosa no para ahí, porque el brete también llega hasta las fincas. Tienen un programa para que sus fincas asociadas sean más sostenibles, cuidando el bienestar animal y el ambiente. Incluso están metidos en un proyecto con la FAO (que son los meros meros de agricultura en el mundo) para que los suelos de las fincas capturen más carbono. Para terminar de ponerle la cereza al pastel, el año pasado donaron 35 millones de colones a un montón de comunidades para proyectos de infraestructura y ayudaron a centros educativos con una iniciativa que, sinceramente, es demasiado chiva: entregaron 300 pupitres hechos con material reciclado de las cajas de Tetra Pak. Imagínense, el cartón de la leche que uno bota, convertido en el pupitre donde un güila aprende a leer.
Diay, maes, yo sé que es fácil ser cínico y tirarle a las empresas grandes, y muchas veces con toda la razón del mundo. Pero cuando uno ve estos números y estas iniciativas tan concretas, como los pupitres o el abono, hay que saber dar el crédito. Parece que Dos Pinos se tomó el tema de la sostenibilidad en serio, más allá del marketing. Ahora la pregunta que les dejo para que se arme el debate: ¿Ustedes qué opinan? ¿Es pura pantalla para vender más o de verdad creen que estas acciones hacen una diferencia real en el país? ¿Conocen otras empresas ticas que estén en un brete parecido y valga la pena mencionar?
Resulta que esta gente no solo está hablando paja. Se pusieron metas serias, sobre todo en la parte social, que fue lo que más me impresionó. Por ejemplo, se pusieron como meta para los próximos años tener un 40% de mujeres en puestos de liderazgo. ¡Un 40%! Eso en una cooperativa tradicionalmente tan de hombres es un paso gigante. Además, quieren incluir un 3% de personas con discapacidad en toda la operación y, ojo a esta vara, tienen un programa para bajar en un 55% la cantidad de sus propios empleados que están en condición de pobreza multidimensional. O sea, no solo se preocupan por el planeta, sino que empezaron por ordenar la casa y ayudar a su propia gente. Eso sí es jugar de verdad, ¡qué nivel!
Ahora, pasemos a lo verde, que es donde la cosa se pone tuanis. Los números no mienten: el año pasado recuperaron más de 1.100 toneladas de envases, que es un montón, y evitaron usar más de 200 toneladas de plástico virgen gracias a cambios en sus empaques. De hecho, dicen que el 97% de sus botellas plásticas (las de PET) ya las hacen con material reciclado. Pero la vara que de verdad me voló la cabeza es lo que hacen con los desechos de las plantas. El 100% de los lodos industriales (que suena feísimo, pero es parte del proceso) lo convierten en bioabono. Y ese abono lo venden en sus almacenes para que los mismos finqueros lo usen. Es un círculo casi perfecto donde el desecho se convierte en recurso. ¡Qué carga esa idea!
Y la cosa no para ahí, porque el brete también llega hasta las fincas. Tienen un programa para que sus fincas asociadas sean más sostenibles, cuidando el bienestar animal y el ambiente. Incluso están metidos en un proyecto con la FAO (que son los meros meros de agricultura en el mundo) para que los suelos de las fincas capturen más carbono. Para terminar de ponerle la cereza al pastel, el año pasado donaron 35 millones de colones a un montón de comunidades para proyectos de infraestructura y ayudaron a centros educativos con una iniciativa que, sinceramente, es demasiado chiva: entregaron 300 pupitres hechos con material reciclado de las cajas de Tetra Pak. Imagínense, el cartón de la leche que uno bota, convertido en el pupitre donde un güila aprende a leer.
Diay, maes, yo sé que es fácil ser cínico y tirarle a las empresas grandes, y muchas veces con toda la razón del mundo. Pero cuando uno ve estos números y estas iniciativas tan concretas, como los pupitres o el abono, hay que saber dar el crédito. Parece que Dos Pinos se tomó el tema de la sostenibilidad en serio, más allá del marketing. Ahora la pregunta que les dejo para que se arme el debate: ¿Ustedes qué opinan? ¿Es pura pantalla para vender más o de verdad creen que estas acciones hacen una diferencia real en el país? ¿Conocen otras empresas ticas que estén en un brete parecido y valga la pena mencionar?