Ojo al vuelto, maes, porque la cosa cambió. Si son de los que todavía usan efectivo para pagar el cafecito de la mañana o el pasaje del bus, es muy probable que en estos días les caiga en la mano una moneda de ¢500 un toque diferente. No se asusten, no es falsa. El Banco Central de Costa Rica (BCCR) acaba de soltar una nueva camada de las populares "tejas", pero esta vez el diseño del reverso nos devuelve a un viejo conocido: el Escudo Nacional. Así como lo oyen, después de años de tener monedas conmemorativas, volvemos a las raíces con el escudo de toda la vida.
Diay, ¿y por qué el Banco Central se mandó con esta vara ahora? Según el comunicado oficial, que a veces suena más enredado que un problema de mate, la idea es tener un diseño "común" y estándar. Pensemos en esto como el "modelo base" de la moneda de ¢500. El objetivo es simple: asegurarse de que nunca falten monedas en la calle y que el flujo de sencillo sea constante. Las ediciones especiales de la serie "Hitos de Nuestra Historia" son muy bonitas y todo, pero producirlas es un brete más complejo. Con este diseño del Escudo, el BCCR puede fabricar monedas en masa sin depender de una fecha o evento conmemorativo, garantizando que siempre haya inventario para los bancos y, por ende, para todos nosotros.
Ahora, pongámosle lupa a este chunche nuevo. Por un lado, el anverso, no cambia mucho: sigue diciendo "República de Costa Rica" y "Banco Central de Costa Rica". Un detalle tuanis y súper importante que se mantiene son las cinco barritas en relieve en la parte de abajo, que son una salvada para que las personas con discapacidad visual puedan identificarla al tacto. Pero la magia está en el reverso. Ahí, bien plantado, está el Escudo Nacional. Lo acompañan frases que nos sabemos de memoria: el extracto del himno "¡Vivan siempre el trabajo y la paz!" y las palabras "libertad", "paz" y "democracia". Como dato curioso, la moneda tiene grabado el año "2021", que no es un error, sino la fecha en que se aprobó el diseño, aunque apenas ahora esté saliendo a la calle.
Para los que andan en la fiebre de coleccionar cada moneda que sale, aquí va el balde de agua fría: esta nueva teja no es una edición de colección. El mismo BCCR lo dejó clarísimo. Esta es la versión de "circulación regular", la del día a día, la que vamos a usar para pagar en la pulpería sin remordimiento. Esto significa que va a circular al mismo tiempo que las otras que ya conocemos: la de la Abolición del Ejército, la de la Cruz Roja, la del Pacto de la Concordia, etc. Así que no se extrañen si en el mismo vuelto les dan una con el escudo y otra conmemorativa. Ambas son completamente válidas y valen exactamente lo mismo.
En resumen, la nueva moneda de ¢500 es una movida práctica del Banco Central para mantener las cosas fluyendo a cachete. Es un regreso a un diseño clásico y fácilmente reconocible que busca simplificar la producción y distribución. Aunque no tenga el valor de una pieza de colección, sin duda le da un aire fresco y a la vez nostálgico a nuestras billeteras. Ya el BCCR avisó que este diseño "común" podría empezar a aparecer en otras denominaciones de monedas conforme se necesite, así que no nos sorprendamos si pronto vemos otros clásicos de vuelta. Y ahora, la pregunta del millón para el foro: ¿Qué les parece la nueva teja? ¿Les gusta más este diseño con el Escudo o prefieren la emoción de encontrarse una de las conmemorativas en el vuelto?
Diay, ¿y por qué el Banco Central se mandó con esta vara ahora? Según el comunicado oficial, que a veces suena más enredado que un problema de mate, la idea es tener un diseño "común" y estándar. Pensemos en esto como el "modelo base" de la moneda de ¢500. El objetivo es simple: asegurarse de que nunca falten monedas en la calle y que el flujo de sencillo sea constante. Las ediciones especiales de la serie "Hitos de Nuestra Historia" son muy bonitas y todo, pero producirlas es un brete más complejo. Con este diseño del Escudo, el BCCR puede fabricar monedas en masa sin depender de una fecha o evento conmemorativo, garantizando que siempre haya inventario para los bancos y, por ende, para todos nosotros.
Ahora, pongámosle lupa a este chunche nuevo. Por un lado, el anverso, no cambia mucho: sigue diciendo "República de Costa Rica" y "Banco Central de Costa Rica". Un detalle tuanis y súper importante que se mantiene son las cinco barritas en relieve en la parte de abajo, que son una salvada para que las personas con discapacidad visual puedan identificarla al tacto. Pero la magia está en el reverso. Ahí, bien plantado, está el Escudo Nacional. Lo acompañan frases que nos sabemos de memoria: el extracto del himno "¡Vivan siempre el trabajo y la paz!" y las palabras "libertad", "paz" y "democracia". Como dato curioso, la moneda tiene grabado el año "2021", que no es un error, sino la fecha en que se aprobó el diseño, aunque apenas ahora esté saliendo a la calle.
Para los que andan en la fiebre de coleccionar cada moneda que sale, aquí va el balde de agua fría: esta nueva teja no es una edición de colección. El mismo BCCR lo dejó clarísimo. Esta es la versión de "circulación regular", la del día a día, la que vamos a usar para pagar en la pulpería sin remordimiento. Esto significa que va a circular al mismo tiempo que las otras que ya conocemos: la de la Abolición del Ejército, la de la Cruz Roja, la del Pacto de la Concordia, etc. Así que no se extrañen si en el mismo vuelto les dan una con el escudo y otra conmemorativa. Ambas son completamente válidas y valen exactamente lo mismo.
En resumen, la nueva moneda de ¢500 es una movida práctica del Banco Central para mantener las cosas fluyendo a cachete. Es un regreso a un diseño clásico y fácilmente reconocible que busca simplificar la producción y distribución. Aunque no tenga el valor de una pieza de colección, sin duda le da un aire fresco y a la vez nostálgico a nuestras billeteras. Ya el BCCR avisó que este diseño "común" podría empezar a aparecer en otras denominaciones de monedas conforme se necesite, así que no nos sorprendamos si pronto vemos otros clásicos de vuelta. Y ahora, la pregunta del millón para el foro: ¿Qué les parece la nueva teja? ¿Les gusta más este diseño con el Escudo o prefieren la emoción de encontrarse una de las conmemorativas en el vuelto?