Diay maes, no sé si soy solo yo, pero últimamente uno se mete a la página del MEP y parece que le hackearon la cuenta para poner solo varas tuanis. Acostumbrado uno a que las noticias de educación sean para jalarse el pelo, que si falta presupuesto, que si la infraestructura está para el perro, o que si el nombramiento de profes es un despiche... pero no. De un tiempo para acá, es un bombardeo de noticias positivas que hasta extraña. Y la verdad, ¡qué tuanis que por una vez se hable de lo que sí está saliendo bien!
La vara que más me llamó la atención fue un convivio que hicieron allá por Aguirre. Juntaron a 350 güilas de 15 coles distintos, públicos y privados, en el Liceo de Quebrada Ganado. El objetivo, según leí, era enseñarles a trabajar en equipo, a tener más empatía y, en resumen, a ser mejores personas. ¡Qué chiva esa iniciativa! A veces se nos olvida que el cole no es solo para mate y estudios, sino para aprender a convivir. Y más en edades complicadas, entre los 13 y 15, donde cualquier cosa puede explotar. El director regional decía que es para formar líderes que promuevan la paz. O sea, quieren que los mismos estudiantes sean los que frenen el bullying y resuelvan los problemas hablando, sin llegar a los manazos.
Y es que no es un hecho aislado. Uno sigue bajando en la página y se topa con más. Que si en la Escuela República de Nicaragua los chiquitos de sexto se pusieron a sembrar árboles para dejar el lugar a cachete. Que si premiaron a 10 coles por inventarse soluciones para llegar seguros a clases. Que si el MEP ahora tiene un proyecto de robótica para estudiantes con alto potencial... ¡qué nivel ese proyecto! Por otro lado, 280 estudiantes en San Carlos capacitados en primeros auxilios emocionales y más de 1800 chamacos recibiendo charlas sobre resiliencia. Es un chorreo de varas positivas que, siendo honesta, da gusto leer.
Ahora, aquí es donde entra la periodista cínica que todos llevamos dentro. La pregunta del millón es: ¿esto es un cambio real y profundo o es puro show mediático? ¿Es un maquillaje para tapar los problemas de siempre o de verdad hay un esfuerzo genuino por mejorar las cosas desde la raíz? Porque es muy fácil sacar una nota de prensa bonita de un evento de un día, pero lo complicado es que esas iniciativas tengan un impacto real y sostenible. Que no se quede en la foto para la galería y que de verdad llegue a cambiar la dinámica en las aulas. Ese es el verdadero brete.
Yo quiero ser optimista. Prefiero pensar que son pequeños pasos en la dirección correcta. Tal vez no solucionen de un solo tiro la crisis de infraestructura o los problemas sindicales, pero le están dando pelota a la salud mental, a la convivencia y a la innovación, y eso no se puede ignorar. Cada güila que aprende a resolver un conflicto sin violencia o que descubre una pasión por la robótica es una victoria. Y si muchas de esas pequeñas victorias se suman, quizás sí estemos frente a un cambio de verdad, uno que se construye de a poquitos, desde las aulas y no tanto desde los despachos.
Pero bueno, esa es solo mi lectura. Maes, ¿ustedes qué opinan? ¿Están viendo este tipo de varas chivas en sus comunidades, en los coles de sus güilas o sobrinos? ¿O sienten que todo esto es pura paja y en la vida real la torta sigue siendo la misma? ¡Cuenten a ver!
La vara que más me llamó la atención fue un convivio que hicieron allá por Aguirre. Juntaron a 350 güilas de 15 coles distintos, públicos y privados, en el Liceo de Quebrada Ganado. El objetivo, según leí, era enseñarles a trabajar en equipo, a tener más empatía y, en resumen, a ser mejores personas. ¡Qué chiva esa iniciativa! A veces se nos olvida que el cole no es solo para mate y estudios, sino para aprender a convivir. Y más en edades complicadas, entre los 13 y 15, donde cualquier cosa puede explotar. El director regional decía que es para formar líderes que promuevan la paz. O sea, quieren que los mismos estudiantes sean los que frenen el bullying y resuelvan los problemas hablando, sin llegar a los manazos.
Y es que no es un hecho aislado. Uno sigue bajando en la página y se topa con más. Que si en la Escuela República de Nicaragua los chiquitos de sexto se pusieron a sembrar árboles para dejar el lugar a cachete. Que si premiaron a 10 coles por inventarse soluciones para llegar seguros a clases. Que si el MEP ahora tiene un proyecto de robótica para estudiantes con alto potencial... ¡qué nivel ese proyecto! Por otro lado, 280 estudiantes en San Carlos capacitados en primeros auxilios emocionales y más de 1800 chamacos recibiendo charlas sobre resiliencia. Es un chorreo de varas positivas que, siendo honesta, da gusto leer.
Ahora, aquí es donde entra la periodista cínica que todos llevamos dentro. La pregunta del millón es: ¿esto es un cambio real y profundo o es puro show mediático? ¿Es un maquillaje para tapar los problemas de siempre o de verdad hay un esfuerzo genuino por mejorar las cosas desde la raíz? Porque es muy fácil sacar una nota de prensa bonita de un evento de un día, pero lo complicado es que esas iniciativas tengan un impacto real y sostenible. Que no se quede en la foto para la galería y que de verdad llegue a cambiar la dinámica en las aulas. Ese es el verdadero brete.
Yo quiero ser optimista. Prefiero pensar que son pequeños pasos en la dirección correcta. Tal vez no solucionen de un solo tiro la crisis de infraestructura o los problemas sindicales, pero le están dando pelota a la salud mental, a la convivencia y a la innovación, y eso no se puede ignorar. Cada güila que aprende a resolver un conflicto sin violencia o que descubre una pasión por la robótica es una victoria. Y si muchas de esas pequeñas victorias se suman, quizás sí estemos frente a un cambio de verdad, uno que se construye de a poquitos, desde las aulas y no tanto desde los despachos.
Pero bueno, esa es solo mi lectura. Maes, ¿ustedes qué opinan? ¿Están viendo este tipo de varas chivas en sus comunidades, en los coles de sus güilas o sobrinos? ¿O sienten que todo esto es pura paja y en la vida real la torta sigue siendo la misma? ¡Cuenten a ver!